Alemania plantea un préstamo a Ucrania con activos rusos congelados
Un grupo de países encabezado por Alemania propone financiar a Ucrania con un préstamo respaldado por los activos rusos inmovilizados, según adelantó POLITICO el 11 de septiembre de 2026 citando a cuatro diplomáticos y funcionarios europeos anónimos. La operación sustituiría parte de los 100.000 millones de euros previstos para Kiev en el presupuesto europeo de 2028-2034.
Alemania ha vuelto a abrir la pelea más incómoda de Bruselas: qué hacer con el dinero ruso que la UE tiene retenido. Un grupo de países liderado por Berlín propone un nuevo préstamo a Ucrania respaldado por esos activos, según adelantó POLITICO el 11 de septiembre de 2026, con el relato de cuatro diplomáticos y funcionarios de la UE a los que el medio concedió el anonimato para que hablasen con libertad. No hay propuesta formal publicada ni cifra concreta del préstamo.
El préstamo sustituiría al menos parte de los 100.000 millones de euros que la Comisión Europea reservó para Ucrania en su propuesta de presupuesto plurianual —el marco financiero que fija el techo de gasto comunitario durante siete años—, el que cubrirá el periodo 2028-2034. Ese presupuesto asciende a casi dos billones de euros, el 1,26% de la renta nacional bruta de la UE. La jugada encaja con el objetivo alemán de recortarlo: lo que salga de los activos rusos no sale del bolsillo de los Veintisiete.
Suecia, Polonia, los Países Bajos y España figuran, según POLITICO, entre los países que empujan para usar los 210.000 millones de euros en activos rusos inmovilizados —congelados por las sanciones desde 2022, y esa es la cifra que da el medio— en la financiación de un nuevo crédito a Kiev. Los ministros de Exteriores de esos cuatro países ya habían pedido por carta a la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, que la UE estudiara un «mayor uso» de esos fondos, el 27 de agosto de 2026.
Bélgica, otra vez en el centro
El obstáculo sigue siendo el mismo. Bélgica alberga el grueso de los activos —están depositados en Euroclear, el depositario central de valores con sede en Bruselas donde se custodian los títulos del Banco Central de Rusia congelados por las sanciones— y teme cargar sola con cualquier reclamación judicial de Moscú si el dinero se toca. Ya tumbó un plan parecido el año pasado, recuerda POLITICO.
Uno de los diplomáticos citados por el medio resume la presión que la nueva vía coloca sobre Bruselas y sobre el resto de capitales: la operación «confronta a países como Bélgica con la pregunta de si quieren financiar el apoyo a Ucrania a través del [presupuesto], lo que significa que puede haber menos dinero para agricultores y regiones, o si liberan muchos miles de millones usando en su lugar los activos rusos». Esa misma fuente considera la maniobra preferible a recortar gasto ya previsto en otras partidas.
De los intereses al capital
La UE lleva desde 2024 enviando a Ucrania los intereses que generan esos activos, no el capital: la quinta transferencia, de 1.400 millones de euros, llegó el 3 de agosto de 2026. Lo que ahora se discute es distinto y mucho mayor: apoyar un préstamo en el propio principal inmovilizado, un salto que hasta ahora ha chocado con las reticencias belgas al riesgo de represalias legales y financieras de Moscú.
En paralelo, Ucrania ya cuenta con un préstamo europeo de 90.000 millones de euros para 2026 y 2027, del que Bruselas acaba de flexibilizar las reglas de compra para que Kiev pueda adquirir componentes estadounidenses de los sistemas Patriot. Los cuatro ministros que firmaron la carta de agosto sostenían que ese dinero «no será suficiente».
Fuentes
- POLITICO, «Germany floats new Ukraine loan backed by frozen Russian assets» (Hans von der Burchard, Nicholas Vinocur y Gregorio Sorgi), 11 de septiembre de 2026.
- Comisión Europea, «The 2028-2034 EU budget for a stronger Europe» (cifras del presupuesto plurianual y de los 100.000 millones para Ucrania), consultado el 11 de septiembre de 2026.
Fuente única. El núcleo de esta información —quién impulsa el préstamo, a qué países convence y qué dicen los diplomáticos— procede de una sola fuente, POLITICO, que a su vez se apoya en fuentes anónimas y no en un documento ni en una decisión formal de una institución europea. Actualidad Libre ha verificado de forma independiente, en la web de la Comisión Europea, las cifras del presupuesto 2028-2034 y los 100.000 millones previstos para Ucrania; no ha podido contrastar la cifra de 210.000 millones en activos inmovilizados ni el contenido de las conversaciones. Existe una pieza de POLITICO Pro en alemán que por su titular parece tratar el mismo asunto, pero su cuerpo no pudo leerse y no se cuenta como segunda fuente.