Nepal supera los 1.340 muertos por la riada y entierra 1.030 cuerpos
La Policía de Nepal contaba 1.342 cadáveres recuperados y 4.886 desaparecidos por la riada del 26 de agosto a las 8.00 de la mañana del sábado 5 de septiembre de 2026, y ya ha enterrado 1.030 cuerpos tras tomarles muestras de ADN. Ese mismo sábado salieron con vida dos personas atrapadas diez días: un ciudadano chino en un túnel hidroeléctrico y una mujer de 64 años bajo los escombros de su casa en Betrawati.
Nepal ya entierra a sus muertos sin saber quiénes son. La Policía nepalí contabilizaba 1.342 cadáveres recuperados a las 8.00 de la mañana del sábado 5 de septiembre de 2026 —10 días después de la riada que bajó del Himalaya el 26 de agosto— y 4.886 personas desaparecidas, según The Kathmandu Post. De esos cuerpos, 1.030 ya han sido enterrados después de tomarles muestras de ADN y completar los demás trámites de identificación.
Enterrar antes de identificar es la única salida cuando los cadáveres aparecen por decenas a lo largo de 200 kilómetros de río y con diez días de descomposición encima. La Policía ha recogido 2.272 muestras de ADN: 1.260 de los cuerpos y 1.012 de familiares que buscan a los suyos. Y ha subido a su web (nepalpolice.gov.np) los datos de 1.270 cuerpos sin identificar para que las familias puedan reconocerlos. De los 1.030 ya enterrados, 222 son de mujeres, 355 de hombres y en 453 no se ha llegado a establecer el sexo.
El reparto por distritos suma exactamente los 1.342: 360 cuerpos en Chitwan, 230 en Nawalparasi Oeste, 222 en Nawalparasi Este, 192 en Nuwakot, 160 en Rasuwa, 73 en Gorkha, 67 en Dhading y 38 en Tanahun. Rasuwa, el distrito fronterizo donde empezó todo, sigue subiendo: tenía 45 cuerpos el 2 de septiembre, 140 el viernes y 160 este sábado.
Diez días bajo tierra y bajo los escombros
Dos personas salieron con vida el sábado, diez días después.
La primera es un ciudadano chino identificado como Luhaitao, al que un equipo conjunto del Ejército nepalí y rescatadores extranjeros encontró a unos 225 metros dentro del túnel de la central hidroeléctrica de Upper Trishuli-1 y sacó vivo, según el portavoz militar Rajaram Basnet citado por The Kathmandu Post. Es la misma central donde 557 personas siguen sin localizar, la peor cifra de todo el desastre.
La segunda es Chandika Kumari Shrestha, de 64 años, rescatada inconsciente del piso superior de una casa de cuatro plantas sepultada por los escombros en Betrawati, en el municipio de Bidur (distrito de Nuwakot). La sacó un equipo de nueve agentes de la Fuerza Armada de Policía (APF) —el cuerpo paramilitar nepalí— dirigido por el inspector Suman Kumar BK, según informó el propio cuerpo. Por Betrawati pasó la ola entre las 9.20 y las 9.30 de la mañana del 26 de agosto, unos 50 minutos después del desprendimiento, según la reconstrucción de la Comisión Europea.
Llegan un día después de los dos operarios sacados del túnel de Trishuli 3A, en una fase de las operaciones que la ONU describió el 2 de septiembre como más de recuperación de restos que de rescate.
942 personas sin localizar en once centrales y una planta solar
El sector eléctrico nepalí es el que ha quedado peor parado. La riada dañó once centrales hidroeléctricas y una planta solar en el corredor del Bhotekoshi y el Trishuli, y en ellas siguen sin localizar a 942 personas, entre trabajadores y personal de las obras, según el recuento de operadores y patronal que publica The Kathmandu Post. El desglose que da el diario cuadra al detalle con ese total:
- Upper Trishuli-1 (216 MW): 557 sin localizar, nueve de ellos surcoreanos empleados del promotor. Había 1.433 personas en la obra antes de la riada y 876 habían sido rescatadas el jueves. La empresa promotora, Nepal Water and Energy Development Company, calcula que unas 115 pueden estar atrapadas dentro del túnel principal y la zona de la presa. Ahí trabajan rescatadores surcoreanos, guías sherpas, operadores de drones, cámaras especializadas y perros adiestrados.
- Upper Trishuli-3B (191 sin localizar), Rasuwagadhi (93), Upper Trishuli-3A (39), Langtang Khola (39), Mailung Khola (7), Chilime (6), Rasuwa Bhotekoshi (4), Trishuli (3), Madhya Trishuli Ganga (2) y Devighat (1).
