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Redeia gana 280 millones hasta junio sin provisionar nada por el apagón

Redeia, la matriz de Red Eléctrica, ganó 280,4 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 4% más que un año antes, según la información financiera que remitió el 29 de julio a la CNMV. En esas cuentas no ha apartado ni un euro por el apagón del 28 de abril de 2025: sus administradores estiman que no es probable que el incidente le cueste dinero.

Renato · 29 de julio de 2026 · economia

Retrato de Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, sonriente y con los brazos cruzados ante un ventanal de una oficina
Imagen de archivo: Beatriz Corredor, presidenta del grupo Red Eléctrica (hoy Redeia), en una fotografía corporativa de febrero de 2020. (Foto: Red Eléctrica, CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons))

Redeia, la matriz de Red Eléctrica, ganó 280,4 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 4% más que los 269,5 millones del mismo periodo de 2025. La cifra figura en la información financiera semestral que la compañía remitió a la CNMV —la Comisión Nacional del Mercado de Valores, el supervisor bursátil— el 29 de julio de 2026, y la difundió esa misma mañana Europa Press. En esas cuentas no hay ni un euro provisionado por el apagón del 28 de abril de 2025.

Las cuentas

La cifra de negocio del grupo que preside Beatriz Corredor llegó a 869,2 millones de euros (+7,1%) y el resultado bruto de explotación —el Ebitda, lo que gana el negocio antes de intereses, impuestos y amortizaciones— a 672,6 millones (+5,8%).

El tirón viene del negocio regulado en España. La gestión y operación de infraestructuras eléctricas nacionales facturó 779,6 millones, un 9,1% más. La empresa lo atribuye a las nuevas instalaciones puestas en servicio, a los mayores ingresos regulados del operador del sistema tras actualizarse los parámetros de retribución para 2026-2028 y a un cambio contable: la vida útil regulatoria de las repotenciaciones —renovar una línea existente para que transporte más energía— pasa de 40 años a ocho para toda la base de activos desde 2022, lo que suma 24 millones de ingresos en el semestre. Ese mismo cambio dispara las amortizaciones, así que buena parte del efecto se queda por el camino: el resultado de explotación apenas sube un 1,6%, hasta 422,6 millones.

Los otros dos negocios encogen. La transmisión eléctrica internacional, junto con el resultado de las sociedades participadas, bajó a 69,8 millones desde los 72,2 de un año antes. La fibra óptica cayó un 7,3%, hasta 69,0 millones, por la renegociación de contratos en un mercado en plena concentración.

Inversión al alza y menos deuda

Redeia invirtió 657,1 millones de enero a junio, un 9% más que en el primer semestre de 2025. De ellos, 630,9 millones (+11,8%) fueron a las infraestructuras eléctricas nacionales y, dentro de esa partida, 551 millones a la red de transporte. La compañía sitúa el ritmo en línea con su plan de 1.500 millones anuales y habla de «niveles récord» de inversión. Entre las obras terminadas cita tramos de la línea Mangraners-Espluga-Begues (24 kilómetros, en Cataluña), la subestación de Calera y Chozas (Castilla-La Mancha) y la repotenciación de la línea Godelleta-Requena (40 kilómetros, Comunidad Valenciana). Además dice haber obtenido en el semestre autorizaciones administrativas por 420 millones, el permiso previo para empezar a construir.

En las interconexiones, la empresa destaca dos: la que unirá España y Francia por el golfo de Bizkaia, cuyo tendido submarino arrancó en la costa vasca en la semana del 27 de julio según la propia empresa, y la nueva conexión con Portugal por el norte, ya inaugurada. Ese esfuerzo inversor coincide con el real decreto que el Gobierno aprobó el 28 de julio, que eleva en 17.900 millones el tope de inversión en redes hasta 2030.

