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El fuego de la Vall d'Uixó dobla su perímetro y alcanza 4.300 hectáreas

El incendio declarado el sábado 25 de julio de 2026 en la Vall d'Uixó (Castellón) seguía «fuera de control» el domingo 26, con una estimación inicial de 4.300 hectáreas quemadas y un perímetro de 40 kilómetros, el doble que la víspera. Ninguno de los municipios evacuados —unas 16.000 personas— vuelve a casa durante el día.

Renato · 26 de julio de 2026 · sociedad

Casco urbano de Azuébar, con el campanario y la cúpula azul de la iglesia entre tejados de teja, al pie de un cerro de monte bajo coronado por las ruinas de un castillo.
Imagen de archivo: Azuébar (Castellón), uno de los dos pueblos desalojados por ES-Alert el domingo 26 de julio de 2026, fotografiado el 2 de enero de 2013 con el monte pegado a las últimas casas. (Foto: Joanbanjo, CC BY-SA 3.0 (Wikimedia Commons))

El incendio de la Vall d’Uixó (Castellón) tiene por fin una medida de lo que ha quemado, y no es buena: 4.300 hectáreas en una estimación inicial y un perímetro de unos 40 kilómetros que se ha duplicado durante la noche del sábado al domingo. El fuego sigue «fuera de control». Así se trasladó la mañana del domingo 26 de julio de 2026, tras la reunión del Cecopi celebrada en el puesto de mando avanzado instalado en la zona, según Europa Press; las dos cifras las atribuye al president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, La Vanguardia.

El Cecopi es el centro de coordinación operativa integrada, la mesa que reúne a la Generalitat, al Estado y a los ayuntamientos mientras dura una emergencia. Hasta el domingo por la mañana no había ninguna cifra oficial de superficie quemada: el último dato conocido, de la noche del sábado, era un perímetro de 21 kilómetros y unas 15.000 personas desalojadas.

Nadie vuelve a casa

Pérez Llorca cifró en unos 450 efectivos el dispositivo que trabajaba esa mañana y anunció que a lo largo del día habría 20 medios aéreos sobre el fuego. La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, afirmó que el Ejecutivo central «ha doblado los medios aéreos previstos inicialmente» y que todo lo que ha pedido la dirección de la emergencia «está ya actuando sobre el terreno».

La decisión operativa del día fue tajante: «ninguno de los municipios evacuados pueda volver a sus domicilios», dijo el president. Los vecinos desalojados permanecen en los centros habilitados. Betxí y la propia Vall d’Uixó siguen además confinados —quien no ha salido no puede moverse de casa— para evitar intoxicaciones por humo.

El motivo de la dificultad es el terreno. «En la zona donde están los frentes activos, el frente izquierdo, es de difícil acceso para las brigadas terrestres», explicó Pérez Llorca, «de ahí la importancia de que a lo largo del día los aéreos nos ayuden». El servicio de emergencias 112 de la Generalitat situaba el domingo el trabajo principal en la zona de Betxí, según La Vanguardia.

Dos pueblos más y una residencia evacuada de madrugada

El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat lanzó el domingo un nuevo ES-Alert —el aviso que hace sonar todos los móviles de una zona— para desalojar Azuébar y Almedíjar, unos 600 habitantes entre los dos, informa La Vanguardia.

De madrugada, hacia la 1.50 hora peninsular (23.50 UTC del sábado), el 112 evacuó a 113 personas de la residencia Novaedat de la Vall d’Uixó, con un autobús de la Generalitat, hacia centros de Cullera, Carlet, Borriana, Estivella y Castelló. La alcaldesa de la Vall d’Uixó, Tania Baños, anunció esa misma noche en varios vídeos en X el desalojo de la Colonia de San Antonio, un barrio de la localidad, ante un incendio «totalmente descontrolado».

En los espacios de acogida de Onda, Segorbe, Nules y Moncofa seguían atendidas más de 560 personas, según Europa Press.

