Actualidad Libre Buscar

Actualidad Libre

Información sin ataduras

EEUU dice haber destruido cinco petroleros iraníes e Irán responde con misiles

El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) afirmó el martes 8 de septiembre de 2026 haber destruido cinco petroleros iraníes en el golfo de Omán y junto a la isla de Jark, en represalia por dos intentos de la Guardia Revolucionaria de alcanzar con misiles balísticos un buque de guerra estadounidense. En la madrugada del miércoles 9, Teherán reivindicó ataques con misiles contra la base estadounidense de Al Azraq, en Jordania —que el Ejército jordano confirmó, sin víctimas— y contra dos destructores de la Armada de EEUU.

Renato Davila · 9 de septiembre de 2026 · internacional

Vista aérea de un destructor de guerra gris con el número 53 pintado en la proa, navegando en solitario por un mar en calma bajo un cielo blanquecino de calima.
Imagen de archivo: el destructor lanzamisiles USS John Paul Jones (DDG 53) navega por el golfo Pérsico el 5 de septiembre de 2001. Es uno de los dos buques que la Guardia Revolucionaria dice haber alcanzado en la madrugada del 9 de septiembre de 2026; la fotografía, de hace 25 años, no corresponde a los hechos que relata esta noticia. (Foto: Douglas M. Pearlman, Armada de Estados Unidos — obra del Gobierno federal estadounidense, dominio público (vía Wikimedia Commons))

El pulso entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz sumó otra noche de ataques cruzados entre el martes 8 y el miércoles 9 de septiembre de 2026. Washington dice haber hundido cinco petroleros; Teherán responde que ha castigado una base aérea en Jordania, dos destructores y una veintena de barcos. Ninguno de los dos balances tiene verificación independiente: cada cifra la da el ejército que la ejecutó.

Cinco petroleros, según Washington

«Las fuerzas del Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) han destruido cinco petroleros iraníes este 8 de septiembre, después de que la Guardia Revolucionaria Islámica atacara en dos ocasiones durante los últimos dos días a un buque de guerra de la Armada de Estados Unidos con misiles balísticos», anunció el mando militar estadounidense —responsable de las operaciones de EEUU en Oriente Próximo— en un mensaje en redes sociales recogido por Europa Press y por POLITICO.

El buque atacado, que CENTCOM no identifica, «logró esquivar con éxito» los misiles y «continuó patrullando las aguas de la región» sin heridos entre el personal estadounidense, según la misma nota. Washington sitúa cuatro de los petroleros —M/T Kaviz, M/T Charminar, M/T Horizon 1 y M/T Riesco; las siglas M/T identifican a un buque tanque a motor— en el golfo de Omán, la antesala del estrecho de Ormuz, y el quinto, el M/T Derya, cerca de la isla de Jark, la principal terminal de exportación de crudo de Irán. El mando estadounidense sostiene que los cinco formaban parte de una red clandestina —«valorada en millones de dólares», según la traducción de Europa Press; «multimillonaria», en la versión inglesa que publica POLITICO— dedicada a financiar a la Guardia Revolucionaria y a sus aliados en la región, y remató que Teherán «no dispone de medios para defender» esas embarcaciones. POLITICO añade un detalle que CENTCOM no destacó y que nadie ha podido contrastar: que las tripulaciones recibieron la orden de abandonar los barcos antes de que fueran alcanzados.

La versión iraní es mucho más pequeña. Poco antes del anuncio estadounidense, la agencia Tasnim —vinculada a la Guardia Revolucionaria— y la radiotelevisión estatal IRIB hablaron de una «pequeña» embarcación de transporte de crudo alcanzada por misiles a unas cuatro millas (poco más de seis kilómetros) de Jark, con toda la tripulación evacuada y sin víctimas, mientras las autoridades evaluaban los daños.

La Armada iraní respondió con una amenaza directa a marinos civiles: «Advertimos a todas las tripulaciones de los petroleros que se encuentren en las proximidades de los puertos de Kuwait y Bahréin (…) que abandonen sus buques de inmediato, ya estén fondeados o atracados en los muelles, ya que serán blanco de ataques», dijo en un comunicado.

