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Enviados de Trump negocian en Kiev; la tregua no cubre Jersón ni Dnipró

Steve Witkoff y Jared Kushner, los enviados de Donald Trump, abrieron el domingo 6 de septiembre de 2026 en Kiev las primeras conversaciones en suelo ucraniano desde la invasión rusa de febrero de 2022, un día después de reunirse con Vladímir Putin en Moscú. Ese mismo día, las autoridades ucranianas dieron cuenta de al menos tres muertos por ataques rusos en Jersón y en la provincia de Dnipropetrovsk, fuera del alto el fuego de tres días que solo cubre Kiev y Moscú.

Renato Davila · 6 de septiembre de 2026 · Actualizado el 6 de septiembre de 2026 · internacional

Vladímir Putin estrecha la mano de Steve Witkoff en una sala del Kremlin de paredes rojas; a la izquierda espera Jared Kushner junto a otros dos miembros de las delegaciones, y a la derecha graba un cámara de televisión.
Putin recibe a Steve Witkoff y Jared Kushner en el Kremlin el 5 de septiembre de 2026, un día antes de que los enviados de Trump llegaran a Kiev. (Foto: kremlin.ru, CC BY 4.0)

Los enviados de Donald Trump llegaron a Kiev, pero no en avión. Steve Witkoff, enviado especial del presidente estadounidense, y Jared Kushner, asesor de la Casa Blanca y yerno de Trump, pisaron el domingo 6 de septiembre de 2026 territorio ucraniano por primera vez desde que Rusia invadió el país en febrero de 2022. Llegaron un día después de pasar tres horas y diez minutos con Vladímir Putin en el Kremlin, y llegaron sin usar el avión que tenían preparado.

Lo contó el propio presidente ucraniano. «Es muy importante que la delegación haya llegado. Llevábamos mucho tiempo esperando a Steve y Jared, y agradecemos al presidente Trump que les haya permitido venir. Esto es importante tanto desde el punto de vista de la autorización como de la seguridad», dijo Volodímir Zelenski en un mensaje en vídeo difundido por su oficina y recogido por la agencia estatal ucraniana Ukrinform. Y añadió la parte incómoda: «Lamentablemente, los rusos demostraron con sus ataques que no pueden usar el avión, aunque lo tenían todo preparado. Nuestros aeropuertos están operativos». Esos ataques son los que Zelenski ya había denunciado el sábado contra los aeródromos de Kiev y Boryspil, cuando Rusia y Ucrania anunciaron la pausa de tres días sobre sus dos capitales.

Dos mesas en un domingo

La jornada de Kiev tuvo guion y horario. A las 09.45 UTC Zelenski publicó en su canal de Telegram que acababa de reunirse con su grupo negociador: «Listos para la conversación. Ucrania siempre es y será constructiva. Estamos interesados en acercar el final de la guerra. Hace falta paz. Hacen falta garantías de seguridad. […] Nuestras propuestas están preparadas». Hora y media después, a las 11.15 UTC, el mensaje se redujo a dos palabras y dos banderas: «Hemos empezado las conversaciones».

A las 15.23 UTC llegó el tercer mensaje, y con él la novedad de la tarde: «La siguiente ronda de conversación, junto con Estados Unidos y los países del E3: Reino Unido, Francia y Alemania» —el E3 es el trío europeo que actúa como bloque en la diplomacia sobre Ucrania e Irán—. Ukrinform ya había adelantado que estaban previstas dos sesiones: una con la parte ucraniana y otra con los socios europeos.

Según la agencia ucraniana UNIAN, citada por Europa Press, a Witkoff y Kushner les recibieron en Kiev Kirilo Budanov y Rustem Umerov. La agencia española describe a Budanov como jefe de la Oficina de la Presidencia y a Umerov como jefe de los servicios de inteligencia; esta redacción no ha podido confirmar esa atribución de cargos en fuentes oficiales ucranianas y la recoge, por tanto, como cita.

Lo que Putin dijo el día antes, en su propia acta

La visita a Kiev es la segunda mitad de un viaje cuya primera mitad está documentada por la parte rusa. La transcripción publicada por el Kremlin —la versión del anfitrión, no un relato independiente— recoge a Putin explicando de dónde salió la tregua sobre Kiev: «Recibimos esta petición por canales oficiales, tanto a través de los servicios de inteligencia como del Ministerio de Asuntos Exteriores, de detener los ataques contra Kiev. Di la orden correspondiente y, desde la medianoche del 5 de septiembre, esos ataques contra Kiev no se han llevado a cabo». Añadió que Ucrania también había reducido «en un orden de magnitud» sus golpes contra territorio ruso, «incluido Moscú».

Witkoff se lo agradeció en esos mismos términos: «Quiero darle las gracias por respaldar la política de no disparar en Kiev y en Moscú durante estos tres días, que nos ha permitido venir aquí de forma segura». Es decir: la pausa no nació de una negociación de paz, sino de la logística de un viaje.

El asesor presidencial ruso Yuri Ushakov puso cifras y tono en su comparecencia posterior: la reunión duró tres horas y diez minutos, fue la octava visita de los enviados estadounidenses a Rusia, y los americanos «plantearon una serie de consideraciones sobre posibles vías para alcanzar un acuerdo». También se habló, dijo, de «grandes proyectos ruso-estadounidenses». Este domingo, ya en declaraciones al programa de Pável Zarubin recogidas por la agencia estatal TASS, Ushakov deslizó otra pieza: Putin podría verse con Trump en la cumbre de APEC en China —el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico—, «si surge la oportunidad». El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, resumió el encuentro de Moscú diciendo que el mero hecho de que se celebrara demuestra «una atmósfera de confianza».

