El déficit sube un 6,4% hasta junio y un 16,5% descontando la DANA
La Administración Central, las comunidades autónomas y la Seguridad Social —todo el sector público salvo los ayuntamientos— cerraron junio de 2026 con un déficit de 33.668 millones de euros, el 1,89% del PIB frente al 1,88% de un año antes, según los datos de ejecución publicados por Hacienda el 11 de septiembre de 2026. La ratio apenas se mueve porque el gasto extraordinario de la DANA cayó de 3.337 a 679 millones: sin él, el déficit pasa del 1,68% al 1,85% del PIB.
Una centésima de diferencia: 1,88% del PIB en junio de 2025, 1,89% en junio de 2026. El titular de la nota que el Ministerio de Hacienda difundió el viernes 11 de septiembre de 2026 vende estabilidad, y la cifra la sostiene. Pero la propia tabla del ministerio explica de dónde sale esa calma, y no es del control del gasto: es de que el dinero extraordinario de la DANA de octubre de 2024 casi ha dejado de salir.
El déficit conjunto de la Administración Central, las comunidades autónomas y los fondos de la Seguridad Social alcanzó los 33.668 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 6,4% más que los 31.644 millones de un año antes, según la nota del Ministerio de Hacienda difundida por La Moncloa. El dato no incluye a los ayuntamientos y diputaciones, que van en otra estadística: no es, pese a la etiqueta habitual, el déficit del conjunto del sector público.
La DANA, la partida que se apaga
En la tabla que acompaña la nota, Hacienda separa el gasto extraordinario por la DANA que arrasó comarcas de la Comunitat Valenciana y de Castilla-La Mancha en octubre de 2024. En el primer semestre de 2025 costó 3.337 millones; en el de 2026, 679 millones. Descontado en ambos años, el déficit sube de 28.307 a 32.989 millones, un 16,5% más, y la ratio pasa del 1,68% al 1,85% del PIB. El propio ministerio advierte que ese impacto es «un dato estimado, que se irá actualizando».
Dicho de otro modo: el resto de las cuentas empeoró en 4.682 millones y el desagüe de la catástrofe lo tapó casi entero. El déficit primario —el que queda al descontar lo que cuesta pagar los intereses de la deuda— fue de 11.619 millones, el 0,65% del PIB, un 2% menos que en 2025, según Europa Press, que cita los datos de ejecución de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), el órgano que lleva la contabilidad pública.
Quién debe y quién gana
La Administración Central —el Estado más sus organismos— cerró el semestre con un déficit de 22.531 millones, el 1,27% del PIB y un 14,1% más que hace un año; de ellos, 22.090 millones son del Estado y 441 de sus organismos. Las comunidades autónomas sumaron 17.287 millones (0,97% del PIB), un 10,9% más que los 15.588 millones de 2025; descontando los anticipos del sistema de financiación que reciben del Estado, el aumento queda en el 10,7%.
El desglose autonómico deja retratos desiguales. En euros, los mayores desfases son los de la Comunidad de Madrid (2.937 millones) y Cataluña (2.910 millones); en proporción a su PIB, los de Canarias (1,93%), Extremadura (1,79%) y Baleares (1,78%). El País Vasco es el único territorio que no está en números rojos, y por poco: un superávit de 9 millones, el 0,01% de su PIB, frente a los 239 millones de hace un año.
En el extremo contrario, los fondos de la Seguridad Social cerraron junio con un superávit de 6.150 millones (0,35% del PIB), un 66,5% más que los 3.693 millones de 2025. Las cotizaciones sociales —112.151 millones, tres de cada cuatro euros que ingresa el sistema— crecieron un 7,2%, mientras las pensiones contributivas y no contributivas subieron un 6,5%, hasta 103.481 millones. La pensión media de junio fue de 1.371,35 euros, un 4,6% más.
La recaudación no es el problema: el gasto crece más
La nota mezcla dos relojes, y conviene separarlos: el déficit consolidado va hasta junio, pero las cifras del Estado llegan hasta julio. En ese periodo más largo, los ingresos no financieros del Estado sumaron 187.959 millones, un 11% más. Los impuestos aportaron 151.354 millones —el 80,5%—, con un alza del 10%: el IRPF recaudó 46.652 millones (+20,4%), el Impuesto sobre Sociedades 16.561 millones (+13,8%) y el IVA 64.918 millones (+5,9%), pese a la rebaja temporal de la tributación energética. Los hidrocarburos, en cambio, dejaron un 5,9% menos (6.836 millones): su tipo estuvo en el mínimo que permite la Unión Europea hasta el 30 de junio y desde julio se recupera por tramos —15 céntimos por litro de descuento en julio, 10 en agosto, 5 en septiembre— hasta volver al régimen ordinario en octubre.
Frente a esos ingresos, el gasto del Estado creció más: 232.498 millones, un 11,5% más que los 208.521 millones de 2025. La partida dominante son las transferencias a otras administraciones, 144.893 millones (el 62,3% del total, +9%). Los intereses de la deuda se llevaron 22.953 millones, un 13,9% más. Con todo, el Estado acumulaba a finales de julio un déficit de 44.539 millones, el 2,5% del PIB, un 13,5% más que un año antes, en un mes cargado por la liquidación definitiva de 2024 del sistema de financiación autonómica: 14.335 millones netos a favor de comunidades y ayuntamientos.
El contexto: una senda tumbada y una deuda en máximos
Los objetivos de déficit que el Gobierno quería para 2027 —el 1,8% del PIB para el conjunto de las administraciones y el 0,1% para las comunidades— no existen: el Congreso los rechazó dos veces en julio con los votos de PP, Vox, Junts y UPN (el Congreso tumbó la senda de déficit), así que siguen vigentes los anteriores, más exigentes. Un dato semestral no se compara con un objetivo anual —las comunidades suelen cerrar mejor el ejercicio, cuando llegan las liquidaciones—, pero el 0,97% autonómico de junio da la medida de la distancia.
Mientras tanto, la deuda pública marcó en junio un máximo de 1,76 billones de euros, aunque bajó al 101,5% del PIB porque la economía crece más deprisa que el endeudamiento (la deuda pública en máximos). Y el dinero que el Estado envía a las comunidades sigue subiendo: el 4 de septiembre el Consejo de Política Fiscal y Financiera aprobó la reforma del modelo de financiación con solo dos votos a favor (Hacienda sacó adelante la nueva financiación), y el 8 de septiembre el Consejo de Ministros permitió a ocho comunidades gastar su superávit de 2025 en inversiones (el decreto del superávit autonómico).
Fuentes
- Ministerio de Hacienda / La Moncloa, «El déficit de las Administraciones Públicas, excluidas las Entidades Locales, se sitúa en el primer semestre en el 1,89% del PIB», 11 de septiembre de 2026 (fuente-sujeto: el ministerio publica sus propios datos de ejecución presupuestaria), y las tablas de necesidad de financiación por subsectores y por comunidades autónomas que la acompañan.
- Europa Press, «El déficit público crece al 1,89% del PIB en el primer semestre y el del Estado sube al 2,5% hasta julio», 11 de septiembre de 2026.