La policía alemana investiga como sabotaje unas rampas caseras halladas en Dormagen
Unos paseantes encontraron el jueves 3 de septiembre de 2026, al caer la tarde, varias rampas de lanzamiento artesanales colocadas bajo una línea de alta tensión junto a la subestación de Gohrpunkt, entre Dormagen y Rommerskirchen (Renania del Norte-Westfalia). Es el tercer ataque en tres días contra la red eléctrica alemana y las cartas reivindicativas apuntan a un enemigo declarado de la energía fósil, no a Rusia.
Las encontraron unos paseantes, al borde de un campo, unos cientos de metros antes de la valla. Eran rampas de lanzamiento fabricadas a mano y colocadas justo debajo de una línea de alta tensión que entra en la subestación de Gohrpunkt, entre Dormagen y Rommerskirchen, a medio camino entre Colonia y Düsseldorf. La policía del Rhein-Kreis Neuss investiga el hallazgo del jueves 3 de septiembre de 2026 como un intento de sabotaje, según informó la WDR, la radiotelevisión pública de Renania del Norte-Westfalia, cuyos reporteros estuvieron sobre el terreno. Una subestación es la instalación donde se enlazan y se cambia de tensión las líneas de la red: si cae, se queda a oscuras todo lo que cuelga de ella.
No llegó a caer. Técnicos del operador de red Amprion —la empresa que explota la red de transporte en buena parte del oeste de Alemania y también es propietaria de la subestación— revisaron los cables con varios drones y no detectaron daños, y la policía confirmó que no hubo cortes de suministro. En las primeras horas los agentes hablaron solo de «objetos sensibles»; el diario Bild apuntó ya de madrugada a lanzacohetes, sin confirmación oficial, y un portavoz policial dijo a la agencia alemana DPA que el análisis no había terminado pero que podía tratarse de «un artefacto de lanzamiento», según Europa Press. A media mañana del viernes 4 la policía ya lo daba por hecho: eran rampas apuntando a la línea.
Dos cartas reivindicativas y una firma
Durante la noche apareció una carta reivindicando lo de Dormagen. Según trasladó la policía a la WDR, su autor dice actuar contra la industria de la energía fósil, y en el texto se nombran otros posibles escenarios: Bergheim-Rheidt, Gohr, Dormagen y Weisweiler. Por esa mención, los agentes registraron también el recinto de la central y la subestación de Weisweiler, en la región de Aquisgrán. Un despliegue paralelo en la subestación de Ganderkesee (Baja Sajonia) terminó sin nada: solo un armario eléctrico abierto.
La policía busca a un hombre nacido en 1977 y vecino de Gevelsberg, en el distrito de Ennepe-Ruhr, cuyo nombre figura al pie del escrito. La WDR dice tener ese nombre y no lo publica; Actualidad Libre tampoco lo hace. Ni siquiera consta que sea el autor: «Si se trata realmente de un sospechoso o de alguien que se sube al carro es algo que primero hay que comprobar», advirtió un portavoz policial a la cadena. No hay ninguna detención.
Es la segunda carta en dos días. La primera la recibió el diario berlinés taz, que fue quien lo contó el 3 de septiembre: manuscrita, con matasellos de Renania del Norte-Westfalia, firmada por alguien que se presenta como autor único, describe con detalle los cohetes caseros empleados y carga contra «la generación de electricidad a partir de combustibles fósiles». La policía de Brandeburgo, citada por rbb24, respondió que su autenticidad «no puede confirmarse ni negarse por ahora».
Tres golpes en tres días
El método se repite. El martes 1 de septiembre, de madrugada, alguien disparó material conductor hacia las líneas de muy alta tensión del entorno de la subestación de Turnow-Preilack, junto a la central de lignito de Jänschwalde, en el sur de Brandeburgo, con artefactos voladores caseros parecidos a cohetes de fin de año. Los investigadores han recogido allí más de una docena de dispositivos. Provocaron cortocircuitos, pero el operador de la red descartó apagón alguno.
El miércoles 2 se notificó un incidente similar en una subestación de Amprion en Bergheim, al oeste de Colonia: tras la avería hubo que parar varios grupos de la central asociada. La policía lo da por intencionado. La de Brandeburgo fue un paso más allá y anunció el 2 de septiembre que investiga por sospecha de terrorismo: además de perturbación de servicios públicos (artículo 316b del Código Penal alemán), provocación de una explosión (308) y destrucción de medios de trabajo importantes (305a), también por constitución de una asociación terrorista (129a). La instrucción la lleva la policía judicial del estado federado con los servicios de inteligencia interior implicados, y la Fiscalía Federal —competente en terrorismo— estudia asumirla. El ministro del Interior de Brandeburgo, Jan Redmann (CDU), sostiene que los indicios de que los ataques estén coordinados «se van consolidando» y habla de «amenaza híbrida».
Lo que no dice ninguna autoridad
Que la palabra «híbrida» aparezca no significa que aparezca Moscú. Ninguna autoridad alemana ha vinculado por ahora los ataques a las subestaciones con un Estado extranjero, y las dos cartas conocidas apuntan en otra dirección: un individuo que dice combatir la electricidad de origen fósil. El caso que sí atribuye Berlín a Rusia es otro y anterior —el dron cargado de explosivos hallado en el aeropuerto de Leipzig/Halle en la noche del 4 al 5 de agosto—, que el 1 de septiembre desembocó en una crisis diplomática abierta con cierre del consulado ruso de Bonn, y al que Moscú respondió el 3 de septiembre clausurando los tres institutos Goethe en Rusia. Mezclar ambos expedientes es, a día de hoy, una conjetura sin respaldo oficial.
Fuentes. Crónica de Europa Press
del 4 de septiembre de 2026, firmada con la agencia alemana DPA (única fuente
registrada en fuentes.yaml de esta pieza). Verificado de forma independiente
con la WDR
(radiotelevisión pública de Renania del Norte-Westfalia; cita como fuentes a
la policía del Rhein-Kreis Neuss, la policía de Colonia, sus propios
reporteros, la taz, DPA y AFP) y con
rbb24
(radiotelevisión pública de Berlín-Brandeburgo) para el caso de Jänschwalde,
los delitos investigados y las declaraciones de Jan Redmann. La carta
reivindicativa del ataque de Brandeburgo la
destapó el diario taz
el 3 de septiembre. El nombre de la subestación, Gohrpunkt, y su ubicación
entre Dormagen y Rommerskirchen constan en la cobertura local del Rheinische
Post. La policía del Rhein-Kreis Neuss no ha publicado nota de prensa propia
sobre el hallazgo (comprobado el 4 de septiembre de 2026 en su sala de prensa
de presseportal.de): todo
lo atribuido a «la policía» procede de declaraciones de portavoces recogidas
por esos medios, no de un documento oficial. El contexto de la crisis con
Rusia por Leipzig procede de piezas anteriores de esta redacción.