La deuda financiera neta —lo que debe el grupo descontando la caja y las inversiones financieras a corto plazo— cerró junio en 5.009,4 millones, 464,8 menos que al cierre de 2025. La rebaja se apoya en la caja del negocio, en un bono híbrido de 500 millones emitido el 15 de abril —deuda perpetua que las agencias computan en parte como capital— y en el cobro de subvenciones: 158 millones de rentas de congestión (los ingresos que generan las interconexiones saturadas y que financian su ampliación) para la línea con Francia y 154 millones del Plan de Recuperación. El 1 de julio, ya pasado el cierre, la empresa pagó el dividendo complementario de 2025, de 0,60 euros por acción, con lo que el total con cargo a ese ejercicio suma 0,80 euros.

El apagón sigue fuera del balance

Quince meses después del cero eléctrico peninsular del 28 de abril de 2025, Redeia no ha dotado ninguna provisión por él: ni una reserva contable para cubrir un pago futuro probable. El argumento consta en la nota 20 de sus cuentas semestrales. A la vista de los análisis internos y externos, de los informes técnicos oficiales y del criterio de sus servicios jurídicos y de sus asesores, los administradores estiman que «no es probable que el mencionado incidente implique la salida de recursos del grupo en el futuro». La propia nota admite que, con el proceso todavía en marcha, «esta estimación realizada por los administradores podría verse modificada en el futuro».

Entre esos informes técnicos, la empresa cuenta el del Gobierno, el del panel de expertos europeos —el constituido en el marco de Entso-e, la red europea de gestores de redes de transporte, cuyo informe final es del 20 de marzo de 2026— y el que firmó su propia filial como operador del sistema. La lectura que Redeia hace de ellos es que el apagón tuvo origen multifactorial y que no hay incumplimiento ni conducta culpable atribuible a Red Eléctrica.

El expediente que puede costarle dinero sigue abierto. El 17 de abril de 2026, la Dirección de Energía de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) notificó a Red Eléctrica la incoación de un expediente sancionador por una presunta infracción muy grave. Si llegara a acreditarse, la multa no bajaría de 6 millones ni pasaría de 60, y el organismo tiene dieciocho meses para resolver y notificar. Red Eléctrica presentó alegaciones el 11 de mayo: sostiene, según sus cuentas, que el acuerdo de inicio incurre en «defectos de forma» y que no cometió la infracción imputada. Añade que la propia CNMC ha reconocido en público que, aunque los eventuales incumplimientos llegaran a acreditarse, «no se puede afirmar» que fueran la causa del incidente. Todo esto es la posición de la empresa investigada: la CNMC no ha resuelto, y ha abierto expedientes a otras compañías del sector en el marco de la misma investigación.

La compañía menciona también unas pocas demandas judiciales de consumidores y aseguradoras por daños del apagón, de pequeña cuantía, que ha contestado negando su responsabilidad, y reclamaciones extrajudiciales que ha rechazado. Dice tener pólizas de seguro conformes al estándar del mercado. En una nota aparte de la del apagón, la de garantías y pasivos contingentes, cifra en unos 162 millones el importe máximo de los riesgos posibles del conjunto de procedimientos abiertos, sobre todo contencioso-administrativos y sancionadores.

Contexto

El semestre se cierra con la demanda eléctrica peninsular en 119.981 gigavatios hora, un 1,7% más que un año antes (un 1,2% corrigiendo calendario y temperaturas), y con el 62,0% de la generación cubierta con renovables, 1,5 puntos más. El efecto contable del apagón sobre esa comparación es el mismo que ha llevado a otras eléctricas a ajustar sus series: Endesa calcula un 0,9% descontándolo.

Esta noticia se sostiene sobre una sola fuente periodística, Europa Press, y sobre el documento primario que la compañía remitió al supervisor. Ambos tienen el mismo origen último: la propia Redeia. Las afirmaciones sobre el apagón y el expediente de la CNMC son la versión de la parte investigada; el procedimiento sigue abierto.

Fuentes