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Rusia cerrará el Instituto Goethe y Reino Unido protesta por Leipzig

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, anunció el jueves 3 de septiembre de 2026 el cierre de las tres sedes del Instituto Goethe en Rusia, en represalia por la clausura alemana de la Casa Rusa de Berlín y del consulado de Bonn. Ese mismo día, Reino Unido convocó en Londres al encargado de negocios ruso para condenar el ataque con un dron cargado de explosivos en el aeropuerto de Leipzig.

Renato Davila · 3 de septiembre de 2026 · internacional

Fachada de la Casa Rusa de Berlín, con el rótulo rojo «Russisches Haus» sobre una marquesina cubierta por una red de protección, ventanas con vidrieras de colores y cámaras de vigilancia junto a la entrada acristalada.
La Casa Rusa de Berlín, en la Friedrichstrasse, fotografiada el 2 de septiembre de 2026, un día después de que el Gobierno alemán anunciara la rescisión de su contrato de arrendamiento. (Foto: Roy Zuo, CC BY-SA 4.0 (vía Wikimedia Commons))

La crisis diplomática abierta por el intento de atentado con un dron en el aeropuerto de Leipzig/Halle —que este medio contó el 2 de septiembre, cuando Rusia llamó a capítulo al encargado de negocios alemán en Moscú y la UE empezó a sopesar restringir los visados de turistas rusos— sumó este jueves 3 de septiembre de 2026 dos capítulos más, uno en Moscú y otro en Londres.

Moscú echa el candado al Goethe

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, anunció el cierre de las tres sedes del Instituto Goethe en Rusia. Es el organismo público que difunde la lengua y la cultura alemanas en el extranjero, el equivalente germano del Instituto Cervantes, y tiene delegación en Moscú, San Petersburgo y Ekaterimburgo, las tres mayores ciudades del país, según detalla El País.

«Por supuesto, se cerrarán», zanjó Lavrov, que presentó la decisión como respuesta «después de que nuestro centro cultural haya sido expulsado» por Berlín, en declaraciones recogidas por la agencia rusa Interfax y difundidas por Europa Press. El ministro sostuvo que el Gobierno alemán «está dando deliberadamente un paso que, no pueden sino comprender, significa claramente el fin de su presencia cultural en la Federación Rusa». Y añadió, según El País: «De no hacerlo, no nos respetaríamos a nosotros mismos».

La represalia responde a las medidas que el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, anunció el 1 de septiembre y que figuran en su declaración íntegra en la web del Ministerio de Exteriores alemán: el Consulado General de Rusia en Bonn cerrará el 18 de septiembre y se rescindirá el contrato de arrendamiento de la Casa Rusa de Berlín, el centro cultural que Moscú abrió en la Friedrichstrasse en 1984, en plena Guerra Fría. El País precisa que los dos países mantenían sobre ese edificio un acuerdo de uso firmado en 2013 con vigencia de 99 años y otro, renovable cada cinco, sobre la actividad de los centros culturales, que expiraba en junio de 2027.

No es la primera vez que las dos instituciones se pagan con la misma moneda: el Instituto Goethe sobrevivía en Rusia desde 2023, cuando Moscú congeló todas sus cuentas en respuesta a un paso idéntico dado por Alemania contra la Casa Rusa, sospechosa de esquivar las sanciones impuestas por la invasión de Ucrania, recuerda El País.

Lavrov volvió a exigir pruebas a Berlín, en la línea marcada por el presidente Vladímir Putin: «Encontraron un dron estrellado en el aeropuerto de Leipzig y concluyeron que se parecía a los utilizados por Rusia. No pueden confirmarlo, pero es una conclusión definitiva. Y, basándose en esta suposición, esta conjetura, tomaron esta decisión». El País apunta que el ministro no mencionó en esas declaraciones la detención de dos sospechosos con pasaporte ruso, un dato que ese diario aporta y que no consta en los comunicados oficiales alemanes manejados por este medio.