La respuesta: una base en Jordania y dos destructores

Ya en la madrugada del miércoles 9, la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria reivindicó un ataque con misiles balísticos contra la base estadounidense de Al Azraq, en Jordania, bautizado operación «Yahida Karrar». Según su comunicado, recogido por Europa Press, el blanco fue un «hangar de mantenimiento, preparación y despliegue de aviones de combate F-35, F-16 y F-15».

Las Fuerzas Armadas de Jordania confirmaron el ataque, pero rebajaron el efecto: de «20 misiles balísticos lanzados hacia territorio jordano», sus defensas interceptaron 18 y los otros dos «han caído en zonas deshabitadas», sin pérdidas humanas. El Ejército jordano pidió a la población que no se acerque a los restos caídos ni difunda «rumores o información no fiable».

Horas después llegó la segunda reivindicación: misiles balísticos contra los destructores DDG-119 y DDG-53 —los USS Delbert D. Black y USS John Paul Jones—, a los que Teherán atribuye «daños considerables». Washington no se ha pronunciado sobre este ataque. La Guardia Revolucionaria eleva su propio balance a una veintena de barcos alcanzados: dos estadounidenses, ocho petroleros en aguas de la región y diez que, dice, intentaban cruzar «la zona prohibida y peligrosa del estrecho de Ormuz» con apoyo de Estados Unidos. Las represalias venían anunciadas: el jefe del Estado Mayor iraní, Alí Abdolahi, había advertido horas antes de que «cualquier ataque contra petroleros iraníes» pondría en el punto de mira a las bases estadounidenses de la región.

Un submarino capturado, según Teherán

La Guardia Revolucionaria aseguró además haber capturado, en una operación de inteligencia que califica de «compleja», uno de los submarinos no tripulados «más modernos e inteligentes» del Ejército estadounidense a la entrada del estrecho de Ormuz. El comunicado, difundido por Tasnim y recogido por Europa Press, describe un aparato de unos 5,8 metros de eslora y cerca de tres toneladas, entregado a la flota estadounidense en 2025; se corresponde con el modelo autónomo Dive-LD de la empresa Anduril, diseñado para misiones de hasta diez días a 6.000 metros de profundidad. Ninguna fuente estadounidense ha confirmado la captura. Teherán dijo también haber derribado un dron MQ-1 sobre Bandar Abbas, capital de la provincia de Hormozgán.

Quien sí notó algo fue la navegación civil: el centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO, el organismo británico que coordina alertas de seguridad para la marina mercante) informó de un «incidente» con un buque mercante «en el marco de las actividades militares que se están llevando a cabo en la región», sin más detalles y con la investigación abierta, según Europa Press.

Una escalada que se cuenta por días

El intercambio llega tres días después de que Estados Unidos destruyera otros tres petroleros iraníes, el sábado 5 de septiembre, en respuesta a un ataque previo contra dos buques de guerra estadounidenses —un portaaviones y un destructor, según POLITICO—. Es la misma mecánica que este medio ya contó el 1 de septiembre, cuando a una oleada de bombardeos estadounidenses siguió un ataque iraní contra una base de EEUU en Jordania.

De fondo está el bloqueo naval con el que Washington intenta cortar las exportaciones de crudo iraní: CENTCOM decía el 3 de septiembre haber desviado, inmovilizado o abordado 92 barcos en Ormuz, el paso que Irán cerró al petróleo del golfo Pérsico tras los ataques de Israel y Estados Unidos. El precio del crudo lleva semanas marcando el pulso de esa guerra: el Brent superó los 97 dólares el lunes 7 y rozó los 100 el martes 8, esta vez empujado por los ataques hutíes contra Arabia Saudí.

Trazabilidad y límites. Cada balance de esta pieza se atribuye a quien lo emitió —CENTCOM, la Guardia Revolucionaria, las Fuerzas Armadas de Jordania, los medios estatales iraníes o el UKMTO— y ninguno ha sido corroborado por una fuente ajena al conflicto. Solo la destrucción de los cinco petroleros la sostienen dos fuentes independientes de confianza alta (Europa Press y POLITICO); el ataque contra Jordania lo confirma el propio Ejército jordano, parte afectada. El resto de la secuencia —los daños a los destructores, la veintena de barcos y la captura del submarino— descansa en una sola fuente, Europa Press, que a su vez atribuye cada dato al bando que lo declara.

Fuentes