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El BCE restará valor como garantía a los préstamos más expuestos al clima

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo decidió el 24 de julio de 2026 aplicar un «factor climático» a los préstamos a empresas no financieras que los bancos entregan como garantía para obtener liquidez. El recorte adicional máximo será del 5% y no se aplicará antes de finales de 2027.

Renato · 24 de julio de 2026 · economia

La torre acristalada del Banco Central Europeo en Fráncfort, con el edificio de ladrillo del antiguo mercado mayorista a sus pies y un aparcamiento vacío en primer plano
Imagen de archivo: sede del Banco Central Europeo en Fráncfort, en julio de 2019. (Foto: Thomas Wolf (www.foto-tw.de), CC BY-SA 3.0 DE)

Cuando un banco de la zona euro pide dinero prestado al Banco Central Europeo (BCE) tiene que dejar algo en prenda: bonos, préstamos concedidos a sus clientes u otros activos. Es lo que en la jerga se llama colateral o garantía, y el Eurosistema —el BCE y los bancos centrales nacionales de los países del euro— nunca lo acepta por su valor íntegro. Le aplica un recorte de valoración: si un activo vale 100 y el recorte es del 10%, el banco solo recibe 90 de financiación, un colchón por si ese activo pierde valor y hay que venderlo deprisa. A partir de ahora, uno de los riesgos que engordará ese recorte será el clima.

El Consejo de Gobierno del BCE decidió el viernes 24 de julio de 2026 extender el «factor climático» del marco de garantías a determinados préstamos cuyo deudor es una empresa no financiera (nota en inglés). Traducido: si una empresa está muy expuesta a un vuelco regulatorio, tecnológico o de consumo ligado a la transición verde, el préstamo que un banco le concedió valdrá menos ante el banco central. La regla que fija el BCE es sencilla de enunciar: cuanta más sensibilidad del activo a las incertidumbres climáticas, mayor la reducción de su valor como garantía.

Cómo se calcula

El factor se apoya en una puntuación de incertidumbre calculada activo a activo con tres ingredientes: un «estresor» sectorial tomado de la última prueba de resistencia climática del Eurosistema —el ejercicio con el que el banco central simula qué pasaría con cada sector ante escenarios de transición—, la exposición del deudor a esas incertidumbres y el plazo que le queda por vencer al préstamo. Cuando falten datos del sector o de la empresa, el Eurosistema podrá recurrir a datos sectoriales o a otras fuentes que sirvan para medir ese riesgo.

Hay tope. La reducción adicional máxima del valor final de la garantía, sumando bonos y préstamos, será del 5%. Y hay opacidad: los factores climáticos de cada préstamo concreto no se harán públicos.

Calendario

La medida no es inmediata. El propio banco central sitúa su aplicación «como muy pronto» a finales de 2027, y prevé actualizar los valores del factor climático una vez al año, para incorporar los datos climáticos más recientes, siguiendo el mismo procedimiento que ya usa con los bonos corporativos.

Esa referencia a los bonos no es casual: la decisión de este viernes completa una anterior. En julio de 2025 el BCE aprobó un factor climático para los activos negociables emitidos por empresas no financieras y sus filiales, que entró en vigor el 15 de junio de 2026. Lo que faltaba —y es lo que se añade ahora— eran los préstamos bancarios, una garantía que no cotiza en ningún mercado y que por eso el Eurosistema clasifica como activo no negociable: no hay precio de pantalla que refleje si el negocio del deudor aguanta la transición.

El BCE presenta la medida como gestión de riesgos, no como política ambiental. El objetivo declarado es proteger al Eurosistema de una caída del valor de sus garantías si llegan sacudidas ligadas a la transición —cambios de política climática, avances tecnológicos, giros en el consumo, litigios o ajustes macroeconómicos más amplios— justo en el momento en que necesitara liquidar esos activos. La decisión llega un día después de que el Consejo de Gobierno mantuviera sin cambios los tipos de interés y el mismo día en que el banco central publicó las condiciones de su facilidad de préstamo en euros a bancos centrales de fuera de la eurozona.

Fuentes

Esta noticia se apoya en una fuente única, el propio Banco Central Europeo: la decisión es de su Consejo de Gobierno y se acredita con su publicación oficial, sin que exista por ahora contraste independiente.