Trump anuncia aranceles del 50% a coches y acero canadienses en 2027
Donald Trump escribió en redes sociales el lunes 24 de agosto de 2026 que desde el 1 de enero de 2027 Estados Unidos gravará al 50% los automóviles, camiones, componentes y acero de origen canadiense, el doble de lo que pagan hoy los coches, tras romperse la negociación comercial con Ottawa. El primer ministro Mark Carney anunció represalias «dólar por dólar» a partir del 8 de septiembre.
Donald Trump anunció el lunes 24 de agosto de 2026, en un mensaje en redes sociales, que Estados Unidos gravará con un arancel del 50% «todos los automóviles, camiones (grandes y pequeños), componentes automovilísticos y acero» de origen canadiense a partir del 1 de enero de 2027, según Europa Press. Un arancel es el impuesto que paga el importador cuando la mercancía cruza la frontera y que suele acabar, en buena parte, en el precio final. «Si fabrican en EEUU, no hay aranceles. ¡Canadá ya no será tratada como un Estado! En materia de comercio, y en otros aspectos, se encuentran entre las peores naciones del mundo con las que tratar», escribió el presidente.
Para los coches, el anuncio significa duplicar el gravamen: el arancel que hoy pagan los automóviles canadienses al entrar en Estados Unidos es del 25% y durante la negociación llegó a estar sobre la mesa rebajarlo al 15%, según la agencia. Para el acero, el anuncio es más confuso de lo que parece: Washington ofreció en esas mismas conversaciones partir por la mitad el arancel al acero y al aluminio canadienses —del 50% al 25%, como contamos el 22 de agosto—, de modo que el 50% prometido para 2027 no movería el tipo vigente. El despacho de Europa Press no aclara ese punto.
Las acciones del motor lo notaron el mismo lunes
El anuncio tuvo consecuencia inmediata y medible. Las acciones de las automovilísticas cayeron en la apertura de Wall Street: Ford perdió hasta un 3,6% y Stellantis retrocedió en una proporción similar, mientras que General Motors y Tesla se dejaron un 1,5%, según Europa Press. Son fabricantes con plantas a ambos lados de la frontera: los componentes de un mismo vehículo la cruzan varias veces antes de estar montados.
«Simplemente querían más»
El representante comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), Jamieson Greer, culpó a Ottawa de dinamitar el acuerdo. «El martes por la noche, logramos un acuerdo suficiente entre las partes para anunciar que habíamos encontrado la manera de llegar a un acuerdo. Luego procedimos a finalizarlo. Y en las últimas horas, creo que hubo aspectos en los que canadienses simplemente querían más», declaró el lunes en una entrevista a la cadena estadounidense CNBC recogida por Europa Press.
Greer detalló lo que, según él, Washington puso encima de la mesa: reducir a la mitad los aranceles sobre el acero y el aluminio, rebajarlos «considerablemente» en los automóviles e incluso en la madera blanda. Canadá pedía extender esa rebaja a los vehículos de servicio mediano y pesado —desde camionetas grandes hasta vehículos comerciales—. El representante estadounidense dejó la puerta abierta a retomar el diálogo si Ottawa la tiende de nuevo, aunque avisó de que su Gobierno mantendrá una política comercial «firme».
Ottawa responde el 8 de septiembre
Mark Carney acusó a Trump de actuar de mala fe y fijó fecha a la réplica: sus medidas de represalia arrancan el 8 de septiembre de 2026. «Canadá responderá dólar por dólar a las sanciones de Estados Unidos en los ámbitos del acero, los lácteos, equipo agrícola o papel», anunció el primer ministro canadiense, en una decisión que describió como tomada «a regañadientes» por el daño que comportará, pero necesaria para proteger a los trabajadores del país y su competitividad interna.
