Scope sube el rating de España a 'A+' y deja la perspectiva estable
La agencia europea Scope Ratings elevó el viernes 11 de septiembre de 2026 la nota de la deuda española a largo plazo de 'A' a 'A+', el quinto peldaño de una escala de 22, y cambió la perspectiva de positiva a estable. Apoya la subida en un crecimiento del 2,6% previsto para 2026, un déficit del 2,4% del PIB en 2025 y una deuda pública que calcula por debajo del 92% del PIB en 2031, desde el 100,7% de 2025.
Scope Ratings, la agencia de calificación con sede en Berlín, subió el viernes 11 de septiembre de 2026 la nota de la deuda española a largo plazo —emisor y deuda sénior no garantizada, en euros y en divisa extranjera— de ‘A’ a ‘A+’, y cambió la perspectiva de positiva a estable. También elevó la calificación a corto plazo, de ‘S-1’ a ‘S-1+’. La decisión figura en el anuncio de la propia agencia y la difundió en España Europa Press el sábado 12 de septiembre.
Una calificación crediticia es la nota con la que una agencia mide la probabilidad de que quien emite deuda —aquí, el Estado español— devuelva lo que debe. Cuanto más alta, más barato suele salirle financiarse. La escala de Scope tiene 22 escalones, de ‘AAA’ a ‘D’: ‘A+’ es el quinto, cuatro por debajo del máximo. La perspectiva, por su parte, anticipa hacia dónde puede moverse esa nota en los próximos 12 a 18 meses; que pase de positiva a estable no es un aviso, sino la contabilidad del propio ascenso: la subida consume la promesa que contenía la perspectiva anterior y Scope dice ver ahora riesgos «equilibrados».
Lo que ve la agencia
Scope apoya la subida en tres patas. La primera, el crecimiento: la economía española ha avanzado a un ritmo anualizado de casi el 3% desde 2023, frente al 0,9% de la media del euro, y la agencia prevé que se modere desde el 2,8% de 2025 al 2,6% este año y al 2,1% en 2027, con una media cercana al 2% hasta 2031 —por encima del potencial que le calcula, el 1,7%—. Atribuye buena parte de ese empuje a la inmigración: una entrada neta de más de 600.000 personas al año desde 2022 que explica, según sus cálculos, alrededor del 75% del empleo creado entre 2022 y 2025.
La segunda, las cuentas públicas. El déficit bajó del 3,3% del PIB en 2023 al 2,4% en 2025, el nivel más bajo desde 2008, y la deuda cerró 2025 en el 100,7% del PIB frente al pico del 124,2% de 2020. Scope calcula que caerá por debajo del 92% en 2031. Añade que el coste efectivo de esa deuda estaba en el 2,4% en mayo de 2026, lejos del 4% de 2011, con un vencimiento medio algo inferior a ocho años y menos del 13,5% de la deuda por refinanciar en un año a cierre del segundo trimestre, menos que Alemania o Portugal.
La tercera, el frente exterior. El superávit por cuenta corriente subió del 0,4% del PIB en 2020 al 2,9% en 2025, y la posición inversora internacional neta —lo que el país debe al exterior menos lo que el exterior le debe— se ha reducido a la mitad desde 2010, hasta el -43% del PIB en el segundo trimestre de 2026.
La letra pequeña
El comunicado contiene un dato que la nota del Gobierno no menciona: Scope no espera que el déficit siga bajando este año. Calcula que subirá al 2,5% del PIB en 2026 —frente al 2,1% que estima el Ejecutivo— por unos 9.000 millones de euros en medidas temporales adoptadas ante la crisis de Oriente Medio y los desastres medioambientales, y que se quedará en el 2,3% en 2027. El déficit del primer semestre, publicado por Hacienda el 11 de septiembre, subió un 6,4% interanual.
