Actualidad Libre Buscar

Actualidad Libre

Información sin ataduras

El BCE sube los tipos al 2,5% y prevé inflación alta hasta 2027

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, reunido el 9 y el 10 de septiembre de 2026 en Berlín, subió un cuarto de punto sus tres tipos oficiales: la facilidad de depósito pasa del 2,25% al 2,50% con efecto desde el 16 de septiembre. Es la segunda subida del año y llega con la inflación de la eurozona en el 3,3% de agosto, 1,3 puntos por encima del objetivo del 2%.

Renato Davila · 10 de septiembre de 2026 · economia

Sala de rueda de prensa del Banco Central Europeo, con tres atriles blancos sobre una tarima azul, banderas de la Unión Europea al fondo y una cámara de televisión en primer plano.
Imagen de archivo: la sala en la que el BCE celebra sus ruedas de prensa de política monetaria. La del 10 de septiembre de 2026 se celebró en Berlín, invitado el Consejo de Gobierno por el Bundesbank. (Foto: Banco Central Europeo)

El Banco Central Europeo (BCE) volvió a encarecer el dinero. Su Consejo de Gobierno subió el 10 de septiembre de 2026 sus tres tipos oficiales en 25 puntos básicos —un cuarto de punto porcentual— con efecto desde el miércoles 16 de septiembre. Es la segunda subida de este año, después de la de junio, y encarecerá las hipotecas variables que se revisen en los próximos meses.

Los tres tipos quedan así:

  • Facilidad de depósito, 2,50% (venía del 2,25%). Es lo que el BCE paga a los bancos por el dinero que aparcan en él de un día para otro y, en la práctica, el que marca el precio del dinero en la eurozona.
  • Operaciones principales de financiación, 2,65% (desde el 2,40%). Lo que cuesta a los bancos pedir prestado al BCE en la subasta semanal.
  • Facilidad marginal de crédito, 2,90% (desde el 2,65%). El préstamo de urgencia a un día, el más caro de los tres.

La justificación cabe en una frase de la nota oficial: «El conflicto en Oriente Próximo continúa generando presiones inflacionistas y se prevé que la inflación se mantendrá muy por encima del objetivo durante un período prolongado». El texto original del BCE está en inglés; la traducción es la que difundió Europa Press, que confirmó la decisión de forma independiente y la resumió como una respuesta «ante la amenaza de la inflación».

Una energía que sube el 14% arrastra al resto

Los precios de la zona euro subieron un 3,3% interanual en agosto, frente al 2,9% de julio, según la estimación rápida de Eurostat. Casi todo el repunte viene de la energía, que se encareció un 14,3% interanual tras el 10,3% de julio; el BCE lo atribuye sobre todo a los márgenes de refino de los combustibles líquidos y al encarecimiento de las materias primas energéticas. Los alimentos se quedaron en el 1,2% y la inflación subyacente —la que descuenta energía y alimentos, los precios más volátiles— bajó una décima, hasta el 2,4%. (Europa Press situó esa tasa subyacente en el 2,1%, una cifra que no coincide con la que da el propio BCE en su declaración de política monetaria ni con la de Eurostat.)

De fondo está el petróleo: el Brent superó los 100 dólares por barril el 9 de septiembre por la escalada en el estrecho de Ormuz.

Las nuevas proyecciones de los expertos del banco, difundidas junto a la decisión, sitúan la inflación general en el 3,0% en 2026, el 2,5% en 2027 y el 2,1% en 2028. Sin energía ni alimentos, el 2,5%, el 2,6% y el 2,3%. Frente a las cifras de junio, la de 2026 se queda igual y las de 2027 y 2028 se revisan al alza: el BCE ya no espera volver a su objetivo del 2% hasta finales de 2027. El crecimiento, en cambio, mejora —0,9% en 2026, 1,4% en 2027 y 1,5% en 2028—, algo que la institución achaca a «una resiliencia mayor de lo esperado» de la economía del euro.

Los salarios, insiste el banco, no están respondiendo por ahora al golpe energético: la remuneración por asalariado creció un 3,3% en el segundo trimestre, tres décimas menos que en el primero, y los costes laborales unitarios se moderaron del 3,5% al 2,6%. Los beneficios por unidad hicieron el camino contrario: del 0,3% al 2,2%. El paro de la eurozona se mantuvo en el 6,4% en julio.

Qué significa para una hipoteca variable

La decisión llega con el euríbor —el índice con el que se recalcula la cuota de la mayoría de hipotecas variables españolas— ya adelantándose a ella: cerró agosto en el 2,95% de media mensual, su nivel más alto en dos años, y su cotización diaria superó el 3% el 21 de agosto por primera vez desde septiembre de 2024. A una hipoteca de 150.000 euros a 30 años con un diferencial de 0,99 puntos que se revisara con el dato de agosto le suponía unos 70 euros más al mes. Los mercados daban la subida por hecha antes de que se produjera: los modelos basados en futuros del tipo a un día le asignaban un 96% de probabilidad ya el 21 de agosto.

El Consejo de Gobierno venía de dejar los tipos quietos el 23 de julio, cuando avisó de que el impacto inflacionario del choque energético aún no se había manifestado del todo. La subida de junio había sido la primera del banco desde septiembre de 2023, según Europa Press.

Para lo que viene, el BCE no promete nada: decidirá «reunión a reunión» y en función de los datos, «sin comprometerse de antemano con ninguna senda concreta de tipos». Sus carteras de deuda —los programas de compras APP y PEPP— siguen menguando «a un ritmo mesurado y predecible», porque el Eurosistema ya no reinvierte lo que vence.

Una reunión en Berlín, no en Fráncfort

El Consejo de Gobierno se reunió los días 9 y 10 en Berlín, invitado por el Bundesbank: la presidenta del BCE, Christine Lagarde, abrió la rueda de prensa agradeciendo la hospitalidad del presidente del banco central alemán, Joachim Nagel, y su equipo por «la excelente organización» del encuentro. Lagarde compareció ante la prensa junto al vicepresidente del BCE, Boris Vujčić.

Fuentes