El fuego de la Vall d'Uixó alcanza 10.000 hectáreas y libera tres pueblos
El incendio declarado el sábado 25 de julio de 2026 en la Vall d'Uixó (Castellón) había quemado unas 10.000 hectáreas y tenía un perímetro de 75,5 kilómetros la noche del martes 28, según el conseller de Emergencias de la Generalitat Valenciana. Se levantó el confinamiento en La Vilavella, Betxí y casi toda Onda, pero unas 10.000 personas siguen fuera de sus casas.
Cuatro días después de prenderse, el incendio de la Vall d’Uixó (Castellón) ha quemado unas 10.000 hectáreas y su perímetro —la línea que rodea todo lo que arde o ha ardido— mide ya 75,5 kilómetros. El fuego afecta a la Serra d’Espadà. Son los datos que dio el conseller de Emergencias de la Generalitat Valenciana, Juan Carlos Valderrama, la noche del martes 28 de julio de 2026, tras una nueva reunión del Cecopi en el puesto de mando avanzado instalado en la zona, según Europa Press.
El Cecopi es el centro de coordinación operativa integrada: la mesa que sienta juntos a la Generalitat, al Estado y a los ayuntamientos mientras dura una emergencia. El puesto de mando avanzado es el cuartel general que se monta a pie de fuego.
Tres pueblos vuelven a la calle
La noticia que esperaban los vecinos llegó en la misma comparecencia: se levanta el confinamiento en los núcleos urbanos de La Vilavella, Betxí y casi toda Onda. Confinar no es evacuar. Al evacuado se le saca de su casa; al confinado se le deja dentro, con puertas y ventanas cerradas, porque el humo o el corte de carreteras hacen más peligroso salir que quedarse. La Vilavella estaba confinada desde el mismo sábado 25, cuando la Generalitat hizo sonar los móviles del pueblo con un aviso ES-Alert.
El «casi» de Onda tiene nombre: la urbanización Nova Onda, donde la medida se mantiene. Y siguen evacuadas las urbanizaciones Solaig, Montserrat y Peña Negra, en Betxí, y la pedanía de Artesa, en Onda.
El número de personas fuera de sus casas no se mueve: unas 10.000. Conviene no confundir las dos cifras del día —10.000 hectáreas quemadas y 10.000 evacuados—: coinciden por casualidad y miden cosas distintas. La cifra de evacuados es, además, bastante más baja que las más de 16.000 que la Generalitat manejaba el domingo 26, cuando el fuego sumaba 4.300 hectáreas. Ninguna de las dos fuentes de este martes explica en qué momento bajó el recuento; Europa Press se limita a decir que «continúa» en ese entorno.
Valderrama anunció además el cierre completo de los accesos a los municipios evacuados. Antes se había abierto una ventana de tiempo para que los vecinos entraran, acompañados por la Guardia Civil, a recoger medicamentos y otros objetos prioritarios. Esa puerta se cierra.
«Casi nos está haciendo ir por detrás»
El alivio administrativo no significa que el fuego esté domado. A mediodía del martes, el diputado de Bomberos de la Diputación de Castellón, David Vicente, describió un incendio «muy activo» y «muy complejo», con «varias reproducciones» —focos que rebrotan dentro o junto al perímetro ya recorrido— en distintos frentes, según La Vanguardia.
«Estamos intentando adelantarnos al incendio e ir por delante de él», resumió Vicente, «pero en estos momentos ya nos está haciendo casi ir por detrás». La preocupación estaba en los avances hacia Alcudia de Veo y Tales, donde el fuego «tiene más continuidad y más masa forestal».
La meteorología tampoco ayuda: el viento aumentó y, según el diputado provincial, de cara al fin de semana se espera una ola de calor que «todo lo complica». Los técnicos estaban recalculando las tácticas de extinción sobre la marcha.
