Israel amplía su operación militar en Cisjordania tras la escalada de los colonos
Benjamin Netanyahu y su ministro de Defensa, Israel Katz, anunciaron el domingo 26 de julio de 2026, en el Consejo de Ministros israelí, que el Ejército actuará «a mayor escala» en Cisjordania ocupada. El anuncio llega dos días después de que murieran cuatro palestinos y dos israelíes en la localidad de Tell y en plena ola de ataques de colonos contra pueblos palestinos.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su ministro de Defensa, Israel Katz, anunciaron el domingo 26 de julio de 2026 que el Ejército ampliará sus operaciones en Cisjordania, el territorio palestino que Israel ocupa desde 1967. Lo dijeron en la reunión semanal del Consejo de Ministros, celebrada en una instalación subterránea por razones de seguridad no precisadas, según el diario israelí Times of Israel.
«Nos estamos preparando para operar a mayor escala contra los nidos de los terroristas», afirmó Netanyahu, en declaraciones recogidas por Europa Press. El primer ministro detalló qué se ha ordenado ya a las tropas: «Las instrucciones que dimos fueron entrar en las aldeas, registrarlas, incautar armas y practicar detenciones». Katz, que el viernes ya había avanzado un refuerzo del despliegue, anunció que el Gobierno estudia ir más lejos: «Además de las operaciones que ya están en marcha se están considerando medidas similares para identificar dónde se organiza la actividad terrorista y dónde debemos atacar para desarticularla e impedir que continúe».
El anuncio prolonga la ofensiva que Israel lanzó en Cisjordania a comienzos de 2025, en el marco de la guerra de Gaza. Aquella operación vació campos de refugiados enteros: más de 33.000 refugiados palestinos de los campos de Tulkarem y Nur Shams siguen desplazados año y medio después, según el informe de situación humanitaria del 23 de julio de la OCHA, la oficina de la ONU que coordina la ayuda humanitaria en los territorios palestinos.
Qué desató la escalada
El detonante inmediato fue lo ocurrido el viernes 24 de julio en Tell, una localidad al sur de Nablús, donde murieron cuatro palestinos de una misma familia y dos israelíes —un reservista del equipo de defensa del enclave judío de Havat Gilad y un militar— durante un asalto de colonos a las viviendas. Israel lo considera un atentado contra excursionistas judíos; la Autoridad Palestina, defensa propia frente a un ataque.
Desde entonces, los colonos —israelíes instalados en asentamientos que el derecho internacional considera ilegales— han atacado decenas de poblaciones palestinas. En la madrugada del domingo ardieron dos mezquitas, en Qusra y en Kur, con pintadas en hebreo que invocaban venganza. El Ejército israelí condenó los incendios y abrió una investigación; no consta ninguna detención por ellos. Sí detuvo, en cambio, a más de 70 palestinos en redadas por toda Cisjordania el sábado.
Una campaña electoral de fondo
Israel celebra elecciones el 27 de octubre, y el anuncio del domingo no se hizo en el vacío. La víspera, en el acto de arranque de campaña de su partido, el líder de Los Demócratas y ex número dos del Ejército, Yair Golan, acusó a Netanyahu y a Katz de fomentar deliberadamente el caos en Cisjordania de cara a esos comicios y dijo que la sangre de los soldados que mueran allí estará en sus manos.
Katz le respondió en el propio Consejo de Ministros acusándole de difundir un «libelo de sangre» —la vieja calumnia antisemita— contra los colonos, que «hoy ayudan a proteger todos los núcleos de población de Israel». Según filtraciones del Consejo de Ministros a medios en hebreo recogidas por Times of Israel, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, pidió «recuperar los asesinatos selectivos» y relajar las normas de apertura de fuego para los soldados. Esas citas proceden de filtraciones y no de un acta oficial.
Tres años que pesan más que los diecisiete anteriores
Las cifras que enmarcan la decisión no las publica el Gobierno israelí ni la Autoridad Palestina. Salen de un análisis de Oxfam sobre datos de la OCHA, difundido el 10 de junio de 2026: entre 2023 y finales de 2025, militares o colonos israelíes mataron a 1.244 palestinos en Cisjordania, 268 de ellos niños. En los diecisiete años anteriores, de 2006 a finales de 2022, habían muerto 1.036, con 225 niños. Es decir: tres años pesan más que los diecisiete precedentes juntos. En sentido contrario, palestinos mataron a 43 colonos israelíes —diez niños entre ellos— en esos mismos tres años, frente a 86 —doce niños— en los diecisiete anteriores.
