El ébola llega a 2.642 muertos en la RD del Congo
El parte de situación n.º 100 del Instituto Nacional de Salud Pública congoleño, con datos cerrados el 22 de agosto de 2026, cifra el brote en 5.514 casos confirmados y 2.642 muertos, una letalidad del 47,9 %. El coordinador de Naciones Unidas para el ébola, Julien Harneis, advirtió el viernes 21 desde Bunia de que la respuesta solo está cubierta «las próximas semanas».
El brote de ébola de la República Democrática del Congo (RDC) ha matado ya a 2.642 personas de las 5.514 con la infección confirmada en laboratorio. Es una letalidad del 47,9 %: casi uno de cada dos enfermos confirmados muere. Las cifras son del parte de situación n.º 100 del Instituto Nacional de Salud Pública congoleño (INSP), con datos cerrados el sábado 22 de agosto de 2026 y publicado el domingo 23.
En las últimas 24 horas de ese parte se confirmaron 55 casos nuevos —35 en Ituri, 16 en Kivu Norte y 4 en Alto Uélé—, de los cuales 23 eran personas ya fallecidas cuyo contagio se detectó en la comunidad, es decir, fuera de cualquier centro sanitario. Otras 13 murieron dentro de los centros de tratamiento del ébola. Ese mismo día, 18 pacientes recibieron el alta tras dar negativo dos veces. Desde el inicio del brote hay 1.200 curados y 808 personas aisladas.
Respecto a los datos que esta redacción publicó el 22 de agosto —los del parte n.º 98, cerrado el día 20—, el balance suma 139 casos y 85 muertos en dos días. Uno de esos 139 no es un contagio nuevo: el propio INSP advierte de que añadió un caso al acumulado de Alto Uélé al reconciliar sus bases de datos.
Ituri concentra ocho de cada diez casos
El virus circula en seis provincias del este del país y ha alcanzado 57 de sus 151 zonas de salud —las demarcaciones administrativas en que la RDC divide su sistema sanitario—, es decir, el 37,7 %. Dentro de ellas, 246 de las 3.104 áreas de salud del país tienen casos.
Ituri sigue siendo el epicentro con 4.607 casos y 2.065 muertes, el 83,6 % del total nacional, y 28 de sus 36 zonas de salud afectadas. Le siguen Kivu Norte (714 casos y 490 muertes), Alto Uélé (173 y 77), Tshopo (15 y 8), Kivu Sur (3 y
- y Bajo Uélé (2 y 1). El virus mata a un ritmo muy distinto según dónde: la letalidad es del 44,8 % en Ituri y del 68,6 % en Kivu Norte, donde dos de cada tres enfermos confirmados han muerto.
El seguimiento de contactos —localizar y vigilar durante 21 días a quien ha estado cerca de un enfermo, la herramienta que corta las cadenas de transmisión— cayó al 83,4 % (14.277 personas vistas de 17.127), por debajo del umbral del 85 % que fija el propio instituto y peor que el 85,5 % del parte anterior. Los peores registros están en las provincias con menos equipos: Bajo Uélé (53,4 %) y Alto Uélé (77,9 %).
«Muy pronto se agotará la financiación»
El coordinador superior de Naciones Unidas para el ébola, Julien Harneis, compareció el viernes 21 de agosto ante los periodistas desde Bunia, la capital de Ituri, para pedir dinero con urgencia. «Solo estamos cubiertos las próximas semanas, y muy pronto se agotará la financiación», dijo, según recogió Noticias ONU. «Cada retraso en la financiación y en la ejecución hace esta epidemia más mortal, más difícil de parar y más cara».
Harneis describió un brote que crece «exponencialmente»: la mitad de todas las muertes se ha producido en los últimos veinte días y la epidemia se extiende por «una zona más grande que Francia». En tres meses, 160 sanitarios se han contagiado y 43 han muerto. «Aparte de la amenaza del virus, trabajadores sanitarios y de primera línea han sido atacados por jóvenes, se han quemado y apedreado ambulancias y se han atacado centros de salud», añadió.
El coordinador puso también número a un problema poco visible: pagar a la gente que responde. «En esta zona el sistema bancario apenas funciona; no podemos traer la cantidad de dinero necesaria para pagar a los trabajadores, lo que ha generado un gran malestar entre los de primera línea». Estados Unidos ha aportado 80 millones de dólares al Gobierno congoleño para ampliar camas y entierros seguros, pero los recortes de la ayuda internacional de los dos últimos años han reducido en más de un 30 % la capacidad de las organizaciones humanitarias, según Harneis.
Huelgas, machetes y centros desbordados
El impago no es una abstracción en los partes del INSP. En el del 22 de agosto, cinco puestos de control sanitario de Alto Uélé seguían en huelga porque no se paga a quienes los atienden. En Ituri solo uno de los once puestos estratégicos de entrada funciona sin interrupción, y de los 57 «anillos» de descontaminación identificados alrededor de los casos confirmados solo se abrieron 14 —un 24,6 %— por falta de equipos, de transporte y de material.
La violencia entorpece cada gesto: en la zona de salud de Kilo, un equipo de respuesta fue expulsado a machetazos cuando intentaba un entierro digno y seguro; en Alto Uélé agredieron a los equipos en Isiro y en Pawa; en Kivu Norte bloquearon el acceso a la casa de un enfermo confirmado y la carretera al cementerio de Bundji sigue impracticable. Hay además centros desbordados: los de Isiro (120 % de ocupación en confirmados) y Wamba (140 % en sospechosos), y en Ituri 25 enfermos aislados no reciben ningún apoyo alimentario.
Un virus sin vacuna propia
La RDC declaró el brote el 15 de mayo de 2026, el decimoséptimo de su historia, y el 17 de mayo la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo elevó a emergencia de salud pública de importancia internacional, su máximo nivel de alerta. Lo causa el ebolavirus Bundibugyo, una especie para la que no hay vacuna ni tratamiento específicos autorizados.
Las primeras 16.250 dosis de la vacuna Ervebo llegaron a Kinsasa la noche del 21 de agosto, de las 70.000 asignadas por el mecanismo de reservas de Naciones Unidas: están autorizadas contra otra especie del virus, la Zaire, y 20.000 se destinan a un ensayo clínico que debe averiguar si sirven contra la que circula. El 17 de agosto este brote se convirtió en el más mortífero de la historia del país, por encima de los 2.299 fallecidos de la epidemia de 2018-2020, y el 6 de agosto el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ya pidió intensificar «de forma urgente y masiva» una respuesta que va por detrás del virus.
Europa Press difundió estas cifras este lunes 24 de agosto, dos días después del corte del parte congoleño que las contiene: es el mismo desfase de uno o dos días entre los boletines del INSP y los teletipos que esta redacción viene documentando desde finales de julio en una epidemia que suma decenas de muertes diarias.
Fuentes
- Instituto Nacional de Salud Pública de la RDC: parte de situación n.º 100 del brote de ébola, con datos al 22 de agosto de 2026, publicado el 23 de agosto (serie completa de partes) — documento primario de todas las cifras.
- Noticias ONU: «DR Congo Ebola outbreak spreading exponentially, UN responders warn», 21 de agosto de 2026, con las declaraciones de Julien Harneis desde Bunia (traducción de esta redacción).
- Europa Press / Infosalus: «RDCongo (RDC) eleva a más de 5.500 los casos de ébola confirmados, con cerca de 2.650 muertos», 24 de agosto de 2026.