El BCE recupera una lista única de garantías para toda la eurozona
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo aprobó el 24 de junio de 2026 integrar de forma permanente las carteras de préstamos a empresas en el marco general de garantías del Eurosistema, el último paso para desmontar el régimen temporal que desde 2011 permitía reglas propias a cada país. La aplicación técnica no llegará antes de noviembre de 2027.
Durante casi quince años, la respuesta a la pregunta «¿qué acepta el banco central a cambio de prestar dinero?» ha dependido del país. El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido acabar con eso. El 24 de julio de 2026 hizo público el boletín de decisiones adoptadas por su Consejo de Gobierno al margen de los tipos de interés, y en él figura el punto final de un capítulo abierto en plena crisis del euro: vuelve a aplicarse «una lista única de activos de garantía admitidos en toda la zona del euro».
Qué es una garantía y por qué había varias listas
Cuando un banco pide prestado al Eurosistema —el BCE y los bancos centrales nacionales de los países del euro— tiene que dejar algo en prenda. Eso es el colateral o activo de garantía: bonos, sobre todo, pero también derechos de crédito, es decir, los préstamos que el propio banco concedió a sus clientes y que ahora entrega como respaldo.
El 8 de diciembre de 2011, con los mercados de financiación mayorista atascados, el Consejo de Gobierno abrió la puerta a los créditos adicionales (additional credit claims, ACC): préstamos que no cumplían los requisitos generales pero que cada banco central nacional podía aceptar bajo criterios propios, aprobados por el Consejo de Gobierno y con una particularidad —el riesgo lo asumía el banco central que los autorizaba, no el conjunto del Eurosistema—. Así lo detalla el documento de trabajo n.º 378 de la serie Occasional Papers del BCE (en inglés), firmado por seis economistas de la casa y publicado con la advertencia habitual de que expresa la opinión de sus autores y no necesariamente la del banco central.
Ese mismo trabajo pone cifras al fenómeno. Los créditos adicionales pasaron de suponer el 2% de las carteras de garantías de los bancos a principios de 2012 al 19% en el primer trimestre de 2023, ya en la resaca de la pandemia. Al principio los aceptaba alrededor de la mitad de los bancos centrales nacionales; tras las medidas de abril de 2020 para facilitar el recurso a las operaciones de financiación a plazo más largo con objetivo específico (TLTRO III), casi todos. Y su uso estaba muy concentrado: el 90% de los créditos adicionales movilizados entre 2012 y 2024 correspondió a solo 42 bancos. El precio de esa flexibilidad, admiten los autores, fue «cierto grado de fragmentación».
La decisión
El 24 de junio de 2026 el Consejo de Gobierno aprobó los criterios de admisibilidad y el sistema de control de riesgos para integrar de forma permanente las carteras de préstamos a sociedades no financieras en el marco general de garantías del Eurosistema. Es decir: lo que era una excepción nacional y temporal pasa a ser regla común y estable.
El BCE lo enmarca en el anuncio de noviembre de 2024, cuando decidió retirar gradualmente las medidas temporales sobre garantías, y lo describe como «el último paso» para eliminar el marco de créditos adicionales. La consecuencia, en sus palabras, es que «vuelve a aplicarse una lista única de activos de garantía admitidos en toda la zona del euro».
El calendario no invita a la impaciencia: la aplicación técnica está prevista para noviembre de 2027 como muy pronto.
Una segunda decisión, esta con fecha cercana
El mismo boletín recoge otro acuerdo, del 9 de julio de 2026, con efectos mucho más inmediatos. Las filiales financieras de grupos empresariales no financieros —el brazo que financia las ventas de un fabricante de coches, por ejemplo— tendrán categoría propia dentro del marco de garantías y quedarán encuadradas en la categoría III de recortes de valoración, la misma que su matriz.
Un recorte de valoración es la rebaja que el banco central aplica al precio de un activo entregado en prenda: si vale 100 y el recorte es del 10%, el banco recibe 90 de financiación. Cuanto más incierto es el activo, mayor el recorte y menos dinero presta el Eurosistema contra él. Situar a la filial en la misma categoría que la matriz significa tratarlas igual, ni mejor ni peor.
Estas entidades pasarán además a ser deudores admitidos en los derechos de crédito que los bancos usan como garantía: un préstamo concedido a una de esas filiales servirá para obtener liquidez del banco central. El BCE modificará el marco jurídico «próximamente» para que la medida entre en vigor en noviembre de 2026.
El contexto: un marco de garantías en plena revisión
Las dos decisiones no llegan solas. El mismo boletín fecha el 22 de julio el acuerdo del Consejo de Gobierno de extender el «factor climático» a los préstamos a empresas entregados como garantía, anunciado por nota de prensa dos días después, con aplicación también prevista para finales de 2027, y que el 15 de julio aprobó los parámetros operativos de su facilidad permanente de préstamo en euros a bancos centrales de fuera de la eurozona. Todo ello un día después de que el Consejo mantuviera sin cambios los tipos de interés.
El marco de garantías es fontanería, no titular de portada, pero decide algo muy concreto: cuánta liquidez puede sacar un banco del banco central y contra qué. Cuando esa liquidez se estrecha, la factura acaba llegando al crédito que reciben empresas y hogares.
Fuentes
Esta noticia se apoya en una fuente única, el propio Banco Central Europeo: las decisiones son de su Consejo de Gobierno y se acreditan con su publicación oficial, sin que exista por ahora contraste independiente. Los datos históricos sobre los créditos adicionales proceden de un documento de trabajo del propio BCE que, según su descargo de responsabilidad, refleja la opinión de sus autores.
- Banco Central Europeo, «Decisiones adoptadas por el Consejo de Gobierno del BCE (distintas de las decisiones por las que se establecen los tipos de interés)», 24 de julio de 2026.
- Ioana Alexopoulou, Calogero Brancatelli, Adina-Elena Fudulache, Diana Gomes, Daniel Gybas y Stephan Sauer, «Collateral easing in non-standard times: a review of the role of Additional Credit Claims in the Eurosystem collateral framework», BCE, Occasional Paper n.º 378 (en inglés).