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EEUU revocará los visados de turista y negocios a quienes pidan asilo

El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el 25 de agosto de 2026 que retirará los visados de corta duración a los extranjeros que entraron en el país como visitantes y después solicitaron asilo, algo que Washington considera «fraude». La Casa Blanca la presenta como «la mayor revocación masiva de la historia» del país y la agencia Bloomberg cifra en unas 200.000 las personas que podrían quedarse sin visado.

Renato Davila · 25 de agosto de 2026 · internacional

Cartel metálico con las palabras «Department of State» sobre dos postes, clavado en el césped ante la fachada blanca y acristalada de un edificio oficial rodeado de setos recortados.
Imagen de archivo: el edificio Harry S. Truman, sede del Departamento de Estado en Washington, en la primavera de 2024. (Foto: Linda D. Epstein / Departamento de Estado de EEUU, dominio público (PD-USGov))

Estados Unidos va a retirar el visado a los extranjeros que llegaron con un permiso de turista o de negocios y luego pidieron asilo para quedarse. Lo anunció el martes 25 de agosto de 2026 el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, en declaraciones a Europa Press. La Casa Blanca destacó la medida como «la mayor revocación masiva de la historia» del país.

El departamento se está «coordinando con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para identificar y revocar los visados de no inmigrante de aquellos extranjeros que han llegado a Estados Unidos alegando ser visitantes de corta duración, pero que luego solicitan asilo para quedarse de forma permanente», explicó Pigott. Visado de no inmigrante es el que se concede para estancias temporales —turismo, negocios, estudios—, frente al de inmigrante, pensado para instalarse de forma permanente.

Pigott sostuvo que esos permisos «se expiden con el claro entendimiento de que están destinados a quienes tienen la intención de regresar a su país de origen», de modo que «obtener un visado con el fin de solicitar asilo constituye un fraude». «Bajo el liderazgo del presidente (Donald) Trump y del secretario (Marco) Rubio, estamos dejando claro que un visado es un privilegio, no un derecho», remachó.

El portavoz no dio cifras de afectados ni calendario, más allá de que el proceso «se llevará a cabo de forma progresiva». La estimación que circula —unas 200.000 personas— procede de la agencia Bloomberg y la recogen tanto Europa Press como El País, que adelantó la medida ese mismo 25 de agosto, horas antes de la confirmación oficial. En el resumen de esa información, el diario apuntaba que se espera que la revocación acabe impugnada ante los tribunales.

Un visado se puede revocar; pedir asilo no depende del visado

La ley estadounidense da al Departamento de Estado una mano muy libre para retirar visados: el artículo 221(i) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (8 U.S.C. §1201(i)) permite al secretario de Estado o a un funcionario consular revocar un visado «en cualquier momento, a su discreción». La misma ley respalda la premisa de Pigott sobre la intención de volver a casa: el artículo 214(b) presume que todo extranjero es un inmigrante mientras no demuestre que le corresponde un estatus temporal.

El derecho a pedir asilo, en cambio, no cuelga del visado. El artículo 208(a)(1) (8 U.S.C. §1158) dice que «cualquier extranjero que se encuentre físicamente en Estados Unidos o que llegue a Estados Unidos […], con independencia de su estatus, puede solicitar asilo». Perder el visado, por tanto, no cancela por sí mismo una solicitud de asilo ya presentada, aunque sí deja a la persona sin el permiso que amparaba su estancia mientras se resuelve.

El visado como herramienta

La Administración Trump lleva meses usando la retirada de visados como instrumento político y migratorio. El 6 de agosto de 2026, una orden ejecutiva contra el llamado «turismo de maternidad» encargó precisamente a Rubio y al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, denegar o revocar visados de no inmigrante a quienes viajen a dar a luz a Estados Unidos. Dos días antes, el propio Departamento de Estado había revocado el visado de la embajadora de Brasil en Washington como «medida de reciprocidad» diplomática. Y el 20 de agosto despegó el primer vuelo de deportación a Haití desde que el Tribunal Supremo dejó fuera del control judicial la retirada de la protección temporal a unos 353.000 haitianos.

Fuentes