642 efectivos y un cielo que no dejaba volar
En el dispositivo trabajaron ese martes 642 efectivos: 342 autonómicos, 235 estatales y 65 llegados de otras comunidades autónomas, junto a 34 medios aéreos. Los aviones y helicópteros tuvieron «dificultades puntuales» por la inversión térmica, la situación en la que una capa de aire cálido queda por encima del aire frío pegado al suelo y actúa como tapa: el humo no sube, se estanca y los pilotos se quedan sin visibilidad. Por la mañana, según La Vanguardia, el humo directamente impidió a los medios aéreos trabajar al cien por cien; por la tarde ya volaba todo el dispositivo.
Vicente celebró que los vecinos hubieran podido regresar a sus domicilios y subrayó el criterio del operativo desde el primer minuto: primero la vida de las personas y después los municipios, protegidos «de manera eficiente» para que las llamas no alcanzaran las viviendas, algunas de ellas aisladas. La Vanguardia incluye en esa lista de regresos a la propia Vall d’Uixó, además de La Vilavella, Betxí y Onda, sin precisar cuándo se levantó allí la medida.
De dónde viene este fuego
El incendio se declaró el sábado 25 de julio. Aquella noche los bomberos lo dieron por «fuera de capacidad de extinción», con 21 kilómetros de perímetro y unas 15.000 personas desalojadas. El domingo 26 llegó la primera medida de superficie —4.300 hectáreas— y el perímetro se dobló hasta los 40 kilómetros. Tres días después, la superficie se ha más que duplicado y el perímetro casi se ha doblado otra vez.
El origen sigue bajo investigación del Seprona, la unidad de la Guardia Civil especializada en delitos contra el medio ambiente. La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, afirmó el 26 de julio que «no parece» que el fuego tuviera causas naturales, una valoración preliminar: no hay causa confirmada, ni atestado público, ni persona detenida o identificada. Este incendio figura entre los episodios incluidos en la declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil que el Consejo de Ministros aprobó ese mismo martes 28.
La Serra d’Espadà, donde arde, es el parque natural de alcornocales y pinares que separa las comarcas castellonenses de la Plana Baixa y el Alto Palancia. El Cecopi tenía prevista una nueva reunión a las 9.00 hora peninsular (07.00 UTC) del miércoles 29.
Lo que no está cerrado
Las 10.000 hectáreas son una estimación de la Generalitat en plena emergencia: la superficie definitiva solo se conocerá cuando el fuego esté controlado y se mida sobre el terreno. Ninguna de las dos fuentes de este martes da un parte sanitario actualizado —el último conocido, del domingo 26, hablaba de 19 personas atendidas por inhalación de humo, con un desglose que no cuadraba— ni información pública sobre viviendas destruidas.
Fuentes
- Europa Press: «El incendio arrasa ya 10.000 hectáreas y se alza el confinamiento La Vilavella, Betxí y de casi toda Onda», 28 de julio de 2026, 21.20 hora peninsular (19.20 UTC), con las cifras y los anuncios de Valderrama tras el Cecopi.
- La Vanguardia: «El incendio de Castellón continúa “muy activo” y se teme por los rebrotes», 28 de julio de 2026, publicada a las 18.24 hora peninsular (16.24 UTC) y actualizada a las 20.53 (18.53 UTC), firmada por Hèctor Sanjuán con material de agencias, con las declaraciones de David Vicente en el puesto de mando avanzado.
Las 10.000 hectáreas las dan las dos fuentes, en dos momentos distintos del día y a partir de dos portavoces distintos: Europa Press (confianza alta) por boca del conseller Valderrama a última hora, y La Vanguardia (confianza media) por la del diputado provincial Vicente a mediodía. El perímetro de 75,5 kilómetros, el desglose de efectivos y medios aéreos, la relación de zonas evacuadas y el cierre de accesos proceden solo del recuento de Valderrama difundido por Europa Press; las citas sobre la evolución del fuego, el viento y la ola de calor, solo de La Vanguardia. Ninguna administración ha publicado un parte propio con estos datos: todo va atribuido a lo que cada medio recogió en el puesto de mando. Es una emergencia en curso y sus cifras caducan en horas.