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Las exportaciones agroalimentarias españolas a Estados Unidos cayeron un 10% en 2025

España vendió a Estados Unidos 3.256 millones de euros en alimentos, bebidas y pescado durante 2025, un 10% menos que en 2024, según el informe anual de comercio exterior del Ministerio de Agricultura publicado el 6 de agosto de 2026. El propio documento relaciona el retroceso «posiblemente» con la subida de aranceles de la Administración Trump; mientras tanto, las compras españolas a Estados Unidos crecieron un 24%.

Renato Davila · 6 de septiembre de 2026 · economia

Mapamundi gris con Estados Unidos, Reino Unido, Marruecos, China y Japón resaltados en azul y una etiqueta por país. La de Estados Unidos indica 3.256 millones de euros, con aceite de oliva 733, vino y mosto 288 y otras legumbres y hortalizas en conserva 228 millones.
Mapa II.3 del Informe Anual de Comercio Exterior Agroalimentario y Pesquero 2025: principales destinos de las exportaciones españolas fuera de la Unión Europea y productos más vendidos a cada uno. (Imagen: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (reutilización autorizada citando la fuente))

España vendió a Estados Unidos 3.256 millones de euros en productos agroalimentarios y pesqueros durante 2025: 361 millones menos que el año anterior, un 10% de caída. La cifra está en el Informe Anual de Comercio Exterior Agroalimentario y Pesquero 2025 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, publicado el 6 de agosto de 2026, y la difundió Europa Press el 6 de septiembre.

El Ministerio no cierra la causa. Su texto dice que se trata de «una importante disminución del 10%, posiblemente relacionada con la elevación de aranceles durante 2025»: un «posiblemente» que conviene no borrar, porque en el mismo ejercicio pasaron dos cosas a la vez. Una, los aranceles. Otra, que los importadores estadounidenses se llenaron los almacenes a principios de año —«movimientos de acopio», los llama el informe— ante los anuncios de subida, de modo que buena parte de la mercancía del año se había comprado antes.

Aceite, vino y botes de legumbre

Lo que España manda a Estados Unidos cabe casi en una despensa. El aceite de oliva encabeza la lista con 733 millones de euros; le siguen el vino y el mosto, con 288 millones, y las conservas de legumbres y hortalizas, con 228. Entre los tres suman 1.249 millones, casi el 40% de todo lo vendido a ese país.

Vistos por grandes familias de producto, los números crecen: el grupo de aceites y grasas colocó 970,55 millones de euros en el mercado estadounidense —Estados Unidos es su segundo comprador, solo por detrás de Italia, que compró 1.804 millones— y el de bebidas, 374,71 millones, lo que sitúa a Estados Unidos como quinto destino mundial de las bebidas españolas y segundo fuera de la Unión Europea, tras el Reino Unido. Son cifras de grupo, no de producto: dentro de los aceites y grasas, el aceite de oliva pesa el 63,5% de todo lo que el grupo exporta.

El año en que el arancel medio de EEUU volvió a 1930

El informe reconstruye el calendario. En el primer trimestre de 2025 las subidas arancelarias de Washington se concentraron en productos no agroalimentarios y en países concretos, sobre todo México y China. Entre el 4 y el 9 de abril llegó el arancel universal del 10% a todos los productos y países del mundo, que Donald Trump interrumpió noventa días después salvo para China. A finales de julio, Estados Unidos y la Unión Europea pactaron una tasa máxima general del 15%, aplicable desde mediados de agosto, con exenciones para ciertos productos estratégicos.

El resultado agregado es el dato más contundente del capítulo: el arancel medio —el porcentaje que Estados Unidos cobra de media sobre el valor de lo que importa— pasó en los productos agrícolas de menos del 4%, uno de los más bajos de la Organización Mundial del Comercio, a más del 16%. Es el nivel más alto de Estados Unidos desde 1930.

La historia siguió en 2026. El 20 de febrero, según recoge el mismo informe, el Tribunal Supremo estadounidense decidió que el presidente no tenía autoridad para imponer aquellos aranceles, que quedaron momentáneamente anulados; al día siguiente Trump volvió a imponer un gravamen global apoyándose en otra base legal, la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. En julio de 2026, Estados Unidos impuso además nuevos aranceles a 60 economías por trabajo forzado.

En sentido contrario: se compra un 24% más

Mientras las ventas caían, las compras españolas a Estados Unidos subieron un 24%, hasta 2.568 millones de euros. Estados Unidos es ya el segundo proveedor agroalimentario de España fuera de la Unión Europea, por detrás de Brasil. Lo que más se le compra son frutos secos, maíz y habas de soja: el grupo de frutas y frutos —donde entran los frutos secos— sumó 689,96 millones; el de cereales, 772,58; el de oleaginosas, 504,97.

La resta es inmediata. En 2024 España tenía con Estados Unidos un superávit agroalimentario —la diferencia entre lo que le vendía y lo que le compraba— de 1.546 millones de euros. En 2025 se quedó en 688 millones: menos de la mitad.

Contexto: el pico fue 2024

Estados Unidos sigue siendo el segundo destino de la exportación agroalimentaria española fuera de la Unión Europea, por detrás del Reino Unido, que compró 5.241 millones (un 0,9% menos). Pero su peso se estrecha: absorbió el 12,7% de lo que España vendió a terceros países en 2025, frente al 14,0% de 2024, y el 4,2% de toda la exportación agroalimentaria española.

Conviene mirar la serie antes de dar el año por catastrófico. En 2023, España había vendido a Estados Unidos 2.973 millones; en 2024, 3.617, el máximo de la serie; en 2025, 3.256. Es decir: pese al golpe, se sigue vendiendo un 9,5% más que hace dos años. El desplome se mide contra un año excepcional.

El dato encaja en la foto grande del sector, que en 2025 exportó 78.044 millones de euros, una quinta parte de toda la exportación española, con un superávit comercial en retroceso porque las compras al exterior crecieron más deprisa que las ventas.

La letra pequeña

  • Los datos de 2025 son provisionales: proceden del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria y pueden variar al consolidarse.
  • Las cifras de 970,55 millones (aceites y grasas) y 374,71 millones (bebidas) corresponden a grupos de producto, no al aceite de oliva ni al vino por separado; los importes por producto —733 y 288 millones— salen del Mapa II.3 del informe. Algunas coberturas de estos datos atribuyen las cifras de grupo al producto concreto.
  • La tabla III.49 del informe, de la que salen los datos de bebidas, está encabezada como «Año 2026» pese a que el documento entero analiza 2025; todo indica que es una errata del propio informe.
  • El superávit bilateral de 688 millones no aparece escrito como tal en el documento: se deduce restando las importaciones (2.568 millones) de las exportaciones (3.256) que sí publica el Ministerio.
  • La atribución de la caída a los aranceles es la del Ministerio, y es condicional («posiblemente relacionada»). Ni el informe ni esta redacción disponen de un cálculo que separe el efecto arancelario del efecto acopio.

Fuentes

Todas las cifras proceden del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que es a la vez autor del informe y sujeto de la noticia: no hay verificación independiente de los importes. La redacción ha contrastado el teletipo de Europa Press contra el documento primario, del que salen los desgloses por producto y destino de esta pieza. Al tratarse de una sola fuente de origen, se propone conforme a la ventana de rodaje autorizada por el editor hasta el 15 de septiembre de 2026 (PLAN.md), con atribución explícita en todo el texto.