El Congreso aprueba la nacionalidad española para los saharauis por 168 votos
El Pleno del Congreso aprobó el jueves 10 de septiembre de 2026, por 168 votos a favor, 31 en contra y 145 abstenciones, la proposición de ley que abre la nacionalidad española por carta de naturaleza a los saharauis nacidos en el Sáhara Occidental antes del 29 de septiembre de 1977 y a sus descendientes. Votaron a favor el PSOE, Sumar y sus socios; se abstuvieron el PP y Junts, y Vox fue el único grupo que votó en contra. El texto pasa ahora al Senado.
Medio siglo después de que España abandonara el Sáhara Occidental, el Congreso de los Diputados abrió el jueves 10 de septiembre de 2026 la puerta de la nacionalidad a quienes nacieron en aquel territorio cuando lo administraba España. El Pleno aprobó la proposición de ley por 168 votos a favor, 31 en contra y 145 abstenciones, con 344 diputados presentes, según los datos de la votación que publica la propia Cámara. El texto pasa ahora al Senado, como manda el artículo 90 de la Constitución.
El sí lo formaron los 119 diputados del PSOE que votaron, los 26 de Sumar, seis de ERC, seis de EH Bildu, cinco del PNV y seis del Grupo Mixto. En contra votaron los 31 diputados de Vox presentes, el único grupo que rechazó la norma. Se abstuvieron los 136 del PP que votaron, los siete de Junts y dos diputados del Grupo Mixto: Alberto Catalán, de UPN, y Javier Ortega Smith. Europa Press, que informó de la aprobación, resume el bloque abstencionista como «PP y UPN».
La iniciativa (expediente 122/000072) la registró el Grupo Plurinacional Sumar en marzo de 2024. El PSOE la rechazó al principio y después la pactó con su socio de Gobierno, según la agencia. La votación estaba anunciada desde principios de septiembre y llega tras año y medio de parón: la iniciativa se reactivó en julio de 2026, cuando la Mesa acordó tramitarla por el procedimiento de urgencia.
Qué dice la ley
El camino elegido es la carta de naturaleza: el atajo del artículo 21.1 del Código Civil por el que el Gobierno concede la nacionalidad, de forma discrecional y caso por caso, a quien concurran «circunstancias excepcionales». Lo que hace el texto aprobado es dar esas circunstancias por acreditadas para todo un colectivo: los saharauis nacidos en el territorio antes del 29 de septiembre de 1977, «aun cuando no tengan residencia legal en España».
Para probar dónde y cuándo nacieron sirven el documento nacional de identidad español aunque esté caducado, el recibo de inscripción en el censo del referéndum del Sáhara Occidental autenticado por Naciones Unidas, el certificado de nacimiento apostillado y los papeles que expidió la administración española en el Sáhara. Una segunda lista, añadida en comisión y valorada en conjunto, admite certificados de escolarización, pensiones de jubilación, permisos de conducir españoles o certificados de hospitalización. A la solicitud hay que sumar un certificado de antecedentes penales de los países donde se haya residido los últimos cinco años.
El procedimiento tiene plazos tasados: la solicitud es gratuita y se presenta en los tres años siguientes a la entrada en vigor de la ley, prorrogables un año más; la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública debe resolver en un año, con informe previo de Interior y de Justicia, y el silencio equivale a la denegación. Quien obtenga la nacionalidad tendrá que jurar o prometer fidelidad al Rey ante el Registro Civil. Los hijos de los nuevos españoles dispondrán de cinco años para optar también a ella. La ley entrará en vigor cuatro meses después de publicarse en el «Boletín Oficial del Estado».
Hay una segunda puerta, menos visible: el texto modifica el artículo 22.1 del Código Civil para que los saharauis puedan nacionalizarse tras dos años de residencia legal, como los iberoamericanos, andorranos, filipinos, ecuatoguineanos, portugueses y sefardíes. La norma general son diez años.
La alternativa del PP, tumbada dos veces
Antes del voto final, el Pleno despachó las ocho enmiendas que el PP había mantenido vivas. Las tres primeras eran el núcleo de su propuesta: cambiar el título de la ley, reescribir la exposición de motivos y convertir la reforma del Código Civil en el artículo único de la norma. Es decir, dejar solo la vía de la residencia —dos años— y suprimir la carta de naturaleza. Ese bloque cayó por 139 votos a favor y 207 en contra, con Vox votando en contra junto a la mayoría. El resto de enmiendas populares, estas sí apoyadas por Vox, se quedó a ocho votos: 169 a favor y 177 en contra.
En el debate, el PP recalcó que comparte el objetivo de que los saharauis puedan ser españoles, pero defendió la residencia y no la carta de naturaleza, según Europa Press. Vox votó en contra de «regalar» la nacionalidad, en sus palabras. PSOE y Sumar presentaron la ley como una «restitución» y una «reparación histórica»; los grupos minoritarios la respaldaron aunque la ven insuficiente e insistieron en el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. El diario de sesiones de ese Pleno no estaba publicado el 11 de septiembre de 2026, así que las intervenciones se atribuyen a la agencia.
Marruecos, Ceuta y el voto de los nacionalizados
La votación llega con las relaciones con Rabat en su peor momento en años. Marruecos reivindica como propio todo el Sáhara Occidental —territorio que la ONU sigue considerando pendiente de descolonizar y del que España es de iure potencia administradora, como recuerda el Frente Polisario— y se ha mostrado contrario a la tramitación de esta norma. El telón de fondo es la entrada irregular de más de 70.000 personas en Ceuta a finales de julio, una crisis que casi todos los partidos salvo el PSOE atribuyen a Marruecos, según Europa Press. Desde 2022 el Gobierno de Pedro Sánchez respalda el plan marroquí de autonomía para el territorio y dejó atrás la defensa del referéndum de autodeterminación.
El debate llegó además dos días después de que el Tribunal Supremo suspendiera cautelarmente los efectos electorales de las nacionalizaciones por la «ley de nietos», salvo para quien acredite que sus familiares sufrieron el exilio, a raíz de un recurso de Vox e Iustitia Europa. Los de Santiago Abascal enlazaron ambas cosas: votaron no, dice Europa Press, porque cuestionan las garantías y la política de concesión de nacionalidades del Gobierno.
Fuentes
- Congreso de los Diputados, resultados de las votaciones del Pleno del 10 de septiembre de 2026 en el portal de datos abiertos de la Cámara: votación del dictamen, enmiendas 25, 26 y 30 del PP y resto de enmiendas del PP.
- Congreso de los Diputados, dictamen de la Comisión de Justicia sobre la proposición de ley 122/000072, «Boletín Oficial de las Cortes Generales», serie B, núm. 84-8, 7 de agosto de 2026, y enmiendas al articulado, serie B, núm. 84-4, 12 de junio de 2025.
- Congreso de los Diputados, orden del día de la sesión plenaria núm. 195, punto V del jueves 10 de septiembre de 2026.
- Europa Press, «El Congreso aprueba la ley para nacionalizar saharauis con la abstención del PP y el rechazo de Vox», 10 de septiembre de 2026, 17.55 CEST (15.55 UTC).
- Código Civil, artículos 21 y 22, y Constitución española, artículo 90, en el «Boletín Oficial del Estado».
Fuente periodística única. El resultado de la votación, el desglose por grupos y el contenido de la ley proceden de los documentos oficiales del Congreso enlazados arriba; el relato del debate y las citas de los portavoces, solo de Europa Press (confianza alta).