En la misma comparecencia, Lavrov descartó negociar con Bruselas el levantamiento de las sanciones europeas: «Eso no sucederá. No está en absoluto en la naturaleza de nuestro pueblo. Tenemos, por así decirlo, nuestro propio orgullo. Y en el mejor sentido de la palabra. No necesitamos en absoluto la buena voluntad de nadie».

Londres convoca al encargado de negocios ruso

Horas después, el Ministerio de Exteriores británico (FCDO, por sus siglas en inglés) convocó al encargado de negocios de la Embajada de Rusia en Londres —el diplomático que dirige una embajada cuando no hay embajador o este está ausente— «para condenar el ataque en los términos más contundentes». Lo comunicó en una nota publicada en gov.uk a las 11.33 UTC del 3 de septiembre, recogida también por Europa Press.

«Reino Unido muestra su total solidaridad con Alemania tras el ataque atroz y temerario de Rusia contra el aeropuerto de Leipzig», afirma el portavoz británico en esa nota. «El compromiso de Reino Unido de defender a nuestros aliados de la OTAN y apoyar a Ucrania es inquebrantable, y cualquier intento de Rusia de socavar nuestra determinación común es fútil. Este es el último episodio de un claro patrón de intentos del Estado ruso de socavar nuestra seguridad colectiva.» Londres se compromete a «seguir exponiendo la actividad hostil rusa a todos los niveles».

Reino Unido da así por sentada la autoría rusa que Moscú niega. Alemania ya había convocado a su embajador ruso el 1 de septiembre: Wadephul lo anunció en la misma comparecencia —«he ordenado convocar al embajador ruso; esa convocatoria se está produciendo mientras hablamos»— y Rusia respondió al día siguiente convocando al encargado de negocios alemán en Moscú, Bernd Finke.

Qué hay detrás

El 4 de agosto de 2026, un trabajador del aeropuerto de Leipzig/Halle, en la localidad sajona de Schkeuditz, encontró un dron con un artefacto explosivo dentro de la zona de seguridad de la terminal de carga, junto a la pista sur. El hallazgo obligó a suspender el tráfico aéreo durante la madrugada y un segundo objeto volador sin identificar chocó con un avión de mercancías, que aterrizó dañado en Hannover. Nadie resultó herido. El aeropuerto es uno de los mayores nodos de carga aérea de Alemania y un punto de paso del abastecimiento militar a Ucrania.

El 1 de septiembre, el ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, y Wadephul responsabilizaron oficialmente al Estado ruso: el patrón del ataque, los componentes de los aparatos y la tecnología de detonación coinciden, según las autoridades alemanas, con los métodos empleados por Moscú en la guerra de Ucrania. La investigación penal la lleva la Fiscalía General de Dresde y sigue abierta. Rusia exige pruebas y Putin ha acusado a Berlín de fabricarlas con fines electoralistas.

El episodio se inscribe en lo que Berlín y Bruselas llaman guerra híbrida: la combinación de sabotajes, ciberataques y desinformación con la que un Estado hostiga a otro sin declararle la guerra. El 1 de septiembre, varios drones entraron brevemente en el espacio aéreo de Estonia y la OTAN desplegó cazas turcos para vigilar la frontera.

Fuentes

Dos precisiones. Europa Press sitúa las palabras de Lavrov en una conferencia del XI Foro Económico Oriental y El País, en una entrevista; ambos medios coinciden en la fecha y en el contenido de las citas, que aquí se atribuyen a cada uno. Y Europa Press describe el hallazgo de Leipzig como «varios drones» encontrados «cerca de aviones ucranianos»: ninguno de los comunicados oficiales sajones de agosto —Policía de Leipzig, Fiscalía General de Dresde y ministro del Interior de Sajonia— mencionó aeronaves ucranianas ni más de un dron con explosivos, por lo que esta pieza se atiene a la versión oficial verificada en su momento.