Illescas suspende la huelga de Airbus; los demás centros votan el lunes
La plantilla de Airbus en Illescas (Toledo) votó el viernes 28 de agosto de 2026 parar unos días la huelga indefinida para dar margen a la negociación del convenio. Getafe, Cádiz, San Pablo, Tablada y Albacete deciden lo mismo este lunes 31, un día antes de la reunión de mediación en el SIMA.
La huelga indefinida de Airbus en España empieza a levantarse por partes. Los trabajadores de la planta de Illescas (Toledo) votaron en asamblea el viernes 28 de agosto de 2026 suspender los paros durante unos días para dar margen a la negociación del convenio, y este lunes 31 hacen lo mismo Getafe (Madrid), Cádiz, San Pablo y Tablada (Sevilla) y Albacete, que votan una propuesta con los días concretos de suspensión. Lo avanzó Edmundo Otero, secretario general de la sección sindical de UGT-FICA en Airbus Cádiz y miembro de la mesa de negociación, según recogió Europa Press.
El propio teletipo de la agencia no es unívoco sobre Albacete: su titular y su entrada dan por hecho que la planta manchega ya ha suspendido la huelga, mientras que el cuerpo dice que vota este lunes, «al igual que el resto de centros». La versión más probable es que Albacete diera el sí de principio antes —el 29 de agosto, Otero ya dijo que allí «las plantillas ya han decidido que sí que procede dar estos días»— y este lunes fije el calendario, pero Actualidad Libre no ha podido confirmarlo con una segunda fuente y prefiere no titular con ello.
Por qué ahora: la oferta que Airbus condicionó a que pararan los paros
La tregua no sale de la nada. El 28 de agosto Airbus envió a toda la plantilla lo que presenta como su propuesta definitiva de convenio, condicionada de forma explícita a que la huelga se desconvoque o se suspenda. Esa oferta liga el sueldo al IPC real —la inflación efectivamente medida, no una previsión— y añade una recuperación del poder adquisitivo del 7,6% repartida en cinco años, con el convenio prorrogado hasta 2030, más un 0,5% para revisiones salariales individuales y otro 0,5% para promociones internas.
Fuera de la nómina, la empresa acepta mantener íntegro el acuerdo de teletrabajo —hasta el 40% de la jornada— y respetar los pactos individuales ya firmados, y confirma que paraliza el sistema Bradford de control del absentismo: devolverá lo descontado en las nóminas por ese método en un plazo máximo de dos meses desde que se ratifique el acuerdo y creará un grupo de trabajo paritario para pactar otro sistema.
Ahí está el cálculo de UGT. Otero explicó que suspender unos días sirve para comprobar si la empresa «mueve ficha de manera efectiva», con la puerta abierta a «activarla indefinidamente» si el movimiento se queda corto, y sobre todo para «desmontar el único argumento en el que se escuda la compañía para no acabar esta negociación con el comité de huelga»: que los trabajadores no van a ser «el impedimento para bloquear absolutamente nada». El sindicato no firma un cheque en blanco. En su comunicado, UGT-FICA avisa de que volverá «a la huelga indefinida si al final esto es una maniobra más de Airbus» y sostiene que la dirección «ya no tiene excusas para cerrar un conflicto».
Nada se cierra sin referéndum
Lo que salga de la mesa tampoco vale por sí solo. Otero recordó que cualquier propuesta se debatirá primero en las asambleas de todos los centros y se someterá después a «un referéndum general vinculante» de toda la plantilla, el compromiso que asumieron los tres sindicatos convocantes de la huelga: UGT, CGT y UTIL. Es el mismo mecanismo que en julio tumbó el preacuerdo firmado por CCOO, Sipa y ATP.
La siguiente cita formal es el martes 1 de septiembre en el SIMA, el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje que crearon sindicatos y patronales para resolver conflictos laborales sin llegar a los tribunales. Airbus llega con la misma condición de fondo —un escenario sin paros antes del pacto definitivo— y con un mensaje de deshielo: «Estamos plenamente comprometidos a alcanzar un acuerdo. Vemos una gran buena voluntad en muchas áreas, lo que nos da la confianza de que podemos tener éxito en encontrar un camino común hacia adelante», declaró la compañía la semana pasada.
El pulso viene de lejos: arrancó el 1 de julio, cuando Airbus decidió de forma unilateral subir los salarios un 3% en 2026 y un 2% en 2027, recortar el teletrabajo y retirar los complementos por incapacidad temporal, y desembocó en la huelga indefinida que empezó el martes 25 de agosto después de que las asambleas rechazaran la tregua de una semana que propusieron los mediadores. Todo ello en un ejercicio de cuentas holgadas para el fabricante, que ganó 2.243 millones de euros en el primer semestre, un 47% más que un año antes.
Fuentes
- Europa Press, «Illescas y Albacete suspenden la huelga de Airbus unos días y el resto de centros vota este lunes» (31 de agosto de 2026), con declaraciones de Edmundo Otero (UGT-FICA Airbus Cádiz) y un comunicado de UGT-FICA.
- Fundación SIMA, Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje.
Fuente única. Toda la información sobre las asambleas, el comunicado sindical y la declaración de Airbus procede de un teletipo de Europa Press (confianza alta): no hay, por ahora, una segunda agencia o cabecera que verifique de forma independiente lo votado en cada centro, y el comunicado de UGT-FICA citado por la agencia no estaba publicado en su web al cierre de esta noticia. Las valoraciones sindicales sobre la oferta de Airbus y las de la empresa sobre su propia disposición a negociar se atribuyen a quien las hace.