El brote de ébola congoleño llega a 1.437 muertos y 3.262 casos
El parte de situación número 73 del Instituto Nacional de Salud Pública congoleño, con datos hasta el 26 de julio de 2026, cuenta 1.437 muertos y 3.262 casos confirmados del brote de ébola Bundibugyo. Son 128 fallecidos y 289 casos más que en el balance del 23 de julio, con una letalidad que apenas se mueve: del 44,0 % al 44,1 %.
La decimoséptima epidemia de ébola de la República Democrática del Congo (RDC) acumula 1.437 muertos y 3.262 casos confirmados por laboratorio. Las cifras son del parte de situación número 73 del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), el organismo que centraliza los datos del brote, con acumulados hasta el 26 de julio de 2026 y fecha de publicación del 27. La letalidad —la proporción de casos confirmados que acaba en muerte— se sitúa en el 44,1 %.
En las 24 horas que cubre el documento, la RDC notificó 62 nuevos casos confirmados, 32 muertes y 12 altas por curación. Es aproximadamente la mitad de lo que registró el parte anterior, con corte el 25 de julio: 125 casos y 51 muertes. El propio instituto pide no leer esos vaivenes como una tendencia: «las fluctuaciones recientes deben interpretarse con prudencia por los retrasos de notificación y la consolidación progresiva de los datos», advierte su análisis epidemiológico, redactado en francés.
Desde el inicio del brote, 583 personas se han curado. Ese mismo 26 de julio había 723 pacientes en aislamiento: 325 confirmados y 398 a la espera del resultado de laboratorio.
Tres días de datos, 128 muertos más
El 25 de julio esta redacción informó de 1.309 muertos y 2.973 casos con el parte n.º 70, que cerraba el 23 de julio. Tres días de datos después, el balance sube en 128 muertos y 289 casos confirmados. La letalidad apenas se mueve —del 44,0 % al 44,1 %—, señal de que muertes y casos crecen casi al mismo ritmo. Nada que ver con el salto del 22 de julio, cuando el recuento se disparó porque el instituto fusionó las bases de datos nacional y provinciales y afloraron de golpe registros antiguos.
La precisión importa porque las cifras circulan desfasadas. Europa Press informó el 28 de julio, a las 01.26 hora peninsular (23.26 UTC del 27), de «más de 1.400 muertos» y 3.200 casos, con una letalidad del 43,9 % y 571 curados. Esos datos son exactamente los del parte n.º 72 del INSP, con corte el 25 de julio, que esta redacción ha descargado y comparado. El balance siguiente, el n.º 73, lleva fecha de publicación del 27 de julio, el mismo día en que la agencia cerró su teletipo. Un parte de retraso en una epidemia que suma entre treinta y cincuenta muertes al día no es un matiz menor.
Ituri concentra nueve de cada diez casos
El brote afecta a cinco provincias y a 48 de sus 140 zonas de salud, las mismas que el día anterior; en 47 sigue habiendo transmisión activa. Ituri, el epicentro, concentra 2.901 casos y 1.207 muertes: el 88,9 % de los casos acumulados y el 84,0 % de los fallecidos, con una letalidad del 41,6 %. Le siguen Kivu Norte (314 casos y 204 muertes, con una letalidad del 65,0 %), Haut-Uélé (39 y 21), Tshopo (5 y 4) y Kivu Sur (3 y 1). En estas dos últimas no hubo novedades: la zona de salud de Miti-Murhesa, en Kivu Sur, lleva 61 días sin un caso nuevo y Tshopo, doce.
Dentro de Ituri, los 53 casos del día se notificaron sobre todo en Rwampara (18), Bunia (11), Mongbwalu (8) y Nizi (7). De sus 23 muertes, el 60,9 % se produjeron en la comunidad, es decir, fuera de los centros de tratamiento. Ese indicador manda: cada muerte comunitaria es un enfermo que nunca llegó a aislarse y un cadáver contagioso alrededor del cual se ha seguido haciendo vida familiar. En Kivu Norte, tres de los ocho fallecimientos fueron comunitarios; la cifra provincial del día incorpora además una corrección a la baja de dos muertes en la zona de Katwa tras armonizar los registros con las zonas de salud. En Haut-Uélé, el único caso y la única muerte de la jornada se registraron en Pawa, también en la comunidad.
(El documento se contradice en un dato menor: su tabla por provincias atribuye 38 casos a Haut-Uélé, mientras que el texto y la tabla por zonas de salud dan 39, la única cifra compatible con el total nacional de 3.262. Esta noticia usa 39.)
El rastreo de contactos mejora y sigue lejos del listón
El seguimiento de contactos —vigilar durante 21 días a quien ha estado expuesto a un enfermo— alcanzó el 78,2 % nacional: 12.122 personas vistas de 15.498 bajo vigilancia. Es mejor que el 73,9 % del parte del 23 de julio, pero sigue muy por debajo del 95 % que el propio INSP fija como umbral operativo, y el instituto lo califica de insuficiente. Kivu Norte llega al 85,2 %, Ituri se queda en el 75,6 % y Haut-Uélé, en el 60,0 %. Con una advertencia al pie: el porcentaje de Ituri solo cuenta las zonas de salud que enviaron datos, y ocho de ellas —entre otras, Nyankunde, Kilo y Mambasa— no los tenían disponibles al cerrar el informe.
La red de vigilancia sí gana músculo. Ese día se gestionaron 1.303 alertas, de las que 1.078 se investigaron en 24 horas (82,7 %), y se validaron 326 casos sospechosos: 216 personas vivas y 110 muertes detectadas en la comunidad.
