Óscar Puente dimite como ministro de Transportes tras el accidente de Urda
Óscar Puente anunció el 3 de noviembre, ante la Diputación Permanente del Congreso, que deja el Ministerio de Transportes y renuncia a encabezar la lista del PSOE por Valladolid el 29 de noviembre, seis días después del choque de trenes de Urda (Toledo), que causó 69 muertos.
Lo dijo al final, cuando ya no quedaba turno de réplica. Tras una comparecencia de unas cuatro horas ante la Diputación Permanente del Congreso —el órgano que sustituye al pleno cuando la cámara está disuelta, como ahora, a las puertas de las elecciones—, Óscar Puente anunció el martes 3 de noviembre que dimite como ministro de Transportes y Movilidad Sostenible. Lo contaron en directo Europa Press y El Confidencial.
«Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año. Por muy distintos que sean, y tenga o no responsabilidad directa en ellos, es una cuestión de dignidad política, de coherencia y de empatía con las víctimas», dijo, según la transcripción de Europa Press.
La renuncia va más allá del Gobierno. «No seré, por tanto, cabeza de lista al Congreso de los Diputados por Valladolid», añadió Puente, que iba a encabezar la candidatura socialista en su ciudad —de la que fue alcalde— en las elecciones generales del 29 de noviembre.
Un giro en cuatro días
La dimisión contradice lo que el propio Puente sostenía hasta hace nada. Desde el choque del 28 de octubre en Urda (Toledo), en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, había rechazado irse: su obligación, repetía, era esclarecer las causas y poner soluciones. El viernes 30 de octubre, recuerda El Confidencial, todavía defendía que le tocaba dar la cara. Según ese diario, llegó a poner el cargo a disposición de Pedro Sánchez, que le pidió que siguiera, y el presidente le había renovado la confianza ese mismo martes.
Puente dio otra versión: «La decisión sobre mi futuro la tomé los primeros minutos en los que se produjo la tragedia». Contó que se lo dijo primero a su familia y a Sánchez «hace unos minutos», ya en el Congreso. Explicó que esperó para hacerlo en la «sede de la soberanía nacional» y después de cumplir lo que consideraba «más urgente e inaplazable»: dar explicaciones, atender a las víctimas, adoptar las primeras medidas para resarcirlas y mejorar la seguridad ferroviaria a corto plazo.
Hizo suya la frase del exministro portugués Jorge Coelho, que dimitió en 2001 tras el derrumbe de un puente en el que murieron 59 personas: «La culpa no puede morir soltera». Y cerró con un mensaje electoral: un Gobierno del PP sería «desastroso» para España, dijo, según Europa Press.
Se va sin saber qué falló
Puente deja el cargo sin que se conozca la causa técnica del accidente. En la misma sesión admitió, según El Confidencial, que todavía se ignora qué desincronizó los tres ordenadores de la central de Urda y tumbó el LZB, el sistema que vigila la velocidad de los trenes en esa línea y los frena si el maquinista no lo hace. Tampoco sabe cuándo se sabrá: el análisis corresponde a Hitachi Rail, la empresa adjudicataria del sistema, que espera la autorización de los jueces que investigan el caso.
Lo que sí está descrito es la secuencia: tras una incidencia en el LZB y después de que el centro de control de Adif —el gestor público de la red— autorizara reanudar la marcha, un AVE alcanzó por detrás a un tren de Iryo. Murieron 69 personas; el 2 de noviembre los forenses habían identificado a 66 (ver nuestra información). Es el segundo gran siniestro de la alta velocidad española en 2026: el 18 de enero, en Adamuz (Córdoba), un descarrilamiento y el choque posterior con otro tren dejaron 46 muertos, y esa causa sigue en instrucción (ver nuestra información).
Según El Confidencial, su continuidad se había convertido en los últimos días en uno de los principales focos de tensión política, por la presión de la oposición y de varios socios parlamentarios del Gobierno. Su sucesor hereda, además, la propuesta que el propio Puente planteó el 30 de octubre de cerrar entre 12 y 24 meses la línea Madrid-Barcelona para acelerar su renovación, sin decisión ni calendario (ver nuestra información).
La reacción de Sánchez
El presidente del Gobierno lo despidió en un mensaje en la red social X, recogido por Europa Press: elogió que diera «la cara» y «soluciones» antes de dar «un paso al lado» por respeto a las víctimas. «Políticos como él dignifican a nuestro país», escribió, y añadió, en alusión al PP, que «unos solo dan lecciones» mientras «otros lo dan todo». Fuentes del Gobierno hablaron de un «ejercicio de responsabilidad política por partida doble».
Fuentes
- Europa Press, «Puente dimite como ministro y candidato del PSOE: “Es una decisión de empatía con las víctimas”», 3 de noviembre de 2026.
- El Confidencial, «Puente dimite: “Un ministro de Transportes no puede seguir tras dos accidentes en menos de un año”», 3 de noviembre de 2026.
- Europa Press, «Sánchez respalda a Puente por “dar la cara” y dimitir “por las víctimas”: “Dignifica nuestro país”», 3 de noviembre de 2026.