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La NASA no ve daños estructurales significativos en sus antenas de Robledo

Un equipo de la agencia estadounidense inspeccionó el sábado 25 de julio de 2026 el complejo de espacio profundo de Robledo de Chavela (Madrid), por el que pasó el incendio de la Sierra Oeste, y encontró daños en el pavimento y la vegetación, pero no en las antenas ni en los edificios. Lo dijo la portavoz de la NASA, Bethany Stevens, en un mensaje en X recogido por Europa Press, única fuente de la información.

Renato · 26 de julio de 2026 · sociedad

Vista aérea del complejo de antenas de Robledo de Chavela: seis grandes parábolas blancas repartidas por una loma de monte bajo, unidas por carreteras y con varios edificios de una planta en el centro.
Imagen de archivo: vista aérea del Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Madrid, en Robledo de Chavela, difundida por la NASA. La imagen no corresponde al incendio. (Foto: NASA/JPL-Caltech (uso libre según la política de medios de la NASA))

Las antenas aguantaron. Un equipo de respuesta a emergencias de la NASA entró el sábado 25 de julio de 2026 en el Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Madrid —MDSCC, la estación de seguimiento de naves que la agencia estadounidense opera con el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) en Robledo de Chavela—, por el que había pasado el incendio de la Sierra Oeste, y no encontró daños estructurales significativos.

Lo contó la portavoz de la agencia, Bethany Stevens, en un mensaje publicado en su perfil de la red social X y recogido por Europa Press: la inspección inicial sobre el terreno «encontró daños por incendio forestal principalmente en el pavimento y la vegetación circundante, sin observar daños estructurales significativos en las antenas o edificios».

La revisión no ha terminado

La NASA no da el asunto por cerrado. Las inspecciones y pruebas adicionales continuarán «según lo permitan los procedimientos de seguridad», porque la situación sigue siendo «dinámica»; las evaluaciones exhaustivas avanzarán, dice la portavoz, a medida que las condiciones se estabilicen y mejore el acceso a las instalaciones. Es decir: lo que hay es un primer vistazo, no un peritaje.

Mientras tanto, el trabajo de Robledo lo hacen otros. El programa SCaN —Comunicaciones y Navegación Espacial, la unidad que gestiona las redes de antenas de la agencia— transfirió «sin problemas» el soporte de las misiones a los otros dos complejos de la Red del Espacio Profundo, Goldstone (California) y Canberra (Australia), con lo que asegura «la continuidad de las operaciones y las comunicaciones ininterrumpidas con las naves espaciales». Es un matiz respecto a lo que la agencia dijo el 25 de julio, cuando situó ese respaldo solo en Goldstone.

Los tres complejos están repartidos por el planeta a unos 120 grados de longitud unos de otros para que siempre haya una antena apuntando a la nave que toque (así lo explica la propia NASA en la ficha de la Red del Espacio Profundo). Robledo es el único de los tres con seis antenas operativas —una de 70 metros de diámetro y varias de 34—, frente a las cuatro de cada uno de los otros dos, según la ficha del complejo publicada por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la agencia.

El panel público DSN Now, que muestra la actividad de la red, listaba con marca de tiempo de las 09.21 UTC del 26 de julio las seis antenas madrileñas con objetivos asignados —entre ellos las sondas marcianas MRO y Mars Odyssey, el observatorio solar SOHO y el telescopio de exoplanetas TESS—, pero sin datos de señal ni de viento; en Goldstone, en cambio, el panel sí daba velocidad del viento y una antena aparecía con enlace activo. Ese panel refleja la planificación del seguimiento, no el estado de las instalaciones: no permite concluir por sí solo si las antenas de Robledo están operando.

Del desalojo al primer parte

El complejo, con cerca de 90 trabajadores, quedó vacío la tarde del viernes 24 de julio cuando la Guardia Civil ordenó desalojar por el avance del incendio de la Sierra Oeste madrileña. Esa noche nadie podía decir si las llamas habían tocado antenas, edificios o equipos, porque no quedaba nadie dentro para comprobarlo. La NASA confirmó el 25 de julio que el fuego había atravesado el recinto y dejó los daños expresamente sin evaluar. Este es el primer parte con alguien de vuelta en el recinto.

Todo el personal destinado en el complejo está a salvo, según la agencia, que agradeció el trabajo de los servicios de emergencia españoles y de los ministerios de Defensa, del Interior y de Ciencia, Innovación y Universidades por su «profesionalidad» y sus «incansables esfuerzos» para proteger la instalación. También trasladó su apoyo a la Agencia Espacial Europea, cuyos trabajadores siguen afectados por los incendios y cuya estación de Cebreros (Ávila) tampoco parece haber sufrido daños, aunque nadie de la ESA ha podido inspeccionarla todavía.

El incendio que obligó a todo esto sigue activo: la UME daba el frente por contenido la mañana del 26 de julio, con «cabezas activas» aún fuera de control, y más de 115.000 personas seguían evacuadas o confinadas en cuatro provincias.

Fuente única

Esta información procede de un único despacho de Europa Press, que cita el mensaje público de la portavoz de la NASA. No consta un comunicado equivalente en la web de la agencia —una búsqueda en nasa.gov el 26 de julio no devuelve ninguno— ni se ha localizado una segunda fuente independiente. Lo que se publica aquí es, por tanto, lo que la NASA dice de sí misma: la agencia es a la vez el sujeto del hecho y la única fuente que lo cuenta.

Fuente: despacho de Europa Press, 26 de julio de 2026.