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Drones rusos golpean un tren rumbo a Varsovia a dos kilómetros de Polonia

Un ataque ruso con drones alcanzó la mañana del domingo 13 de septiembre de 2026 la locomotora de un tren de pasajeros con destino a Varsovia y una gasolinera junto al paso fronterizo de Yahodyn-Dorohusk, en la provincia ucraniana de Volinia, a dos kilómetros de Polonia. La operadora ferroviaria estatal ucraniana dice que avisó a tiempo a la tripulación y que nadie resultó herido.

Renato Davila · 13 de septiembre de 2026 · internacional

Carretera de acceso al paso fronterizo de Dorohusk-Jagodzin de noche: calzada vacía bajo farolas anaranjadas, un semáforo en rojo al fondo, vallas metálicas verdes a la derecha y casas bajas iluminadas a la izquierda.
Imagen de archivo: el paso fronterizo por carretera de Dorohusk-Jagodzin, entre Polonia y Ucrania, fotografiado de madrugada el 13 de marzo de 2022. El ataque del 13 de septiembre de 2026 cayó a unos dos kilómetros de este punto, en el lado ucraniano. (Foto: Rakoon, CC0 (Wikimedia Commons))

El golpe cayó sobre la locomotora. Un tren de pasajeros que cubría la ruta de Kiev a Varsovia fue alcanzado por un dron ruso la mañana del domingo 13 de septiembre de 2026 en la provincia ucraniana de Volinia, a dos kilómetros de la frontera con Polonia, según anunció a las 08.11 UTC en su canal de Telegram Ukrzaliznytsia, la operadora ferroviaria estatal de Ucrania. «El grupo de monitorización avisó con antelación a la tripulación del tren, gracias a lo cual nadie resultó herido», dice el mensaje, que abre recordando que era «el segundo día consecutivo» de ataques contra el ferrocarril ucraniano.

Alrededor del mismo punto —las inmediaciones del paso fronterizo de Yahodyn-Dorohusk, que une por carretera Ucrania y Polonia— ardió también una gasolinera. POLITICO informó de vídeos en redes sociales con un gran incendio en la estación de servicio y, citando a medios locales, de que no constaban víctimas por ese fuego. El Confidencial añade que el ataque —«un enjambre de drones», en su descripción— alcanzó además varios camiones estacionados en la zona y levantó «una gran columna de fuego».

El cruce se paró, la frontera no se cruzó

El portavoz del Servicio Estatal de Guardia Fronteriza de Ucrania (DPSU, por sus siglas en ucraniano), Andriy Demchenko, dijo a medios ucranianos que los drones no llegaron a tocar la infraestructura de inspección del paso, aunque las operaciones en Yahodyn se detuvieron mientras duró la alerta aérea y el personal y los viajeros se refugiaron, según recogió El Confidencial.

Del lado polaco, el viceprimer ministro y ministro de Defensa Nacional, Władysław Kosiniak-Kamysz, precisó en la red social X —de nuevo según El Confidencial— que uno de los drones impactó a solo un kilómetro de la frontera y otro a unos cinco, y descartó que hubiera habido violación alguna del espacio polaco. Sí advirtió de un cambio de táctica rusa: «Están utilizando cada vez más drones a reacción lanzados en grupos de varios al mismo tiempo para así absorber la defensa ucraniana», escribió, antes de agradecer a sus militares que la defensa aérea polaca esté «todo el tiempo en alerta». Esta redacción no ha localizado ese aviso en el portal oficial del Ministerio de Defensa polaco, cuyas últimas entradas al cierre de esta pieza eran del 10 de septiembre: la cita procede solo de El Confidencial.

Kiev pide sanciones totales, no graduales

El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andri Sibiga, aprovechó la cercanía del impacto con la frontera para interpelar a los socios europeos. «Los bárbaros rusos ya están a sus puertas, queridos socios», escribió en X: lo ocurrido en Yahodyn, sostuvo, no es solo la continuación de los ataques contra las fronteras ucranianas, sino «el terror de Putin llamando directamente a las puertas de la UE y la OTAN». Y pidió pasar de las medidas parciales a un castigo económico de golpe: «Actúen ahora: apliquen todo el peso de sus sanciones contra el régimen agresivo de Putin (…). No decisiones parciales, sino medidas decisivas y contundentes: un embargo comercial total, una prohibición absoluta de entrada y sanciones completas contra el complejo militar-industrial». POLITICO y El Confidencial recogen por separado ese mensaje y coinciden en las citas centrales.

Segundo día seguido contra la vía

El ferrocarril es hoy un blanco recurrente. El sábado 12 de septiembre los ataques rusos dañaron instalaciones ferroviarias en Fastiv (provincia de Kiev) y en Lutsk, la capital de la propia Volinia, y obligaron a Ukrzaliznytsia a evacuar a pasajeros y trabajadores; a principios de esa semana, los drones alcanzaron cuatro trenes de pasajeros en las provincias de Sumi, Zaporiyia y Járkiv en 48 horas, con tres muertos y una veintena de heridos. Ese balance procede de El Confidencial —fuente de confianza media en el registro de esta redacción— y no ha sido confirmado por ninguna fuente oficial ucraniana consultada aquí.

El ataque llega cuatro días después de otro contra un paso fronterizo, el de Starokozache, en la frontera de Ucrania con Moldavia, donde murieron dos civiles el 9 de septiembre, y se suma a la escalada abierta desde que expiró, el lunes 7, la pausa de tres días sobre Kiev y Moscú: Polonia ya desplegó cazas de forma preventiva en su propio espacio aéreo la madrugada del 8 de septiembre y entre el viernes 11 y el sábado 12 Rusia lanzó una oleada de misiles y drones contra Zaporiyia, Odesa y Sumi, con tres muertos. En sentido contrario, unas horas antes del golpe de Yahodyn, en la madrugada de ese mismo domingo, un ataque con drones que Kiev reivindicó mató a dos jóvenes en Nizhnekamsk, en la república rusa de Tatarstán.

Ni el Ministerio de Defensa ruso ni ninguna otra autoridad rusa habían reivindicado ni desmentido el ataque de Yahodyn al cierre de esta información. Todo el balance de daños procede de fuentes ucranianas y polacas, sin verificación independiente sobre el terreno.

Fuentes