El desplazamiento forzoso también ha batido su récord: cerca de 46.000 palestinos tuvieron que abandonar sus casas en los últimos tres años por operaciones militares, violencia de los colonos, demoliciones y restricciones de acceso, frente a poco más de 13.000 en los catorce años previos. Solo en el primer trimestre de 2026, Oxfam contabiliza más de 540 ataques de colonos, 33 palestinos muertos y más de 2.200 desplazados, además de más de 60 infraestructuras de agua y saneamiento dañadas —tuberías, sistemas de riego, depósitos—, con efectos sobre el suministro en 32 comunidades. La organización cifra en 925 los obstáculos permanentes o intermitentes al movimiento —barreras, controles, portones— que afectan a más de tres millones de palestinos: un 43 % por encima de la media anual de 647 de las dos décadas anteriores.
Los datos más recientes de la ONU apuntan en la misma dirección. En su informe del 23 de julio, la OCHA registra 18 palestinos muertos en ataques de colonos en lo que va de 2026 —doce a manos de colonos, tres del Ejército y tres en los que sigue en disputa quién disparó—, más que los 17 de todo 2025. Desde enero se han documentado más de 1.330 ataques de colonos con víctimas o daños materiales en 250 comunidades palestinas, más de seis al día, y unos 880 palestinos han resultado heridos en ese contexto.
Abbas pide protección internacional
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, reclamó en un comunicado difundido por la agencia oficial palestina Wafa que la comunidad internacional aplique las resoluciones del Consejo de Seguridad y, en particular, la Resolución 2334, aprobada en diciembre de 2016, que declara que los asentamientos israelíes en el territorio palestino ocupado «no tienen validez legal» y constituyen una violación flagrante del derecho internacional.
Lo que ocurre, sostuvo Abbas, «ya no son solo actos aislados de violencia, sino una política israelí sistemática destinada a imponer nuevas realidades sobre el terreno mediante la expansión de los asentamientos, la escalada del terrorismo de los colonos y el debilitamiento de las instituciones» palestinas. Pidió además «protección internacional» para la población civil.
Netanyahu ha prometido en sentido contrario legalizar los puestos avanzados que los colonos levantan en las colinas sin permiso ni siquiera de la propia ley israelí, y su ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, confirmó este domingo un plan para construir centenares de viviendas nuevas en un asentamiento, según informó El Mundo.
Fuentes
- Europa Press: «Israel anuncia la expansión de su actividad militar en Cisjordania en plena ola de violencia colonial» (26 de julio de 2026).
- Times of Israel: «Netanyahu vows expanded operations against West Bank ‘terrorist strongholds’» (26 de julio de 2026, 15.15 UTC).
- Oxfam: «More Palestinians killed by Israeli military and settlers across occupied West Bank in last 3 years since Gaza hostilities than previous 17 combined» (10 de junio de 2026).
- OCHA (Naciones Unidas): Humanitarian Situation Report, 23 de julio de 2026.
- Consejo de Seguridad de la ONU: Resolución 2334 (2016).
Nota sobre las fuentes
El anuncio de Netanyahu y Katz está verificado en dos fuentes independientes: Europa Press y Times of Israel, que coinciden en el contenido de las declaraciones. Solo la primera figura en la lista de fuentes vigiladas de este medio, de modo que la política automática cuenta una única fuente registrada.
Las cifras de víctimas y desplazados no proceden de ninguna de las partes: son de un análisis de Oxfam sobre datos de la OCHA, cuyo documento original se enlaza arriba. Europa Press las atribuye a «Naciones Unidas» y sitúa el análisis «este mes»: la comprobación en el documento primario muestra que Oxfam lo publicó el 10 de junio de 2026 y que los cálculos son suyos, a partir del recuento de la OCHA. Los relatos de lo ocurrido en Tell proceden de las partes en conflicto y se publican atribuidos.