Colonos israelíes asaltan la vivienda palestina que asediaban desde agosto en Qusra
Decenas de colonos israelíes irrumpieron el sábado 29 de agosto de 2026 en una de las tres casas palestinas que asedian desde el 9 de agosto en Qusra (Cisjordania) y dejaron ocho heridos, según medios palestinos citados por Europa Press. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, condenó los «actos criminales» de «un puñado de alborotadores».
Decenas de colonos israelíes asaltaron el sábado 29 de agosto de 2026 la vivienda de una familia palestina en la localidad cisjordana de Qusra, al sur de Nablús, después de tres semanas rodeando las casas con las familias dentro. Lo confirmó el propio Ejército israelí en un comunicado recogido por Europa Press: los colonos —israelíes instalados en asentamientos levantados en territorio palestino ocupado, ilegales según el derecho internacional— «se atrincheraron en la vivienda» con la familia dentro y «lanzaron piedras a la población civil palestina», lo que obligó a los militares a intervenir para expulsarlos.
Ocho palestinos resultaron heridos de distinta consideración en el enfrentamiento a pedradas, según los medios palestinos citados por Europa Press; la Media Luna Roja palestina evacuó a algunos de ellos. La agencia estadounidense Associated Press distribuyó ese mismo sábado imágenes de ambulancias evacuando a heridos palestinos en Qusra bajo la vigilancia de soldados israelíes. El diario israelí Haaretz describió el ataque como la irrupción de «decenas de colonos enmascarados» que rociaron con espray de pimienta a trabajadores palestinos y lanzaron piedras contra un edificio, y afirmó que los soldados fueron grabados protegiendo el edificio donde se habían refugiado los trabajadores sin detener ni identificar a los asaltantes, pese a la orden militar que penaliza cubrirse el rostro en Cisjordania.
Un equipo de Al Jazeera sobre el terreno contó al menos cuatro palestinos atrapados dentro de la casa mientras los colonos prendían fuego a terrenos cercanos. Según la cadena catarí, el ataque se produjo cuando seis vecinos intentaban instalar rejas y protecciones en las ventanas de sus viviendas.
Testimonios que acusan a los soldados
Uno de los palestinos atrapados, el médico Sadam Oday, relató a Europa Press que cuatro personas resultaron heridas por gas lacrimógeno y dos por las piedras, y sostuvo que, después del asalto, los militares lanzaron gas contra la propia vivienda y detuvieron a varios residentes mientras dejaban marchar a los colonos. El dueño de la casa, Luay Bayruti —Loai al Bairoty en la transcripción de Al Jazeera, que lo da por herido ese mismo día—, afirmó que los soldados maniataron, vendaron los ojos y golpearon a los palestinos antes de liberarlos. Son testimonios de los afectados: esta redacción no ha podido verificarlos de forma independiente y el relato del Ejército israelí publicado por Europa Press no responde a esas acusaciones.
Netanyahu condena y Haaretz desmiente la incautación
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, condenó «contundentemente» los «actos criminales de violencia» y los atribuyó a «un puñado de alborotadores» que, dijo, «interfieren con el desarrollo de la labor» del Ejército y «perjudican la imagen de Israel en el mundo». Pidió que las fuerzas de seguridad detengan a los responsables «y los lleven ante la justicia lo antes posible». Sobre a quién perjudican esos alborotadores, las traducciones no coinciden: Europa Press escribe «la comunidad judía que cumple la ley» y AP recoge «el público colono que cumple la ley». El presidente israelí, Isaac Herzog, también condenó una violencia «contraria a las leyes y valores del Estado de Israel» y reclamó una respuesta «decidida». Según AP, el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, llegó a llamar «terroristas» a los colonos, un término que Washington suele reservar para milicianos palestinos.
Netanyahu destacó la «rápida» intervención de sus fuerzas de seguridad, que confiscaron tres vehículos y «terminaron con el incidente en un corto periodo de tiempo». El Ejército añadió que entregó esos vehículos a la Policía como pruebas para abrir una investigación. Haaretz, sin embargo, informó de que los vehículos incautados no eran los usados en el ataque, según recoge Europa Press; esta redacción no ha podido acceder al texto original de esa información, de pago.