- En la solar de Nuwakot no hubo empleados atrapados, según la Asociación de Productores Independientes de Energía de Nepal.
El obstáculo ya no es solo el barro: es que no hay por dónde llegar. En Chilime, los rescatadores no han podido meter excavadoras, bombas de agua ni generadores porque las carreteras están cortadas, y llevan tres días abriendo a mano unos 90 metros de túnel de acceso anegado; ocho personas, con militares nepalíes y del Ejército indio, trabajan en ello. «No tenemos carretera para meter el equipo. Con maquinaria sería mucho más rápido», dijo el director general de la empresa, Babu Raja Maharjan. Tienen una excavadora de tres toneladas desmontada y lista en Battar, sin forma de subirla.
En Rasuwagadhi, la central de 111 MW con 93 desaparecidos, el secretario de la compañía, Narnath Neupane, lo resume sin rodeos: «Nos ha derrotado el propio terreno. La ruta hacia la casa de máquinas por el túnel está bloqueada por barro y rocas. No se puede despejar solo con personas». Todo —equipos y suministros— tiene que ir en helicóptero, y el mal tiempo lo está impidiendo.
En Langtang Khola, en cambio, los equipos del Ejército y la APF ya se han retirado tras registrar todos los puntos posibles. «La casa de máquinas, el campamento y las demás estructuras estaban en superficie. Todo se lo llevó el agua. No queda ninguna estructura», describió el promotor, Bijay Mohan Bhattarai. La corriente eléctrica se cortó dos o tres minutos antes de que llegara la riada, lo que abre la posibilidad de que los operarios que estaban dentro del túnel alcanzaran a evacuar.
Los balances siguen sin cuadrar, y ahora también los heridos
Europa Press dio ese mismo sábado una cifra distinta: 1.344 muertos y 4.886 desaparecidos, 606 de ellos extranjeros, también atribuidos a la Policía nepalí, y precisa que 302 de los fallecidos son menores. La diferencia con los 1.342 de The Kathmandu Post son dos cadáveres y unas horas de corte: la agencia publicó a las 06.31 UTC, ya avanzada la mañana en Katmandú.
Hay un dato de la agencia que no encaja con nada de lo publicado hasta ahora: sitúa en 8.962 los heridos. El 2 de septiembre la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA), el organismo nepalí que lleva el balance oficial, contaba 292 heridos, y el mismo número recoge el mapa de la Comisión Europea del 2 de septiembre; el viernes 4 la NDRRMA hablaba de «más de 5.300 personas atendidas médicamente». La hipótesis más simple es que 8.962 sea el acumulado de atenciones sanitarias y no de heridos por la riada, pero ni la Policía ni la agencia lo aclaran, así que la cifra queda aquí atribuida y sin confirmar. En el propio despacho de Europa Press conviven además dos números de desaparecidos: «más de 4.898» en la entrada y 4.886 en el cuerpo, que es el que coincide con la Policía.
Al recuento nepalí se suman al menos 31 muertos y alrededor de 531 desaparecidos en territorio chino, según las autoridades de ese país recogidas por Europa Press. Pekín, que llevaba desde el 30 de agosto sin mover su balance y lo subió el viernes de 16 a 21 muertos, vuelve a elevarlo a 31. Sumando ambos registros, el desastre deja en conjunto alrededor de 1.375 muertos y más de 5.400 desaparecidos. Nadie publica un balance consolidado y nadie ha comprobado si las listas de desaparecidos de Nepal y China se solapan en el caso de quienes cruzaban la frontera cuando bajó el agua.
Qué hizo la Unión Europea, y cuándo llegó la ola a cada pueblo
El documento más completo publicado hasta ahora sobre la respuesta internacional es el mapa diario del Centro Europeo de Coordinación de la Respuesta a Emergencias (ERCC), la sala de operaciones de la Comisión Europea para catástrofes, con datos cerrados a las 16.00 CET del 2 de septiembre.
Según ese mapa, Nepal pidió ayuda el 29 de agosto a través del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea —el sistema por el que un país solicita material y equipos a los demás socios— y ya se le han aceptado 20.800 artículos de refugio y material técnico y 3.060 de agua, saneamiento e higiene. La reserva europea ReliefEU ha movilizado 82 toneladas de suministros y un coordinador logístico, con 2,5 millones de euros de financiación, más un coordinador de respuesta rápida sobre el terreno. El servicio de satélites Copernicus está activado para evaluar daños: seis zonas de interés y 19 mapas producidos.