Lo que Canadá ya paga desde el 22 de agosto
El 50% no es nuevo para buena parte de las exportaciones canadienses. Trump firmó el 20 de julio de 2026 tres proclamaciones —la 11046, la 11047 y la 11048— al amparo de la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, que autoriza al presidente a imponer aranceles adicionales de hasta el 50% cuando considera que otro país discrimina el comercio estadounidense. La ficha informativa de la Casa Blanca resume su alcance: un 50% sobre listas de productos «que van del vino a los palos de hockey y el cemento», y expresamente no sobre los bienes ya gravados por la Sección 232 —acero, aluminio, coches y camiones—, ni sobre la energía, la potasa, el pescado o los minerales críticos.
Ese paquete debía entrar en vigor el 19 de agosto. Trump lo suspendió tres días por una proclamación firmada el 18 de agosto que retrasó la fecha efectiva a las 00:01 hora del este del 22 de agosto, alegando que Canadá se había comprometido a retirar las medidas en litigio (lo contamos el 19 de agosto). No hubo acuerdo y el arancel empezó a cobrarse esa madrugada. Lo que el anuncio del lunes añade es precisamente lo que aquellas proclamaciones dejaban fuera: coches, camiones, componentes y acero.
Las cifras del golpe siguen sin cuadrar del todo entre despachos. Europa Press valora ahora en unos 24.000 millones de euros los productos canadienses alcanzados por ese 50% —magnitud coherente con los 28.000 millones de dólares que citaba el comunicado de Carney del 21 de agosto—, después de haber situado el 22 de agosto esa misma cesta en unos 20.000 millones de dólares. La agencia no explica la diferencia ni publica el desglose de partidas.
Las cifras del presidente, sin contrastar
Trump justificó la subida acusando a Canadá de aplicar aranceles «ridículamente altos» a los productos de los agricultores estadounidenses, que según él han generado «un déficit de 60.000 millones de dólares (más de 50.000 millones de euros) entre nuestros dos países». Añadió que Estados Unidos no necesita comercialmente a su vecino, mientras que Ottawa «realiza el 95% de sus negocios» con Washington, y que Canadá «se cree con derecho a todo». Son afirmaciones del presidente: esta redacción no ha podido contrastar ninguna de las dos cifras con datos oficiales de comercio bilateral, y ni el mensaje ni la agencia precisan a qué periodo o a qué tipo de intercambio se refieren.
Falta además el papel. El anuncio se hizo en redes sociales y no invoca base legal alguna. Consultadas el 24 de agosto de 2026 las secciones de acciones presidenciales y de fichas informativas de whitehouse.gov, no figura ninguna proclamación, orden ejecutiva ni comunicado que formalice la subida al 50% para 2027; el documento más reciente sobre Canadá sigue siendo la suspensión del 18 de agosto. Hasta que ese texto exista, lo anunciado es una intención con fecha, no una norma en vigor.
Fuentes
- Europa Press, «Trump afirma que aumentará al 50% los aranceles sobre automóviles y otros productos canadienses», 24 de agosto de 2026, 14:43 UTC.
- Europa Press, «Las firmas automovilísticas de EEUU caen en Bolsa por la imposición de aranceles de Trump a Canadá», 24 de agosto de 2026, 15:05 UTC.
- Casa Blanca, proclamación de suspensión temporal de los aranceles adicionales a Canadá, 18 de agosto de 2026, y ficha informativa sobre las proclamaciones 11046, 11047 y 11048, 20 de julio de 2026.
- El mensaje original de Trump no ha podido localizarse en su canal (truthsocial.com/@realDonaldTrump, consultado el 24 de agosto de 2026): las citas proceden de la transcripción de Europa Press. Tampoco aparece en la web del primer ministro de Canadá (pm.gc.ca, misma fecha) el comunicado con las declaraciones de Mark Carney.
Los hechos del lunes 24 de agosto —el anuncio, la entrevista de Greer y la respuesta de Carney— se sostienen en una sola fuente, Europa Press. Los documentos de la Casa Blanca enlazados acreditan el marco arancelario anterior, no el anuncio de esta noticia.