Un asedio que empezó con un puesto avanzado nuevo
El asalto no salió de la nada. El informe de situación humanitaria del 28 de agosto de la OCHA, la oficina de la ONU que coordina la ayuda humanitaria en los territorios palestinos ocupados, documenta el origen del cerco: hacia el 9 de agosto los colonos levantaron un puesto avanzado —un asentamiento montado sin autorización oficial israelí— junto a tres viviendas palestinas de la zona de Ras al Ein, en Qusra. Después llegaron el aumento de presencia militar y de colonos, los daños en las infraestructuras de agua y electricidad y las restricciones de movimiento.
El 15 de agosto, según ese mismo informe, el ayuntamiento consiguió permiso israelí para reparar las instalaciones dañadas: los colonos agredieron e hirieron a dos operarios y las fuerzas israelíes detuvieron a cuatro trabajadores eléctricos, con lo que la reparación quedó sin terminar. El 23 de agosto, empleados municipales pudieron llevar comida a las familias, previa autorización israelí. A 26 de agosto, dos de las cuatro carreteras que unen la zona con el resto de Qusra seguían bajo control israelí —una con un puesto de control permanente y otra con una puerta metálica instalada por el Ejército— y una de las casas afectadas había estado ocupada unos diez días por las fuerzas israelíes, que se marcharon el 23 de agosto tras sacar la mayor parte de los enseres de la familia, buena parte de ellos dañados. Ese cerco duraba, el sábado del asalto, veinte días; Europa Press habla de 21.
Entre los vecinos afectados está Loui Ridi, un palestino-estadounidense residente en Ohio que volvió a Qusra al conocer el comienzo del asedio, según Europa Press. Al Jazeera, que transcribe su nombre como Loui Abu Ridi, recogió su testimonio esta semana: «No estamos seguros aquí. Los colonos siguen moviéndose libremente alrededor de la casa. Intentamos conseguir más suministros básicos, y tenemos ancianos y niños».
Más de mil heridos por ataques de colonos en 2026
La OCHA contabiliza, desde el 1 de enero de 2026 y hasta el informe del 28 de agosto, 79 palestinos muertos —19 de ellos menores— y unos 1.870 heridos por fuerzas israelíes o colonos en Cisjordania. De esos totales, 23 muertos y más de 1.040 heridos se produjeron en ataques de colonos. El ritmo se ha disparado: de un palestino herido por colonos cada tres días de media en 2020 se pasó a dos diarios en 2025 y a más de tres diarios en lo que va de 2026. La organización israelí Peace Now, citada en el mismo informe, cuenta al menos 26 puestos avanzados levantados en el Área B —la franja bajo control civil palestino y militar israelí que definieron los Acuerdos de Oslo— en dos años y medio, 19 de ellos desde finales de 2024.
Qusra ya aparecía en ese recuento. En la madrugada del 26 de julio ardió una mezquita en construcción de la localidad, en un ataque que el Ejército israelí investigó como represalia por la muerte de cuatro palestinos y dos israelíes dos días antes en el asalto de colonos a la vecina Tell. Aquella semana, Israel anunció que ampliaría su operación militar en Cisjordania.
El sábado hubo además un segundo ataque en la zona: colonos enmascarados agredieron en la localidad de Yalud a un equipo de la cadena estadounidense NBC News —un periodista, un conductor, un cámara y un productor— y a una mujer palestina de 51 años a la que estaban entrevistando, todos ellos atendidos por los servicios sanitarios, según Europa Press. «Nos golpearon y saltaron a por el coche», relató el periodista Matt Bradley, que recibió dos golpes en un brazo.
Fuentes
- Europa Press, «Decenas de colonos israelíes asaltan la vivienda palestina en Qusra que asediaban desde hace semanas» (29 de agosto de 2026).
- OCHA (Naciones Unidas), Humanitarian Situation Report, 28 de agosto de 2026 — documento primario sobre el asedio de Ras al Ein y las cifras de 2026.
- Al Jazeera, «Israeli settlers surround Palestinian home in occupied West Bank’s Qusra» (29 de agosto de 2026).
- Associated Press, «Netanyahu speaks out after West Bank settler violence» (29 de agosto de 2026).
- Haaretz, «Dozens of Masked Israeli Settlers Wound Palestinians, Attack Foreign Journalists in West Bank» (29 de agosto de 2026, contenido de pago: solo se ha podido leer el titular, la entradilla y el primer párrafo).
De las fuentes citadas, solo Europa Press figura en el registro de fuentes de este medio; AP, Al Jazeera, Haaretz y la OCHA se han consultado directamente para contrastar los hechos, pero ninguna ha sido evaluada aún por la redacción. Nadie de esta redacción estaba en Qusra.