El mismo documento reconstruye el viaje de la ola con datos del Centro Asiático de Preparación ante Desastres. El desprendimiento de hielo y roca se produjo a las 8.37 de la mañana, hora local, a unos 5.150 metros de altitud. A las 8.44 el frente ya golpeaba el paso fronterizo de Rasuwagadhi-Gyirong a 46 metros por segundo, unos 165 kilómetros por hora. Entre las 8.50 y las 9.00 pasaba por Syabrubesi; entre las 9.20 y las 9.30, por Betrawati; a las 11.26, por Malekhu; y entre las 14.30 y las 14.40 llegaba a Devghat, a 200 kilómetros del origen, ya frenada por debajo de los 7 metros por segundo. Seis horas de recorrido.
En ese balance del 2 de septiembre, la Comisión cifraba en 84.270 las personas afectadas, 3.453 alojadas en 27 refugios temporales y 41 los puentes destruidos. Este sábado, la Policía nepalí sitúa en unas 3.240 las personas alojadas en centros de acogida y en 7.912 los agentes desplegados en tareas de búsqueda, rescate, reparto de ayuda y recuperación de cadáveres.
Washington: 27 congresistas piden más medios y hablan de 75 estadounidenses
Veintisiete miembros del Congreso de Estados Unidos reclamaron al secretario de Estado, Marco Rubio, en una carta fechada el 4 de septiembre, que despliegue más recursos de búsqueda, rescate y ayuda humanitaria en Nepal, según The Kathmandu Post. Con datos del 4 de septiembre, los legisladores hablan de más de 1.300 muertos y al menos 4.000 desaparecidos, «al menos 75» de ellos ciudadanos estadounidenses.
La carta reconoce la ayuda ya enviada —500.000 dólares canalizados a través de Catholic Relief Services para refugio de emergencia, agua, saneamiento e higiene, y 3,6 millones anunciados el 29 de agosto— pero pide cinco cosas más: información diaria a las familias de los estadounidenses desaparecidos y al Congreso, el despliegue de un equipo de respuesta a desastres (DART), el uso de medios de gran altitud y drones térmicos junto con la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial y empresas privadas de satélites —además de explorar el uso de datos de localización de teléfonos móviles—, coordinación diplomática con Nepal, China y los países donantes, y más ayuda a la reconstrucción. Citan una estimación del ministro de Finanzas nepalí, Swarnim Wagle: reconstruir costaría entre 4.000 y 5.000 millones de dólares.
El origen
La riada se desencadenó a las 02.52 UTC del miércoles 26 de agosto de 2026 (8.37 de la mañana, hora local). El Servicio Geológico de Estados Unidos descartó que hubiera terremoto y lo catalogó como un deslizamiento: se desprendió el frente de un glaciar por encima de los 5.000 metros, en la ladera del Langtang Lirung, y la masa de hielo, roca y barro bajó al valle convertida en un flujo de detritos —una avalancha de agua cargada de escombros— que arrasó el paso fronterizo chino de Gyirong y siguió por las cuencas del Bhotekoshi y el Trishuli. Un experto del Ministerio de Recursos Naturales de China llegó por su cuenta al mismo punto de origen. Sigue sin saberse qué desestabilizó el glaciar.
El primer balance, la tarde de aquel miércoles, hablaba de 95 muertos.
Fuentes
- The Kathmandu Post, diario nepalí en inglés, consultado directamente por esta redacción el 5 de septiembre de 2026: «Nepal flood death toll reaches 1,342», «Chinese national pulled alive from hydropower tunnel in Nepal after 10 days», «Woman rescued alive after 10 days trapped in debris-buried house», «Where rescue efforts stand at flood-hit hydropower projects» y «27 US lawmakers urge Rubio to expand rescue, aid efforts in Nepal».
- Europa Press: «Nepal supera los 1.340 muertos por la riada en la frontera con China, con casi 5.000 desaparecidos», publicado a las 06.31 UTC del 5 de septiembre de 2026 y actualizado a las 08.46 UTC. De ahí proceden los 1.344 muertos, los 302 menores, los 8.962 heridos, los 606 extranjeros desaparecidos y las cifras de China.
- Comisión Europea: mapa diario del ERCC «Nepal, China — EU-response to ice-rock avalanche and flash flood event», 2 de septiembre de 2026, con fuentes NDRRMA, Xinhua, OCHA, ADPC y Copernicus. Es el documento primario de la respuesta europea y de la cronología de la ola.
El balance oficial nepalí sigue difundiéndose por comunicados y redes sociales de los organismos: esta redacción volvió a comprobar el 5 de septiembre de 2026 que la web de la NDRRMA no publica el balance en una página consultable. Todas las cifras de víctimas son provisionales y han cambiado a diario desde el 26 de agosto.