Noruega incauta en Svalbard un buque ruso a petición de la ucraniana Naftogaz
El gobernador de Svalbard embargó el miércoles 2 de septiembre de 2026 el buque ruso "Profesor Molchanov", atracado en Barentsburg, por orden del Tribunal de Distrito de Nord-Troms y Senja. Lo pidió la gasística y petrolera estatal ucraniana Naftogaz para cobrar un laudo arbitral de unos 4.220 millones de dólares por sus activos expropiados en Crimea.
Un buque ruso lleva desde el miércoles 2 de septiembre de 2026 amarrado en el puerto ártico de Barentsburg sin permiso para moverse. El “Profesor Molchanov”, propiedad de la Federación Rusa, quedó embargado ese día por el gobernador de Svalbard —el archipiélago ártico noruego situado a medio camino entre el continente europeo y el Polo Norte— en cumplimiento de una orden judicial obtenida por la empresa estatal ucraniana de gas y petróleo Naftogaz, que persigue por medio mundo bienes rusos con los que cobrarse una indemnización que Moscú se niega a pagar.
Una orden del 31 de agosto, ejecutada el 2 de septiembre
La decisión no la tomó el Gobierno noruego, sino un juez. El Tribunal de Distrito de Nord-Troms y Senja dictó el 31 de agosto de 2026 un auto que reconoce a Naftogaz el derecho a embargar el buque, según el comunicado oficial del Sysselmesteren, la autoridad noruega en Svalbard. El sysselmester ejerce a la vez de gobernador, de jefe de policía y de agente judicial de ejecución —el namsfogd noruego, el funcionario que materializa lo que ordena el juez—, y en esa última condición ejecutó el embargo el miércoles 2 de septiembre.
“La Policía de Svalbard ha recibido una orden del Tribunal de Distrito de Nord-Troms y Senja para detener e incautar el buque ‘Profesor Molchanov’. Hoy han detenido el buque en Barentsburg”, declaró al diario noruego Aftenposten el jefe de operaciones policiales del archipiélago, Hakon Finstad, según recogió Europa Press. El gobernador, Lars Fause, lo confirmó a la radiotelevisión pública NRK: “El Tribunal de Distrito ordenó que el buque atracara en un lugar determinado por el gobernador, y se ha decidido que permanecerá atracado en Barentsburg hasta que el gobernador o el Tribunal de Distrito decidan lo contrario”.
El comunicado oficial precisa que el barco tiene prohibido salir del muelle y que el gobernador debe tomar las medidas necesarias para impedir que se mueva. De la tripulación y el pasaje se ocuparán las autoridades noruegas junto con Trust Arktikugol, la empresa estatal rusa que explota el asentamiento de Barentsburg. Fause dijo haber hablado con las autoridades locales para explicarles el motivo y los pasos siguientes: si quieren pelear la decisión, tendrán que hacerlo ante el mismo tribunal de Nord-Troms y Senja. Sobre las consecuencias diplomáticas, se quitó de en medio: “En cuanto a política exterior, remito a Oslo”.
El laudo de 4.220 millones que Rusia no paga
Detrás del embargo hay un laudo arbitral —la decisión de un tribunal de arbitraje privado, vinculante para las partes como una sentencia— que Rusia no ha cumplido. Naftogaz y otras empresas de su grupo lo obtuvieron contra la Federación Rusa por la expropiación de sus activos en Crimea tras la anexión de la península ucraniana en 2014; el arbitraje se sustanció en La Haya, según Europa Press.
La cuantía pendiente ronda los 4.220 millones de dólares “más intereses y costas”, según el comunicado de la propia Naftogaz —más de 3.640 millones de euros al cambio que da Europa Press—. La empresa añade un dato decisivo para entender por qué el embargo es posible en Noruega: el laudo ya había sido reconocido antes como ejecutable en Noruega, es decir, la justicia noruega le había dado fuerza para embargar bienes en el país. El comunicado no precisa cuándo ni ante qué tribunal se obtuvo ese reconocimiento.