Entre los riesgos, la agencia enumera una deuda todavía de las más altas del euro, que limita el margen de maniobra ante un golpe; un paro del 9,9% en julio, también de los mayores de la Unión Europea, con el desempleo juvenil y de larga duración como lastre; y el gasto ligado al envejecimiento, que prevé crecer más rápido que la media europea pese a la última reforma de las pensiones. Advierte además de la presión sobre la vivienda: la llegada de 2,5 millones de personas desde 2022 ha tensado la demanda y los precios.
El último riesgo es político. Scope habla de «fragmentación parlamentaria» y de un «Gobierno en minoría débil» que eleva la incertidumbre, cita la crisis migratoria de Ceuta como factor que debilita aún más su posición y duda de que salga adelante el presupuesto de 2027 —el Congreso ya tumbó dos veces la senda de déficit que lo precede—. Las próximas elecciones generales deben celebrarse, como muy tarde, en agosto de 2027.
La lectura del Gobierno
Fuentes del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa citadas por Europa Press valoraron la subida como reconocimiento de «la fortaleza y modernización» de la economía española por parte de agencias, mercados e inversores, y afirmaron que España se financia ya a un coste inferior al de Francia e Italia. Según esas mismas fuentes, la deuda cerró 2025 en el 100,7% del PIB —por debajo del 101,4% previsto en el Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo—, el Gobierno espera el 99,3% en 2026, la ratio se ha reducido casi 26 puntos desde el máximo de principios de 2021 y el déficit ha mejorado 7,5 puntos desde 2020. Economía añadió que el coste medio de la cartera de deuda está en el 2,43%, frente al 4,07% de 2011, y citó las demandas récord de las últimas emisiones sindicadas del Tesoro. Son cifras y valoraciones del propio Ministerio: esta redacción no las ha contrastado de forma independiente, aunque el coste efectivo que calcula Scope (2,4% en mayo, frente al 4% de 2011) apunta en la misma dirección.
Conviene una precisión sobre quién pide estas notas. El propio anuncio aclara que la calificación no fue solicitada por España, pero también que el Estado participó en el proceso, dio acceso a documentación interna y a sus responsables, y pudo revisar la calificación y sus fundamentos antes de que se publicara; tras esa revisión, dice Scope, el texto no se modificó. La anterior actualización de la nota española por esta agencia databa del 21 de noviembre de 2025. El firmante del análisis es Carlo Capuano, director ejecutivo, y lo aprobó el director gerente Alvise Lennkh-Yunus.
Contexto
La foto que dibuja Scope convive con otra menos amable en euros contantes: la deuda de las administraciones públicas marcó en junio un máximo histórico de 1,76 billones, un 4,2% más que un año antes. La ratio sobre el PIB baja porque la economía nominal crece más deprisa que la deuda, no porque el saldo se reduzca. La agencia también menciona la inflación como telón de fondo: el 4,3% que marcó el IPC del INE en agosto —un 4,5% en el índice armonizado, la tasa más alta de las cuatro grandes economías del euro—, que atribuye a la presión de precios tras el conflicto en Irán.
Fuentes
- Scope Ratings, «Scope upgrades Spain’s credit ratings to A+ and changes the Outlook to Stable», anuncio de calificación (id 180994), 11 de septiembre de 2026 — documento primario, consultado directamente en el sitio de la agencia.
- Europa Press, «Scope eleva el rating de España a ‘A+’ y cambia la perspectiva a estable por la fortaleza de su economía», 12 de septiembre de 2026.
Nota de transparencia. El hecho y todas sus cifras se han verificado contra el anuncio original de Scope Ratings, que es a la vez la fuente y el sujeto de la decisión. Scope no figura todavía en el registro de fuentes de este medio, por lo que a efectos de la política editorial la pieza se apoya en una sola fuente registrada, Europa Press, de confianza alta. El borrador original situaba la subida el sábado 12 de septiembre; el anuncio de la agencia está fechado el viernes 11. Las cifras y valoraciones atribuidas al Ministerio de Economía son declaraciones de una parte interesada y se presentan como tales.