Colonos queman dos mezquitas en Cisjordania y el Ejército israelí lo investiga
Dos mezquitas de Cisjordania —una en construcción en Qusra, al sur de Nablús, y otra en la aldea de Kur, cerca de Tulkarem— ardieron en la madrugada del domingo 26 de julio de 2026, con pintadas en hebreo que invocan venganza y sin víctimas. El Ejército israelí confirmó los ataques, los condenó y los investiga como represalia por la muerte de cuatro palestinos y dos israelíes el viernes en Tell.
Dos mezquitas ardieron en la noche del sábado al domingo en Cisjordania, el territorio palestino que Israel ocupa desde 1967. Una está en Qusra, al sur de Nablús, y todavía se encontraba en construcción; la otra, en la aldea de Kur, cerca de Tulkarem, sufrió daños parciales. No hubo heridos.
El Consejo Supremo de Fetuas palestino —el órgano que emite los dictámenes religiosos islámicos oficiales en los territorios palestinos— denunció ambos incendios. En la mezquita de Kur aparecieron además consignas racistas, según la agencia oficial palestina WAFA, citada por Europa Press. El corresponsal en Jerusalén de El Mundo, Sal Emergui, describe la misma secuencia a partir de testimonios locales y de WAFA: la mezquita en obras de Qusra quemada de madrugada y colonos —israelíes instalados en asentamientos que el derecho internacional considera ilegales— irrumpiendo en Kur para prender fuego a partes del edificio.
Pintadas de venganza
En un edificio contiguo al de Qusra quedó pintado en hebreo el eslogan «Venganza Benayahu». Alude a un reservista israelí muerto el viernes en Tell, integrante del equipo de defensa del enclave judío de Havat Gilad. Su apellido lo transcriben de forma distinta las dos fuentes: Mellet en Europa Press, Bellet en El Mundo. Otra pintada hallada en la zona decía «La sangre de los judíos no quedará impune», según El Mundo, que no precisa en cuál de los dos lugares apareció.
El Ejército confirma, condena y no detiene a nadie
El Ejército israelí confirmó los incidentes y abrió una investigación bajo la sospecha de que se trata de una represalia por lo ocurrido en Tell, según fuentes militares citadas por el diario Times of Israel y recogidas por Europa Press. La institución trasladó su «enérgica condena» a este tipo de hechos, «incluidos los daños a las instituciones religiosas», y afirmó que seguirá actuando «con decisión para mantener la seguridad y el orden en la zona».
Sus soldados rastrearon Qusra en busca de sospechosos, pero estos «habían huido antes de su llegada», añade El Mundo. No consta ninguna detención por los incendios. Sí las hubo en sentido contrario: el sábado por la tarde el propio Ejército anunció, junto al servicio de seguridad interior Shabak y la Policía, «extensas operaciones antiterroristas en Judea y Samaria» —el nombre que Israel da a Cisjordania— con «más de 70 sospechosos buscados» detenidos. El alcalde de Tell, Walid Zidan, dijo a Reuters que unos 70 vecinos de su aldea fueron detenidos e interrogados y que una docena habría sido liberada, según recoge El Mundo.
Los ataques de colonos del fin de semana no se limitaron a las mezquitas: el mismo diario cita el asalto a una planta trituradora de piedra en Ein Samiya y la quema de maquinaria pesada cerca de la aldea de Al Mughayir, en las inmediaciones de Ramala.
Qué pasó el viernes en Tell
El detonante es un episodio con dos relatos incompatibles. En la localidad cisjordana de Tell murieron el viernes 24 de julio cuatro palestinos de una misma familia y dos israelíes: el reservista que cooperaba con los colonos y un militar. Los dos israelíes murieron por disparos de un palestino que se hizo con una de sus armas.
Para las autoridades palestinas fue defensa propia: vecinos que intentaban repeler el asalto de un grupo de colonos a sus casas. Para Israel fue un atentado contra excursionistas judíos. La Autoridad Nacional Palestina responsabiliza al Gobierno de Benjamin Netanyahu y pide a Estados Unidos que obligue a Israel a frenar «los crímenes cometidos por colonos israelíes». Netanyahu, por su parte, prometió actuar «con contundencia contra los terroristas y quienes los envían» y anunció como respuesta más tropas y la regularización y creación de nuevas granjas, los puestos avanzados que los colonos levantan en las colinas.
La escalada se traduce en cifras: el Ejército israelí tiene ya 26 batallones desplegados en Cisjordania, y el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, confirmó este domingo un plan para construir centenares de viviendas nuevas en un asentamiento del territorio ocupado, informa El Mundo.
El Consejo de Cooperación del Golfo, que agrupa a las monarquías árabes del golfo Pérsico, condenó la quema de las mezquitas como un «crimen atroz». Su secretario general, Jassim Mohamed al Budaiwi, sostuvo que lo ocurrido «constituye una flagrante violación del Derecho Internacional y del Derecho Humanitario» y lo atribuyó a «las continuas políticas de protección y de hacer la vista gorda ante los ataques de los colonos, lo que fomenta la impunidad».
Nota sobre las fuentes
Los hechos centrales —dos mezquitas quemadas en Qusra y Kur, las pintadas en hebreo, la confirmación, la condena y la investigación del Ejército israelí— coinciden en dos fuentes independientes: la agencia Europa Press y el corresponsal de El Mundo en Jerusalén. La autoría concreta de los incendios no está determinada judicialmente: la atribuyen a colonos WAFA y los testimonios locales, y el propio Ejército israelí investiga los ataques como represalia. Las cifras y los relatos de lo ocurrido en Tell proceden de las partes en conflicto y se publican atribuidos.