Fuera de las dos capitales, el domingo mató

Mientras en Kiev se hablaba, en Jersón y en la provincia de Dnipropetrovsk se contaban muertos. La tregua nunca cubrió nada más que las dos capitales, y el balance del domingo lo prueba con edades y con horas.

En Jersón, la administración militar regional —la autoridad que gobierna cada provincia ucraniana bajo la ley marcial vigente desde 2022— informó a las 09.47 UTC de que un joven de 24 años había resultado herido de gravedad por un bombardeo ruso sobre el distrito Central de la ciudad. Poco más de veinte minutos después, a las 10.08 UTC, comunicó su muerte: «Los médicos lucharon hasta el final por la vida del joven de 24 años. Pero las heridas resultaron demasiado graves». Ese mismo día se supo además de la muerte de una vecina de 66 años del pueblo de Stanislav, herida en un ataque del 4 de septiembre. Otras cuatro personas —de 81, 68, 63 y 57 años— fueron atendidas por contusiones o heridas de metralla en distintos distritos de Jersón entre el sábado y el domingo, según los partes de la misma administración.

En la provincia de Dnipropetrovsk hubo dos muertes en un mismo día por dos ataques distintos. La primera cerró una cuenta abierta el sábado: a las 13.53 UTC la administración regional anunció que un hombre de 33 años había muerto en el hospital por las heridas del golpe contra un taller de vehículos —СТО, en las siglas ucranianas— del distrito de Dnipró, y que ese ataque suma ya dos muertos y cuatro heridos. (Europa Press describe el objetivo como una gasolinera; el parte oficial habla de un taller.)

La segunda muerte fue del propio domingo. A las 13.01 UTC la administración avisó de un ataque sobre la ciudad de Dnipró con incendio en los almacenes de una empresa de logística; dos horas después confirmó la muerte de un hombre de 69 años que trabajaba en una cooperativa de garajes alcanzada por el impacto. Su balance de las 18.30 hora local (15.30 UTC) cifra la jornada en la provincia en un muerto, seis heridos y más de veinte ataques con drones y artillería sobre cuatro distritos.

Ninguno de esos lugares está en Kiev ni en su provincia.

La noche, en cifras de los dos bandos

El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania cifró a las 07.02 UTC el ataque nocturno en 108 drones de ataque —Shahed de diseño iraní, Gerbera y señuelos «Parodiya»— más misiles S8000 «Banderol», lanzados desde Millerovo, Oriol, Kursk, el Donetsk ocupado y Hvardiiske, en Crimea. A las 09.30 hora de Kiev (06.30 UTC) daba por derribados o inutilizados 88 blancos: 82 drones y seis S8000. Registró impactos en once localizaciones y caída de restos en otras siete.

En sentido contrario, el mismo Estado Mayor reivindicó a las 10.00 UTC haber alcanzado esa noche la refinería de Riazán —«con incendio en las instalaciones»—, el aeródromo de Rostov del Don y, en esa misma provincia rusa, un radar «Podliot» y dos sistemas antiaéreos Pántsir-S1. Moscú, por su parte, aseguró haber derribado 258 drones ucranianos en doce horas sobre varias regiones, el mar de Azov, el mar Negro y Crimea, según Europa Press, que también recoge que el gobernador de Bélgorod, Alexánder Shuváev, atribuyó a ataques ucranianos la muerte de tres civiles y cuatro heridos en esa provincia fronteriza en las últimas 24 horas. Ninguna de esas cifras, de un bando ni del otro, tiene verificación independiente sobre el terreno.

El reloj de la tregua

La pausa expira al acabar el lunes 7 de septiembre: Putin ordenó no atacar Kiev durante tres días desde la medianoche del sábado 5 y Zelenski se comprometió a no golpear Moscú en ese mismo plazo. Fuera de ese perímetro, la guerra no se ha detenido ni un día. El 1 de septiembre una oleada rusa de drones y misiles mató a doce personas en Kiev y su provincia, la mayoría ferroviarios; tres días antes, el balance del ataque contra un almacén de munición en Myla, en el distrito de Bucha, había subido a 37 muertos.

Nadie ha anunciado, hasta el cierre de esta información, que la tregua vaya a prorrogarse ni ampliarse al resto del país.

Fuentes

Sobre las fuentes. El hecho central —Witkoff y Kushner negociando en Kiev el 6 de septiembre— lo sostienen tres fuentes independientes entre sí: Europa Press, la agencia estatal ucraniana Ukrinform y los mensajes del propio Zelenski. La versión de la reunión de Moscú procede íntegramente del Kremlin y de la agencia estatal rusa TASS: es el relato de una de las partes, no una crónica independiente. Los balances de víctimas y las listas de objetivos militares proceden en su totalidad de los dos beligerantes —administraciones militares ucranianas, Estado Mayor ucraniano, Ministerio de Defensa ruso y el gobernador de Bélgorod— y ninguna fuente independiente los ha verificado sobre el terreno. Cuando el despacho de agencia y el parte oficial no coinciden —la naturaleza del objetivo alcanzado en el distrito de Dnipró— esta pieza se queda con el parte oficial y lo dice.