Cuántos son: las cuentas no cuadran del todo

El número de evacuados subió el domingo, pero no hay un recuento único. Pérez Llorca dijo que podían haber «subido un poco, hasta los 16.000». La Vanguardia da «más de 16.000» como cifra oficial y afirma que, sumadas Azuébar y Almedíjar a los desalojos de la madrugada, «ya son 16 las poblaciones» fuera de sus casas. Europa Press, en la misma jornada, mantiene el recuento del sábado —«16 municipios y barrios desalojados y más de 15.000 personas»— con la lista íntegra: Aín, Alcúdia de Veo, Artesa, Alfondeguilla, Tales, Eslida, la Vilavella, Artana, Sueras, Villamalur, Torralba, Ayódar, Fuentes de Ayódar, Chóvar, urbanizaciones de Betxí y algunas zonas de la Vall d’Uixó.

Esa lista de 16 no incluye Azuébar ni Almedíjar, de modo que las dos cuentas de «16 poblaciones» no son la misma cuenta. La discrepancia no es menor y ninguna de las dos versiones cita un parte oficial que la cierre: el balance mezcla municipios enteros con barrios y urbanizaciones sueltas, un problema que ya arrastraba el recuento del sábado por la noche. Aquí no se elige entre ambas: se dan las dos, atribuidas.

Quién manda en la emergencia

Se trata de una emergencia de nivel 2, dirigida por la Generalitat Valenciana, con la Unidad Militar de Emergencias (UME) activada desde el mediodía del sábado. De los más de 400 efectivos desplegados, «la mitad son del Gobierno de España» entre UME, Guardia Civil y Policía Nacional, según la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, que compareció también desde el puesto de mando. Está previsto que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visite la zona el lunes 27 de julio.

El origen, bajo investigación

La investigación de las causas sigue en manos del Seprona, el servicio de la Guardia Civil especializado en delitos contra el medio ambiente. Bernabé apuntó desde el puesto de mando a un fuego no natural: «Lo que sí que podemos decir es que no parece, desde luego, que el incendio se haya producido por medios naturales». La Vanguardia recoge la frase precedida de «la investigación está en marcha; todas las vías están abiertas».

Conviene leer eso por lo que es: una valoración preliminar de la autoridad que sigue la investigación, no una conclusión. No hay causa confirmada, no hay atestado público y no hay ninguna persona detenida ni identificada por este incendio —el sábado la propia delegada dijo que no se podían dar más datos y que no se había identificado a nadie—. Las sospechas de intencionalidad que circularon el primer día procedían de fuentes municipales citadas por EFE, no de la investigación oficial.

Lo que sigue abierto

Es una emergencia en curso y los números caducan en horas. No hay parte oficial de heridos posterior al del sábado —siete, según el Centro de Información y Coordinación de Urgencias, uno de ellos ingresado en la unidad de quemados del hospital La Fe de Valencia—, ni información pública sobre viviendas destruidas. Las 4.300 hectáreas son, en palabras de Europa Press, una «estimación inicial»: la superficie definitiva solo se sabrá cuando el fuego esté controlado y se mida sobre el terreno. El incendio arde dentro del parque natural de la Serra d’Espadà, el macizo de alcornocales y pinares que separa la Plana Baixa del Alto Palancia.

Fuentes

Las dos cifras que sostienen la noticia —4.300 hectáreas y 40 kilómetros de perímetro— las dan las dos fuentes: Europa Press (confianza alta) y La Vanguardia (confianza media). El desglose del dispositivo, el nivel 2 y las declaraciones de Morant proceden de Europa Press; el ES-Alert de Azuébar y Almedíjar, la evacuación de la residencia Novaedat, las palabras de la alcaldesa y la visita prevista de Pedro Sánchez, de La Vanguardia. Ninguna administración ha publicado un parte propio con estos datos, de modo que todo va atribuido a lo que cada medio recogió en el puesto de mando.