España, Suecia, Polonia y Países Bajos piden usar activos rusos para Ucrania
Los ministros de Exteriores de los cuatro países reclamaron el jueves 27 de agosto de 2026, en una carta conjunta a la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, que la UE estudie sacar más partido a los activos rusos inmovilizados en beneficio de Kiev. Piden debatirlo en la reunión informal de ministros de Exteriores del martes 1 de septiembre, en Irlanda.
España, Suecia, Polonia y Países Bajos han pedido a Bruselas que vuelva a poner sobre la mesa el uso de los activos rusos inmovilizados para financiar a Ucrania. Sus ministros de Exteriores firmaron el jueves 27 de agosto una carta conjunta dirigida a Kaja Kallas —alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, es decir, la jefa de la diplomacia comunitaria— y a otros cargos de la Comisión Europea, según informó Europa Press, que dice haber accedido al texto. La agencia identifica entre los firmantes al español, José Manuel Albares, y no nombra a los otros tres.
El argumento de la carta es que el dinero ya comprometido se queda corto. Los cuatro sostienen que el préstamo europeo de 90.000 millones de euros a Ucrania «constituyó un hito significativo», pero que «todos» son conscientes de que «no será suficiente». «Con el paso de cada día, el coste de la guerra aumenta mientras los ataques implacables de Rusia continúan sin cesar. No hay señales de que Rusia esté dispuesta a poner fin a la agresión, y sus consecuencias afectan cada vez más a los Estados miembro de la UE. Ucrania necesita más apoyo financiero», escriben, según la transcripción de Europa Press.
De ahí la petición concreta: retomar la cuestión de «cómo hacer un mayor uso» de los activos rusos inmovilizados. Los firmantes defienden que echar mano de ese dinero no solo sostendría las cuentas de Kiev, sino que sería además «una potente herramienta» para apretar a Moscú.
El obstáculo se llama Bélgica
La carta admite que se trata de «una cuestión compleja» y pide soluciones que tengan en cuenta «los intereses legítimos» de todas las partes. La fórmula diplomática apunta, según Europa Press, a las reticencias de países como Bélgica, sede de Euroclear, el depositario central de valores —la entidad que custodia y anota los títulos por cuenta de bancos y Estados— donde está aparcada la mayor parte de esos fondos. Bruselas teme quedarse sola frente a las represalias legales y financieras de Moscú si el dinero se toca.
Como siguiente paso, los cuatro proponen que sea la Comisión Europea la que encargue a sus expertos técnicos explorar, en consulta con los Estados miembros, fórmulas que repartan el riesgo entre los Veintisiete y eviten que ningún país cargue con «una carga desproporcionada», además de vigilar que todo se haga con arreglo al Derecho Internacional. «Tendremos que volver a esta discusión, y redunda en interés de todos que lo hagamos basándonos en un análisis reflexivo y riguroso», concluyen.
El foro que proponen es el «gymnich»: la reunión informal de ministros de Exteriores de la UE, sin capacidad de adoptar decisiones formales, que organiza cada semestre el país que preside el Consejo. Europa Press sitúa la próxima el martes de la semana siguiente al envío de la carta —el 1 de septiembre— en Irlanda.
Qué se usa hoy y qué se pide usar
La distinción que está detrás de la carta es la que separa el capital de sus frutos. Hasta ahora la UE no ha tocado los activos del Banco Central de Rusia inmovilizados por las sanciones: lo que canaliza hacia Ucrania son los intereses que ese capital genera mientras está bloqueado. El 3 de agosto de 2026 llegó la quinta entrega de esos beneficios, 1.400 millones de euros; desde la inmovilización suman unos 8.000 millones, según la Comisión Europea. Pedir «un mayor uso» es pedir que se estudie ir más allá de los intereses.
El marco jurídico vigente va en dirección contraria a la devolución, pero no autoriza el gasto del principal. El Reglamento (UE) 2025/2600, de 12 de diciembre de 2025, adoptado al amparo del artículo 122 del Tratado de Funcionamiento de la UE, prohíbe transferir los activos y reservas del Banco Central de Rusia o de entidades vinculadas: el dinero se queda donde está. Los firmantes recuerdan, además, que el Consejo Europeo de diciembre de 2025 reafirmó que esos fondos deben permanecer inmovilizados hasta que Rusia «cese su guerra de agresión» y compense a Kiev —así lo recoge Europa Press citando la carta; las conclusiones de aquella cumbre no han sido consultadas por esta redacción—.
El préstamo que los ministros consideran insuficiente es real y está cuantificado: el Reglamento (UE) 2026/467, de 24 de febrero de 2026, fijó el préstamo de apoyo a Ucrania en «un importe máximo de 90 000 000 000 EUR» para 2026 y 2027. Con cargo a su componente de defensa, la Comisión aprobó el 24 de agosto 6.100 millones en contratos de armamento para Kiev.
Lo que no se puede verificar todavía
La carta no es pública. Europa Press dice haber accedido a ella y es, hasta ahora, el único medio que ha publicado su contenido: ni el texto íntegro ni la lista completa de firmantes están disponibles en fuentes oficiales, y esta redacción no ha podido cotejarla con el documento original ni con el Servicio Europeo de Acción Exterior. Todo lo entrecomillado procede, por tanto, de esa única fuente.
Fuentes
- Europa Press, «España, Suecia, Polonia y Países Bajos piden a la UE usar los activos rusos inmovilizados para Ucrania», 27 de agosto de 2026, 16:31 (hora peninsular; 14:31 UTC).
- Reglamento (UE) 2025/2600 del Consejo, de 12 de diciembre de 2025, sobre medidas de emergencia ante las dificultades económicas causadas por las acciones de Rusia (prohibición de transferir los activos del Banco Central de Rusia).
- Reglamento (UE) 2026/467 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de febrero de 2026, por el que se establece el préstamo de apoyo a Ucrania para 2026 y 2027.
- Fotografía: retrato oficial de Kaja Kallas, Aurore Martignoni / Unión Europea (Servicio Audiovisual de la Comisión Europea), CC BY 4.0.