Intereses de los activos rusos inmovilizados destinados a Ucrania
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El Consejo de la UE decidió que los depositarios centrales de valores (DCV) con más de un millón de euros en activos y reservas del Banco Central de Rusia debían apartar los saldos extraordinarios generados y no podían disponer de sus beneficios netos. leer la pieza →
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El Consejo adoptó el paquete de actos jurídicos que permite destinar esos beneficios a Ucrania. leer la pieza →
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El depositario belga Euroclear puso a disposición de la Comisión Europea el primer pago, de 1.500 millones de euros. leer la pieza →
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El Consejo de la UE prohibió de forma más duradera devolver a Rusia los activos inmovilizados, mediante el Reglamento (UE) 2025/2600, al amparo del artículo 122 del Tratado de Funcionamiento de la UE. leer la pieza →
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Se entregó la cuarta transferencia de este tipo, según la Comisión Europea; su propio comunicado (IP/26/768) la fecha el 1 de abril de 2026. leer la pieza →
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La UE recibió una quinta transferencia de 1.400 millones de euros de intereses de los activos rusos inmovilizados, que cubre los ingresos acumulados en el primer semestre de 2026; desde su inmovilización, esos activos han generado 8.000 millones de euros. leer la pieza →
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La Comisión Europea hizo público el pago del 3 de agosto en el comunicado IP/26/1721. El 95% de los ingresos se canaliza por el Mecanismo de Cooperación en materia de Préstamos para Ucrania —ayuda no reembolsable para que Kiev devuelva el préstamo de ayuda macrofinanciera de la UE y los créditos bilaterales del G7 dentro de la iniciativa ERA, cuyo apoyo total asciende a 45.000 millones de euros— y el 5% restante por el Fondo Europeo de Apoyo a la Paz, que financia necesidades militares y de defensa ucranianas. leer la pieza →
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Los ministros de Exteriores de España, Suecia, Polonia y Países Bajos firmaron una carta conjunta a la alta representante Kaja Kallas pidiendo que la UE estudie «un mayor uso» de los activos rusos inmovilizados —no solo sus intereses— para financiar a Ucrania, y proponen debatirlo en la reunión informal de ministros de Exteriores («gymnich») del 1 de septiembre en Irlanda; señalan como obstáculo las reticencias de países como Bélgica, sede de Euroclear, donde está aparcada la mayor parte de esos fondos, ante el riesgo de represalias legales y financieras de Moscú. La carta no es pública; solo Europa Press dice haber accedido a ella. leer la pieza →
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Los firmantes sostienen que el préstamo europeo de 90.000 millones de euros a Ucrania «no será suficiente» y proponen que la Comisión Europea encargue a sus expertos técnicos explorar fórmulas que repartan el riesgo entre los Veintisiete. leer la pieza →
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Fuera de esta vía política de la UE sobre los activos del Banco Central de Rusia, la empresa ucraniana Naftogaz abrió un frente jurídico distinto: consiguió que Noruega embargara en Svalbard el buque ruso "Profesor Molchanov" para cobrarse un laudo arbitral de unos 4.220 millones de dólares por sus activos expropiados en Crimea; no es una sanción ni un acuerdo político de los Veintisiete, sino una empresa acreedora que localiza un bien del deudor y pide a un juez que lo inmovilice. leer la pieza →
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Un grupo de países encabezado por Alemania propuso, según adelantó POLITICO citando a cuatro diplomáticos y funcionarios europeos anónimos, ir más allá de los intereses y financiar a Ucrania con un préstamo respaldado por el propio capital de los activos rusos inmovilizados —cifrados por el medio en 210.000 millones de euros—, y no solo con sus intereses; sustituiría al menos parte de los 100.000 millones de euros que la Comisión Europea reservó para Ucrania en el presupuesto plurianual 2028-2034. Suecia, Polonia, los Países Bajos y España figuran entre los países que empujan la idea, según POLITICO. No hay propuesta formal publicada ni cifra concreta del préstamo, y Actualidad Libre no ha podido contrastar de forma independiente la cifra de 210.000 millones ni el contenido de las conversaciones: es fuente única. leer la pieza →
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Bélgica, que alberga en Euroclear el grueso de los activos, sigue temiendo cargar sola con cualquier reclamación judicial de Moscú si el capital se toca; ya tumbó un plan parecido el año anterior, según POLITICO. Un diplomático citado por el medio resumió el dilema: la operación «confronta a países como Bélgica con la pregunta de si quieren financiar el apoyo a Ucrania a través del presupuesto, lo que significa que puede haber menos dinero para agricultores y regiones, o si liberan muchos miles de millones usando en su lugar los activos rusos». leer la pieza →