“Rusia no puede eludir su responsabilidad simplemente negándose a cumplir con un laudo arbitral internacional. Continuaremos persiguiendo activos rusos en todo el mundo hasta que se pague la indemnización otorgada a Naftogaz y a otras empresas del Grupo Naftogaz”, afirmó el consejero delegado en funciones, Sergii Fedorenko. En Noruega, la compañía está representada por el bufete Wikborg Rein y por el despacho internacional Covington & Burling.
Svalbard: soberanía noruega, actividad rusa
Que el pulso se libre en Barentsburg no es casual. Svalbard es territorio noruego de pleno derecho, pero bajo un régimen singular: el Tratado de Spitsbergen, firmado en París el 9 de febrero de 1920 y en vigor desde 1925, reconoce en su artículo 1 la “soberanía plena y absoluta” de Noruega sobre el archipiélago y, en el 3, garantiza a los ciudadanos de todos los países firmantes el mismo acceso y la misma libertad para desarrollar allí actividades marítimas, industriales, mineras y comerciales, “en pie de absoluta igualdad”. La Unión Soviética se acogió a ese derecho y el resultado es Barentsburg, el segundo asentamiento del archipiélago, habitado sobre todo por ciudadanos rusos y gestionado por la minera estatal Trust Arktikugol; Rusia mantiene además presencia diplomática allí, según Europa Press.
Sobre qué hacía el barco hay dos versiones que no se contradicen. Naftogaz lo describe como propiedad del Estado ruso dedicado a “cruceros comerciales de expedición”, también a Svalbard. NRK, citada por Europa Press, señala que el “Profesor Molchanov” está vinculado al Instituto Oceanográfico Shirshov —sancionado por Estados Unidos y por Ucrania— y que lleva años estudiando el lecho marino alrededor de las islas en busca de minerales.
Una vía distinta a la de las sanciones
El caso abre un frente jurídico distinto al que ocupa a las cancillerías europeas. Bruselas actúa sobre los activos del banco central ruso inmovilizados por las sanciones y, hasta ahora, solo ha transferido a Ucrania los intereses que generan: la quinta entrega, de 1.400 millones de euros, llegó en agosto. Ese reparto es una decisión política de los Veintisiete, y por eso España, Suecia, Polonia y Países Bajos pidieron el 27 de agosto ir más allá y usar también el capital.
Lo de Svalbard es otra cosa: no hay sanción ni acuerdo político, sino una empresa acreedora que localiza un bien del deudor y pide a un juez que lo inmovilice. Naftogaz ya juega esa partida en varios tableros a la vez: el Tribunal del Centro Financiero Internacional de Astaná autorizó en Kazajistán la ejecución de otro laudo, este de unos 1.400 millones de dólares y contra Gazprom por el tránsito de gas —un arbitraje distinto, resuelto en Suiza en junio de 2025 bajo las reglas de la Cámara de Comercio Internacional—, según el comunicado de la compañía ucraniana. Lo inédito en el caso del “Profesor Molchanov” es el escenario: un puerto del Ártico donde Rusia opera amparada en un tratado de hace un siglo.
Fuentes
- Sysselmesteren på Svalbard (Gobernador de Svalbard), «Har tatt arrest i russisk skip», 2 de septiembre de 2026 (documento primario).
- Naftogaz, «Norway seizes Russian vessel following Naftogaz application to enforce $4.22 billion award».
- Europa Press, «Incautado un buque ruso en Noruega a petición de la ucraniana Naftogaz como compensación tras la anexión rusa de Crimea», 3 de septiembre de 2026, que cita a Aftenposten y a NRK.
- Tratado de Spitsbergen (Svalbard), París, 9 de febrero de 1920: texto íntegro (Facultad de Derecho de la Universidad de Oslo).
Las declaraciones de Hakon Finstad y Lars Fause proceden de Aftenposten y NRK respectivamente, a través de Europa Press: Actualidad Libre no ha podido verificarlas de forma directa. El resto de los hechos está contrastado con los comunicados oficiales del Gobernador de Svalbard y de Naftogaz, enlazados arriba.