Las camas también han aumentado. Los centros de tratamiento suman 941 plazas —800 en Ituri, 141 en Kivu Norte— para 723 pacientes aislados, un 76,8 % de ocupación media. Pero el desequilibrio persiste: Ituri está al 66,4 % y Kivu Norte, al 136,2 %, con 192 enfermos y 141 camas. El instituto vuelve a señalarlo como uno de los principales problemas de la respuesta, porque retrasa los ingresos y aumenta el riesgo de contagio dentro de los hospitales. Haut-Uélé y Tshopo no facilitaron sus datos de camas a tiempo.
134 sanitarios contagiados, 40 muertos
El personal de salud y de primera línea —quienes atienden, trasladan, entierran y rastrean— suma 134 contagios desde que empezó el brote, con 40 muertos: 123 casos y 37 fallecidos en Ituri, donde la letalidad de ese grupo es del 30,1 %, y 11 casos y 3 muertes en Kivu Norte. El desglose no es directamente comparable con el del parte del 23 de julio, que daba 123 contagios y 36 muertes para el conjunto del país. Cinco de los nuevos contagios se notificaron en Rwampara (2), Nia-Nia (2) y Mahagi (1).
El INSP vincula esas infecciones a una carencia que sí mide: solo 175 de las 1.170 unidades de triaje previstas están operativas, un 15 %, y faltan equipos de protección y cloro. El riesgo, escribe, es «elevado» de infecciones nosocomiales, las contraídas dentro del propio centro sanitario.
Impagos, un puente atacado y seis familias que dicen no
La lista de obstáculos del parte es menos vírica que política. Sigue el impago a los trabajadores contratados para la respuesta, con la huelga en las zonas de Bunia y Rwampara que interrumpió los entierros dignos y seguros —el protocolo que permite sepultar a un muerto por ébola sin contagiar a quien lo llora—, cuya reanudación se anunció tras la intervención del gobernador militar de Ituri. Continúan la resistencia comunitaria a los hisopados post mortem y la inseguridad contra los equipos de enterramiento, con el ataque en el puente de Muchanga que paralizó las actividades en Nyankunde.
Los números de esos entierros cuentan la misma historia: de las 78 alertas de defunción registradas en Ituri, 61 acabaron en entierro seguro (el 78 %) y 47 cuerpos fueron hisopados para saber si tenían el virus. Seis familias se negaron —tres en Nyankunde, una en Rwampara, una en Mandima y una en Mongbwalu—. Desde el 20 de mayo, el pilar de entierros acumula 2.708 alertas y 2.192 sepelios seguros.
A la lista de problemas el instituto añade la falta de ambulancias —en Kivu Norte solo 2 de 30 son operativas—, la escasez de medicamentos esenciales, la insuficiencia de recursos financieros y la inseguridad de los grupos armados CODECO y las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), que restringe las operaciones.
En la columna de los avances, una misión conjunta del INSP, su centro de operaciones de emergencia y la Organización Mundial de la Salud (OMS) llegó a Buta, capital de Bas-Uélé, una provincia todavía sin casos, con un cargamento de material de protección, medicamentos y equipos que se entregó al gobernador, y formó a 40 sanitarios del hospital general de referencia. En Ituri siguen en marcha los ensayos clínicos del programa Partners sobre una vacuna y sobre profilaxis tras la exposición. Y entre las once altas de la provincia figura un bebé de cinco semanas que perdió a su padre y a su madre y ha pasado a una familia de acogida transitoria en Mongbwalu.
Un virus sin vacuna aprobada
La epidemia se declaró el 15 de mayo de 2026, circunscrita entonces a la zona de salud de Mongbwalu, en Ituri. La causa el ebolavirus Bundibugyo, una de las especies del virus para la que no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados, según la alerta de la OMS del 17 de julio; el organismo declaró el brote emergencia de salud pública de importancia internacional el 17 de mayo, su máximo nivel de alerta, junto con Uganda. Sin vacuna, el control depende de detectar rápido, aislar, rastrear contactos y enterrar de forma segura: las cuatro cosas que el parte describe cojeando.
El INSP sitúa el brote en un contexto humanitario y de seguridad complejo, donde los movimientos de población, la inseguridad, la minería artesanal y los intercambios transfronterizos con Uganda y Sudán del Sur siguen favoreciendo la transmisión. Su conclusión no ha cambiado en una semana: «La epidemia sigue en fase de transmisión sostenida, con un nivel elevado de circulación del virus».
Fuentes
- Instituto Nacional de Salud Pública de la RDC: parte de situación n.º 073/MVE B, datos al 26 de julio de 2026 (PDF, en francés), publicado el 27 de julio y descargado por esta redacción el 29 de julio de 2026. Serie completa de partes diarios.
- Instituto Nacional de Salud Pública de la RDC: parte de situación n.º 072/MVB, datos al 25 de julio de 2026 (PDF, en francés), usado para verificar el desfase de las cifras difundidas por agencia.
- Europa Press: «El brote de ébola en RDC alcanza los 1.400 muertos y 3.200 casos confirmados», 28 de julio de 2026, 01.26 hora peninsular. Consultada el 29 de julio de 2026.
- OMS: alerta de brote sobre el ébola por virus Bundibugyo en la RDC y Uganda, 17 de julio de 2026 (en inglés).
- OMS: declaración de emergencia de salud pública de importancia internacional, 17 de mayo de 2026 (en inglés).
Las cifras de esta noticia proceden del documento primario del INSP, descargado y comprobado por esta redacción; la única fuente periodística vigilada que ha difundido este brote en español es Europa Press, y sus datos corresponden al parte anterior.