Bruselas firma el despliegue de IRIS² y eleva la constelación a 348 satélites
La Comisión Europea y el consorcio SpaceRISE —SES, Eutelsat e Hispasat— firmaron el 7 de agosto de 2026 el acuerdo que saca a IRIS² de la fase de planos: 66 satélites más, 348 en total y primeros lanzamientos previstos para 2029. España ha anunciado entre 1.600 y 2.000 millones de euros para su parte del programa.
La red de satélites con la que la Unión Europea quiere dejar de depender de operadores extranjeros para sus comunicaciones sensibles ya tiene calendario de obra. La Comisión Europea y el consorcio SpaceRISE cerraron sus negociaciones y firmaron el viernes 7 de agosto de 2026 el acuerdo de implementación de IRIS² —siglas en inglés de «infraestructura de resiliencia, interconectividad y seguridad por satélite»—, el tercer gran programa espacial comunitario después de Galileo y Copernicus. El pacto, según la propia Comisión, lleva el proyecto «de la planificación al despliegue a gran escala».
El acuerdo añade 66 satélites al diseño previsto y sitúa la constelación principal en 348: 330 en órbita terrestre baja y 18 en órbita media, más elementos opcionales para misiones concretas. Los satélites de órbita baja, más cerca del suelo, dan conexiones más rápidas; los de órbita media, más lejanos, cubren áreas mucho mayores. Esa es la explicación que da la Comisión en su ficha informativa del programa, fechada el 6 de agosto.
Una capa nueva para defensa y emergencias
Los 66 satélites adicionales no son relleno: forman una capa específica pensada para «responder a un entorno de seguridad cambiante», es decir, para reforzar los servicios de defensa, seguridad y emergencias. La Comisión calcula que ese refuerzo aumentará la capacidad gubernamental segura un 60 % dentro de la UE y un 54 % a escala mundial, aunque no publica la cifra de partida sobre la que se aplican esos porcentajes.
El comunicado no es del todo consistente al describirlos: la entrada los sitúa en órbita terrestre baja y el cuerpo habla después de una capa de satélites High-low Earth orbit, un término que no explica.
Andrius Kubilius, comisario de Defensa y Espacio, habló de «un paso decisivo hacia la seguridad y la soberanía digital de Europa» y sostuvo que la red entrará en funcionamiento «antes de lo previsto». La cita procede de la versión española del comunicado, que la Comisión traduce automáticamente del original en inglés.
Quién construye y quién paga
IRIS² se levanta como asociación público-privada. SpaceRISE —formado por los operadores SES (Luxemburgo), Eutelsat (Francia) e Hispasat (España)— firmó el 16 de diciembre de 2024 el contrato de concesión por doce años, y desde entonces ha estado detallando el diseño del sistema y repartiendo paquetes de trabajo industrial. Las negociaciones sobre gobernanza, configuración técnica y financiación —bautizadas Rendezvous 1— arrancaron en enero de 2026 y se cerraron el 7 de agosto.
El equipo industrial que fabricará los satélites incluye a Airbus Defence and Space, Thales Alenia Space, OHB y Aerospacelab, además de proveedores repartidos por la cadena de suministro europea.
Acelerar el despliegue y ampliar la constelación cuesta dinero, y ahí el comunicado es vago: reconoce que hace falta «una inversión adicional» en el presupuesto del programa, pero no da ni una cifra. Dice que saldrá de una combinación del presupuesto de la UE para 2028-2034 —el marco plurianual que la Comisión propuso en julio de 2025 y que sigue sin aprobarse— y de aportaciones nacionales. De esas sí hay números: Polonia ha comprometido 656 millones de euros y Hungría 500 millones, mientras que España «ha anunciado inversiones de entre 1.600 y 2.000 millones». Esa horquilla es la del programa «Satcom multiórbita», una constelación nacional que el Ministerio de Defensa presentó el 29 de julio dentro de IRIS² sin repartirla por partidas ni fijarle calendario. La Comisión añade que negocia contribuciones con otros Estados miembros.
Qué se promete y para cuándo
Los primeros lanzamientos, a bordo de cohetes europeos, están previstos para 2029, y la ficha informativa fija en 2030 los servicios iniciales para usuarios gubernamentales autorizados. Antes hay que cerrar el diseño detallado de la constelación, preparar la fabricación de los satélites y de la infraestructura terrestre segura y contratar los lanzamientos.
Los destinatarios son los gobiernos de los Estados miembros y de los países participantes —hoy, Noruega e Islandia—: comunicaciones cifradas para embajadas y ministerios, vigilancia de fronteras, gestión de crisis y servicios de emergencia, además de banda ancha en zonas sin cobertura terrestre. La Comisión envió una carta oficial al Parlamento Europeo y a los Estados miembros para informarles del resultado de las negociaciones.
Del papel a los 348
La cifra oficial ha ido creciendo. A finales de julio, la propia página de la Comisión sobre IRIS² hablaba de 290 satélites en órbita media y baja, como recogía nuestra información del 30 de julio; ese mismo texto dice ahora 348. La suma no cuadra sola —290 más los 66 anunciados darían 356— y el comunicado no explica de qué diseño exacto parte el aumento.
El programa nació con el Reglamento (UE) 2023/588, de 15 de marzo de 2023, que estableció el Programa de Conectividad Segura de la Unión para 2023-2027. La comparación inevitable es con Starlink, la red de SpaceX que ya opera en órbita baja y que duplicó sus abonados hasta 12 millones en un año. El argumento europeo no es de tamaño: la Comisión repite la palabra «soberana» y se reserva la dirección del programa, con la Agencia Espacial Europea como autoridad técnica y SpaceRISE como operador.
Fuentes
- Comisión Europea, comunicado IP/26/1726 «La Comisión acelera el despliegue de IRIS² con una mayor seguridad y una red de satélites ampliada», 7 de agosto de 2026 (documento primario).
- Comisión Europea, página del programa IRIS² y ficha informativa (PDF fechado el 6 de agosto de 2026).