La NASA perseguirá el eclipse del 12 de agosto con avión y globos
Un avión de investigación WB-57 de la NASA volará a más de 15 kilómetros de altura para fotografiar la corona solar durante el eclipse total del 12 de agosto de 2026, y tres equipos universitarios estadounidenses lanzarán seis globos desde España para medir el ozono y retratar la sombra de la Luna desde arriba.
Mientras millones de personas miran al cielo desde tierra el próximo 12 de agosto, un avión blanco de alas larguísimas correrá tras la sombra de la Luna a 740 kilómetros por hora. Es el WB-57 de la NASA, un aparato de investigación de gran altitud que llevará en el morro cuatro cámaras apuntando al Sol. Con él y con globos científicos lanzados desde España e Islandia, varios equipos financiados por la agencia espacial estadounidense quieren aprovechar los pocos minutos en que la corona solar se deja ver, según el comunicado que la NASA publicó el 27 de julio —actualizado el 30— y que Europa Press difundió en España este 5 de agosto.
La corona es la atmósfera exterior del Sol, una envoltura tenue que la luz del disco solar deja invisible el resto del año y que solo aparece a simple vista durante los segundos de totalidad de un eclipse. Ahí está el interés: entender cómo se forman las prominencias —chorros de material solar que quedan suspendidos sobre la superficie—, por qué la corona se calienta hasta casi un millón de grados y qué relación tiene ese material con el viento solar que barre el sistema solar.
Tres minutos de corona en vez de dos
Las cuatro cámaras del avión forman el instrumento SAMI, desarrollado por el equipo SCIFLI —Imágenes en Vuelo Científicamente Calibradas— del Centro de Investigación Langley de la NASA, en Hampton (Virginia). Tomarán al menos 20 imágenes por segundo en varias longitudes de onda de luz visible e infrarroja, para registrar estructuras, flujos y cambios rápidos de la corona.
La ventaja del avión es doble. Desde tierra, el máximo que podrá verse la corona el 12 de agosto son dos minutos y 18 segundos; volando a 740 kilómetros por hora a lo largo de la trayectoria del eclipse, el WB-57 estirará esa observación hasta casi tres minutos. Y a más de 15 kilómetros de altitud vuela por encima de cualquier nube y de la parte baja de la atmósfera, que absorbe longitudes de onda infrarrojas en las que la corona apenas se ha observado unas pocas veces.
SAMI ya voló en un WB-57 durante el eclipse total del 8 de abril de 2024 sobre Norteamérica. El investigador principal, Amir Caspi, del Southwest Research Institute de Boulder (Colorado), sostiene que repetir no es repetirse: «El Sol está en constante cambio, cada eclipse es diferente. Así que podríamos ver cosas que no habíamos visto antes. Y aprendemos de cada eclipse cómo observar mejor el siguiente». Su equipo ha ajustado los tiempos de exposición para no quemar los detalles brillantes que salieron sobreexpuestos en 2024 y usará software nuevo para procesar los datos antes. El experimento lo paga el programa de la NASA de acceso al espacio a bajo coste para heliofísica —la disciplina que estudia el Sol y su influencia sobre la Tierra—.
Seis globos españoles para medir el ozono
La segunda pata del despliegue son los globos. El Proyecto Nacional de Globos Aerostáticos para el Observatorio del Eclipse, dirigido por Angela Des Jardins en la Universidad Estatal de Montana con apoyo de la NASA, envía a estudiantes de varias universidades estadounidenses a España e Islandia para lanzarlos antes, durante y después del eclipse.
En España, tres equipos soltarán seis globos con cámaras de 360 grados para fotografiar la sombra del eclipse desde arriba. Esos globos llevan además instrumentos para medir el ozono, un gas cuya formación depende de la luz solar: experimentos equivalentes registraron una caída del ozono durante la totalidad de abril de 2024, y los científicos quieren ver si ahora cambia algo, porque este eclipse ocurre a otra hora del día y en otra estación.
En Islandia, otros dos equipos lanzarán 80 globos desde 18 horas antes del eclipse hasta ocho horas después. Buscan qué le pasa a la capa límite, la franja de aire en contacto con el suelo cuyo espesor varía con la temperatura de la superficie y la humedad. En los eclipses de octubre de 2023 y abril de 2024 esa capa se desplomó donde el cielo estaba despejado, pero no donde había nubes. «¿Podrá este eclipse provocar el colapso de la capa límite?», se pregunta Matthew Bernards, profesor de ingeniería química de la Universidad de Idaho y responsable de uno de los equipos islandeses. La duda tiene truco: en Islandia, en agosto, los días son largos y las noches cortas, así que el ciclo día-noche que gobierna esa capa pesa menos que en las campañas anteriores.
Dónde y cuándo
El eclipse total del 12 de agosto será visible en Groenlandia, Islandia, el norte de Rusia, el Atlántico, España y un rincón de Portugal, según la nota de prensa de la NASA del 29 de julio sobre su retransmisión. La agencia emitirá en directo desde las 17.15 UTC (19.15 en la España peninsular) con imágenes desde Islandia y España; sitúa el inicio de la totalidad en Islandia a las 17.45 UTC y en España a las 18.28 UTC, es decir, las 20.28 peninsulares, con el Sol ya bajo.
Es el primer eclipse total visible desde la Península Ibérica desde 1912 y ha movilizado al Gobierno español, que ha creado una comisión interministerial y avisa de atascos, riesgo de incendios y gafas falsas. AEMET publicará desde el 7 de agosto un boletín diario específico con la nubosidad prevista, el dato del que dependen tanto los curiosos como las cámaras de los globos, y la DGT ha montado un dispositivo extraordinario de tráfico para ese día.
La NASA llega a esta cita después de un susto en España: el incendio de la Sierra Oeste de Madrid atravesó a finales de julio su complejo de antenas de Robledo de Chavela, aunque la agencia no halló daños estructurales significativos en la primera inspección.
Todo lo anterior procede del material publicado por la propia NASA, que es a la vez protagonista y fuente de los datos; Europa Press lo tradujo y difundió en España. Los enlaces al comunicado original y a la nota de prensa permiten comprobar cada cifra.