Dos civiles muertos por drones rusos en la frontera de Ucrania con Moldavia
Dos personas murieron y otras tres resultaron heridas en la madrugada del miércoles 9 de septiembre de 2026 en un ataque con drones contra el paso fronterizo de Starokozache, en la provincia ucraniana de Odesa, según la Administración Militar de la región. El puesto, cerrado tras el ataque, reabrió esa misma tarde.
El parte llegó a las 05.00 UTC del miércoles 9 de septiembre de 2026 —las 08.00 de la mañana en Odesa— y cabía en seis frases. «Esta noche, drones enemigos atacaron el paso fronterizo internacional para tráfico rodado “Starokozache”, en la frontera con Moldavia», escribió la Administración Militar de la provincia de Odesa en su canal de Telegram. «Por desgracia hay víctimas entre los civiles que se encontraban junto al puesto: según información preliminar, dos personas han muerto y tres han resultado heridas».
Otras dieciséis fueron sacadas de la zona en autobuses por los equipos de rescate «a una distancia segura», según el mismo parte, que da por alcanzados tanto las instalaciones del puesto como el terreno contiguo y describe varios incendios. El paso quedó cerrado y la parte moldava, avisada. El balance es preliminar: la administración regional no lo había actualizado a última hora del día.
Starokozache está en el distrito de Bilhorod-Dnistrovski, a unos 60 kilómetros en línea recta al suroeste de la ciudad de Odesa, y enlaza con la localidad moldava de Tudora. No es un cruce cualquiera para quien viaja: con el espacio aéreo ucraniano cerrado desde la invasión rusa de febrero de 2022, todo el que entra en el país lo hace por carretera o por tren.
Reabierto el mismo día
El cierre duró unas horas. El Servicio Estatal de Fronteras de Ucrania anunció a las 15.15 hora de Kiev (12.15 UTC) que el tránsito de personas y vehículos por Starokozache estaba restablecido y que se había informado de ello a Moldavia. En la reparación del destrozo trabajaron, además de los guardias fronterizos, el Servicio Estatal de Emergencias, la Policía Nacional, la aduana y el servicio de infraestructuras de la provincia. Reabrir deprisa, argumentó el organismo, evita que la cola se traslade a los demás pasos de la frontera moldava.
El ataque contra el puesto fue una pieza de una noche larga. La Fuerza Aérea ucraniana publicó su parte a las 05.32 UTC: desde las 15.00 UTC del 8 de septiembre, Rusia había lanzado misiles balísticos Iskander-M desde Crimea ocupada, proyectiles S8000 «Bandarol» desde el mar de Azov y 196 drones de ataque —Shahed, Gerbera y señuelos «Parodia», aparatos baratos cuya función es saturar y engañar a la defensa antiaérea— desde Oriol, Kursk, el Donetsk ocupado y Crimea. A las 05.30 UTC decía haber derribado o neutralizado 165 de esos drones, el 84% de los lanzados, y registraba impactos de misiles y drones en 23 puntos del país, más caída de restos en otros cuatro. El ataque, advertía, seguía en curso.
Moscú no mencionó el paso fronterizo. El Ministerio de Defensa ruso sí reivindicó ese mismo miércoles, en una nota en Telegram recogida por EFE a través de El Confidencial, ataques combinados contra «empresas militares, puertos ucranianos, buques y centros logísticos» en Kiev y en las provincias de Mikoláiv y Odesa, con una lista detallada de depósitos de combustible, almacenes y una subestación eléctrica. Ninguna fuente independiente ha verificado sobre el terreno ni esa versión ni el balance ucraniano de víctimas.
Por qué se ataca la frontera de Moldavia
El golpe llega en la semana en que decenas de miles de peregrinos judíos de Israel, Estados Unidos y otros países cruzan Moldavia camino de Uman, en la provincia de Cherkasy, para celebrar el año nuevo junto a la tumba del rabino jasídico Najman de Breslev; Rosh Hashaná empieza al anochecer del viernes 11 y se celebra el 12 y el 13 de septiembre. Varios pasos de las fronteras ucranianas con Moldavia y Rumanía han sido atacados en las últimas semanas, según EFE, mientras el bombardeo sostenido de los puertos mantiene el comercio marítimo ucraniano casi bloqueado y empuja la exportación de grano hacia esas mismas carreteras.
Ese es el valor del objetivo: Starokozache-Tudora figura entre los cuatro pasos de la frontera moldava cuya modernización dio por terminada el 20 de junio de 2026 el ministerio ucraniano de Infraestructuras, con módulos nuevos, redes de servicios y grupos electrógenos de respaldo, en un plan para aumentar la capacidad de paso hacia la Unión Europea a través de Moldavia.
La noche de Starokozache es la segunda de gran escala desde que expiró la pausa de tres días sobre Kiev pactada durante la visita de los enviados de Donald Trump: los ataques se reanudaron el 8 de septiembre con cinco muertos en la capital, después de que las conversaciones del día 6 en Kiev dejaran fuera del alto el fuego a todo el país salvo Kiev y Moscú.
Fuentes
- Administración Militar de la provincia de Odesa, parte del ataque publicado en Telegram el 9 de septiembre de 2026 a las 05.00 UTC (documento primario del balance de víctimas y del cierre del paso).
- Servicio Estatal de Fronteras de Ucrania, «Restablecidas las operaciones de paso en el puesto de Starokozache tras el ataque enemigo», 9 de septiembre de 2026, 15.15 hora de Kiev.
- Fuerza Aérea de Ucrania, parte del ataque nocturno, 9 de septiembre de 2026, 05.32 UTC.
- Ministerio de Restauración, Infraestructuras y Transporte de Ucrania, «En la frontera con Moldavia se completa la modernización de cuatro pasos fronterizos», 20 de junio de 2026.
- Europa Press, «Mueren dos personas en un ataque de Rusia contra un puesto de control de Ucrania en la frontera con Moldavia», 9 de septiembre de 2026.
- El Confidencial (EFE), «Rusia mata al menos a dos personas en un ataque a un paso fronterizo entre Ucrania y Moldavia», 9 de septiembre de 2026, 12.42 (hora peninsular española), para la versión del Ministerio de Defensa ruso y el contexto de la peregrinación a Uman.
- Hebcal, calendario judío, para las fechas de Rosh Hashaná 5787.
- Wikidata, Starokozache (Q4440406), para las coordenadas con las que se ha calculado la distancia a Odesa.