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Bruselas autoriza 780 millones de ayuda neerlandesa al hidrógeno renovable

La Comisión Europea aprobó el 6 de agosto de 2026 un régimen con el que Países Bajos pagará hasta el 80% de la inversión en plantas de hidrógeno renovable, además de una prima por producir. El dinero se adjudicará por concurso en el primer trimestre de 2027 y La Haya calcula que levantará unos 400 megavatios de electrólisis, casi cuatro veces la capacidad que España acaba de subvencionar.

Renato · 6 de agosto de 2026 · economia

Nave industrial vista desde alto con centenares de módulos de electrolizador alineados en filas, cada uno con una columna azul y depósitos metálicos, junto a dos cabinas blancas de ensayo numeradas.
Imagen de archivo: módulos de electrolizador alineados en la fábrica de ITM Power en Sheffield (Reino Unido), en julio de 2024. No corresponde a ninguna instalación neerlandesa. (Foto: ITM Power Plc, dominio público (Flickr, vía Wikimedia Commons))

Países Bajos podrá repartir 780 millones de euros entre las empresas que fabriquen hidrógeno renovable en su territorio. La Comisión Europea dio luz verde al plan el jueves 6 de agosto de 2026 y lo anunció en su boletín «Noticias diarias», donde recoge las decisiones que adopta cada jornada.

El dinero no sale de Bruselas: lo pone el contribuyente neerlandés. Lo que hace la Comisión es autorizarlo. Los tratados prohíben a los Estados subvencionar a sus empresas cuando eso falsea la competencia con las del resto del club, así que cada régimen de ayudas de cierto tamaño necesita el visto bueno previo de la Dirección General de Competencia. Sin él, el dinero es ilegal y hay que devolverlo.

Ochenta por ciento de la obra, más una prima por cada kilo

La ayuda se adjudicará mediante un concurso —una licitación pública abierta a quien quiera competir— que Países Bajos prevé cerrar en el primer trimestre de 2027. El ganador se lleva un paquete doble: una subvención inicial que puede cubrir hasta el 80% de los costes de inversión y, encima, una prima variable durante un periodo de cinco a diez años.

No basta con producir hidrógeno. Los beneficiarios tendrán que acreditar que el suyo cumple los criterios europeos de los RFNBO —siglas inglesas de «combustible renovable de origen no biológico», la etiqueta que la UE reserva al hidrógeno fabricado con electricidad renovable y no con gas natural—, fijados en los actos delegados sobre hidrógeno renovable adoptados en 2023.

Según los cálculos neerlandeses que recoge la Comisión, el régimen construirá alrededor de 400 megavatios de capacidad de electrólisis —el proceso que parte la molécula de agua con corriente eléctrica para separar el hidrógeno del oxígeno— y permitirá producir hasta 40.000 toneladas de hidrógeno renovable al año. Bruselas traduce esa producción en unas 324.000 toneladas de CO2 evitadas cada año: ocho toneladas de dióxido de carbono ahorradas por cada tonelada de hidrógeno limpio que sustituya al fabricado con gas.

El tercer régimen neerlandés, y el más barato por megavatio

No es el primer cheque. La Comisión ya autorizó a Países Bajos dos regímenes parecidos: uno de 246 millones en julio de 2023, para al menos 60 megavatios de electrolizadores pequeños, y otro de 998 millones en julio de 2024, para al menos 200 megavatios. Con el aprobado ahora, La Haya acumula permiso para gastar 2.024 millones de euros en el mismo objetivo.

La comparación entre los tres tiene truco —los dos primeros hablaban de un mínimo de potencia y este de una estimación—, pero la tendencia es nítida: el Estado neerlandés comprometía unos 5 millones de euros por megavatio en 2024 y ahora prevé menos de 2 millones. La meta declarada por el Gobierno neerlandés, según recogió la Comisión en 2024, era alcanzar 500 megavatios de electrólisis en 2025 y entre 3 y 4 gigavatios en 2030.

Lo que España paga por lo mismo

El contraste con España es el de dos maneras distintas de gastar. Ese mismo 6 de agosto, el Ministerio para la Transición Ecológica anunció 274,3 millones de euros para cuatro plantas de hidrógeno renovable en A Coruña, Ciudad Real, Albacete y Zaragoza, con 102,27 megavatios de electrólisis entre las cuatro. Es decir: una cuarta parte de la potencia neerlandesa por un tercio del dinero.

La diferencia de fondo no está en la cifra, sino en cuándo se cobra. Las resoluciones españolas del IDAE no adelantan un euro de obra: pagan solo por kilo producido y certificado, a lo largo de los diez primeros años de funcionamiento de cada planta, y si el promotor produce menos, cobra menos. El régimen neerlandés paga hasta cuatro quintas partes de la inversión antes de que el primer kilo salga del electrolizador, y añade la prima después. El riesgo de que la planta no arranque lo asume, en un caso, la empresa; en el otro, el erario.

El marco que cambió por el camino

Bruselas examinó la ayuda con arreglo al artículo 107.3.c del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea —el que permite a los Estados apoyar determinadas actividades económicas si no dañan el interés común— y al Marco de Ayudas Estatales para un Pacto Industrial Limpio (CISAF, por sus siglas en inglés), el manual que la Comisión adoptó el 25 de junio de 2025 para la descarbonización industrial y que estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2030.

Ahí está el cambio de fondo: el régimen neerlandés de 2024 se juzgó con las directrices de ayudas estatales en materia de clima, energía y medio ambiente de 2022 (CEEAG); el de ahora, con el CISAF. Mismo país, misma tecnología, distinto manual de evaluación.

La conclusión fue la de siempre en estos expedientes: la ayuda es «necesaria y adecuada» para facilitar la producción de hidrógeno renovable, tiene «efecto incentivador», su impacto en la competencia y el comercio dentro de la UE es «limitado» y sus efectos positivos superan cualquier posible falseamiento del mercado.

El texto completo de la decisión todavía no es público. Se publicará, una vez depuradas las cuestiones de confidencialidad, con el número de asunto SA.122432 en el registro de ayudas de Estado de la Comisión. Hasta entonces, lo único verificable son los datos que Bruselas resumió en su boletín.

Fuentes

Las cifras de potencia, producción y emisiones evitadas son estimaciones del Gobierno neerlandés recogidas por la Comisión, no mediciones. Los importes por megavatio de este artículo son cálculo propio a partir de esas cifras oficiales.