Airbus y cuatro sindicatos pactan un preacuerdo que la plantilla votará en septiembre
Airbus España y los sindicatos ATP, CCOO, SIPA y UGT —el 88% de la representación de los trabajadores— alcanzaron el viernes 4 de septiembre de 2026 un principio de acuerdo en una reunión de urgencia mediada por el Ministerio de Industria. La propuesta liga los sueldos al IPC y añade un 7,95% de recuperación de poder adquisitivo hasta 2029; la plantilla la votará este mes en un referéndum vinculante.
Nueve semanas de conflicto en las fábricas españolas de Airbus tienen por fin un texto que la plantilla podrá votar. La dirección de Airbus España y los sindicatos ATP, CCOO, SIPA y UGT, que suman el 88% de la representación de los trabajadores, cerraron el viernes 4 de septiembre de 2026 un principio de acuerdo sobre el VII convenio colectivo, tras una reunión de urgencia en la sede del Ministerio de Industria y Turismo con el ministro Jordi Hereu y el consejero delegado del grupo, Guillaume Faury, según Europa Press y Cinco Días, del grupo El País.
«Es un magnífico principio de acuerdo en el que salen ganando los trabajadores en sus condiciones salariales y laborales, a la vez que se garantiza la competitividad y la viabilidad industrial de Airbus España», dijo Hereu a los medios al salir del encuentro. La compañía, en un comunicado recogido por la agencia, describió el texto como una propuesta de «entendimiento» con «mejoras finales y aclaraciones específicas» que «permite alcanzar el consenso necesario para someterla a referéndum a todos los empleados».
Qué hay dentro de la oferta
El núcleo es salarial. Las subidas quedan ligadas al IPC real —la inflación efectivamente medida, no una previsión— y se les suma un porcentaje de recuperación del poder adquisitivo perdido: un 7,95% repartido en cuatro años, hasta 2029, a razón de un 2% anual salvo en 2029, cuando será del 1,95%. La aritmética cuadra: 2 + 2 + 2 + 1,95 son los 7,95 puntos anunciados. A eso se añade un 0,5% adicional para revisiones salariales individuales —las subidas que la empresa concede caso por caso— y otro 0,5% reservado a promociones profesionales internas.
En teletrabajo, la propuesta mantiene la política vigente, incluido el 40% de la jornada a distancia, y respeta los acuerdos individuales de dos días semanales, también para quienes se incorporen a partir de ahora. Las vacaciones conservan el esquema actual —dos semanas obligatorias y dos flexibles— con una redacción más precisa: la programación se acuerda entre trabajador y supervisor. La empresa identificará además los puestos en los que cabe entrar y salir con horario flexible, con una excepción explícita: el personal ligado directamente a las cadenas de producción, para no tocar los compromisos de entrega.
Dos puntos que envenenaron la negociación quedan cerrados sobre el papel. Airbus ha retirado el recurso ante el Tribunal Supremo sobre el llamado sistema Bradford —un método de control del absentismo que, según CCOO, penalizaba el complemento salarial por baja médica—, acepta suprimir del todo esa retirada del complemento, devolver en octubre lo descontado y crear un grupo de trabajo para pactar un sistema nuevo. Y sobre el proyecto Bromo, la fusión de los activos espaciales de Airbus con los de Thales y Leonardo, el texto garantiza las condiciones del convenio desde el primer día en la empresa resultante y hasta que allí se negocie uno propio, con la antigüedad reconocida, sin periodo de prueba y con acceso al empleo interno del grupo. Las plantas de Cádiz tendrán un comité específico, creado antes del 1 de noviembre de 2026, para revisar los acuerdos operativos y planificar carga de trabajo e inversiones en la provincia.
Queda un fleco con la fecha borrosa. Para compensar la diferencia económica que en la empresa llaman «efecto abril» —un desfase que ninguna de las dos crónicas explica—, la oferta contempla un pago único de 2.000 euros brutos no consolidables, es decir, que no se incorpora al salario base. El teletipo de Europa Press sitúa ese abono en «octubre de 2025», una fecha anterior incluso al arranque del conflicto: Actualidad Libre no da por buena esa referencia temporal a falta de una segunda fuente que la confirme o la corrija.
Un referéndum sin fecha y dos sindicatos fuera
Las partes acordaron someter la propuesta a un referéndum vinculante —el resultado obliga a firmantes y empresa— entre todos los empleados de Airbus en España durante este mes de septiembre, «dando tiempo a todos para comprender el contenido», según la agencia. Cinco Días precisa que el día concreto está aún por determinar. CCOO, el sindicato con más presencia en la empresa, valoró la propuesta «muy positivamente» y se comprometió a defenderla ante la plantilla y a vincularse al resultado.
El acuerdo no es unánime en el lado sindical: CGT y ÚTIL, dos de los tres sindicatos que convocaron la huelga indefinida —el tercero, UGT, sí firma—, no participaron en la negociación del 4 de septiembre. Hereu abogó por «un apoyo cerrado de todas las organizaciones» y dijo esperar que ambos se sumen «en favor de una mejora sustancial de las condiciones salariales y laborales». El ministro defendió también la intervención del Gobierno: media «solo en casos de excepción», como hizo en Renault, cuando el conflicto no afecta únicamente a una empresa sino «a la economía de muchas regiones y ciudades».
Ninguna de las dos crónicas dice que la huelga quede desconvocada. Cinco Días la describe como vigente desde el 25 de agosto, de modo que los paros siguen en pie mientras no haya voto.
De dónde viene el pulso
El conflicto arrancó el 1 de julio de 2026, cuando Airbus decidió por su cuenta subir los sueldos un 3% en 2026 y un 2% en 2027, recortar el teletrabajo de dos días a uno, imponer la asignación de las vacaciones de verano y retirar los complementos por incapacidad temporal. La plantilla ya tumbó un primer preacuerdo en el referéndum del 24 de julio (ver pieza) y, desde entonces, rechazó la tregua que pedían los mediadores (24 de agosto) y votó por un 81,2% mantener los paros pese al ofrecimiento de UGT de suspenderlos unos días (29 y 31 de agosto); solo Illescas quedó en tregua.
La oferta del 4 de septiembre mejora la «propuesta definitiva» que Airbus mandó a la plantilla el 28 de agosto: aquella ofrecía un 7,6% de recuperación de poder adquisitivo repartido en cinco años, con el convenio prorrogado hasta 2030, y estaba condicionada a que los sindicatos desconvocaran o suspendieran la huelga antes de firmar. La de ahora sube al 7,95% en cuatro años, hasta 2029, y llega sin esa condición previa. También zanja lo que en agosto quedó en el aire: la retirada del recurso ante el Supremo, que Airbus había vinculado a una tregua que nunca se produjo (ver pieza).
Fuentes
- Europa Press, «Airbus y sindicatos alcanzan un preacuerdo tras la mediación del Ministerio de Industria», 4 de septiembre de 2026 (consultado ese mismo día).
- Màrius Lamor, Cinco Días (El País), «Airbus y los sindicatos mayoritarios alcanzan un preacuerdo para poner fin a la huelga tras la mediación de Industria», 4 de septiembre de 2026. La página devolvió error 403 a nuestra consulta directa; el titular, la firma y el arranque del texto se han verificado en el RSS de portada de El País.