Los desplazados por la ofensiva hutí en Yemen se duplican hasta 76.000
La ofensiva de los rebeldes hutíes hacia el estrecho de Bab el Mandeb ha expulsado de sus casas a unas 30.000 personas en cuestión de días, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que el sábado 12 de septiembre de 2026 elevó a 76.000 los desplazados en Yemen desde julio.
Unas 30.000 personas han huido de sus casas en Yemen en los últimos días, a medida que los rebeldes hutíes avanzan hacia el estrecho de Bab el Mandeb, el paso de 29 kilómetros que separa la península arábiga del Cuerno de África y por el que el mar Rojo desemboca en el océano Índico. Con esa oleada, los desplazados por la actual escalada suman ya unas 76.000 personas desde julio de 2026, según el recuento que la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la agencia de migración de Naciones Unidas, publicó el sábado 12 de septiembre en un comunicado. La cifra se ha disparado en horas: el día anterior, la propia OIM hablaba de 46.000 desplazados.
Los datos salen de la Matriz de Seguimiento de Desplazamientos (DTM, por sus siglas en inglés), el sistema con el que la OIM cuenta sobre el terreno los hogares que abandonan sus viviendas. “Las cifras casi se han duplicado en una noche. Es cuatro veces el número de la semana pasada mientras se intensifican los combates. Familias enteras se han tenido que marchar, a menudo de noche. No tienen ningún lugar seguro al que ir”, advirtió la organización en la versión recogida por Europa Press.
Taiz concentra dos de cada tres desplazados
La provincia de Taiz, en el suroeste, es la más castigada: 8.300 hogares —unas 50.000 personas— han salido de distritos como Yabal Habashi, Al Maafer, Maqbaná, Mauza o Al Waziriya, según el desglose de la OIM. Le sigue Lahj, con 2.819 hogares (unas 17.000 personas), la mayoría procedentes del distrito de Al Mudaribá. En Hodeida, la agencia contabiliza 1.374 hogares (unas 8.100 personas) que han dejado los distritos costeros de Hays y Al Khawkha, y en Adén, 191 hogares (unas 1.100 personas).
“Muchas de estas familias habían tenido que huir anteriormente en los doce años de conflicto, algunas varias veces. Están agotadas. No tienen ningún recurso. La mayoría huyen sin nada, solo con lo puesto. Dejan atrás casa, vida y cualquier sensación de estabilidad”, resumió la OIM. Su directora general, Amy Pope, lo formuló así en el comunicado, redactado en inglés: las familias “se están desplazando por segunda o tercera vez en este conflicto, sin casi nada”.
La agencia asegura tener equipos desplegados repartiendo suministros, refugio y kits de higiene, pero admite que “las necesidades son mucho mayores” de lo que puede cubrir, y reclama apoyo internacional urgente “antes de que la crisis se agrave más”. La situación “se deteriora día a día”, añade, y espera más desplazamientos en los próximos días ante un escenario “volátil e impredecible”.
Una guerra que se descongeló este verano
Yemen arrastra una guerra desde 2014, cuando los hutíes tomaron la capital, Saná, y que la intervención de la coalición encabezada por Arabia Saudí convirtió en 2015 en un conflicto regional. La tregua auspiciada por la ONU en 2022 lo dejó en punto muerto hasta el verano de 2026, cuando los hutíes declararon un bloqueo naval contra Riad y empezaron a atacar petroleros e instalaciones saudíes.
El movimiento que ahora empuja a las familias fuera de sus casas es terrestre y apunta a la costa: el jueves 10 de septiembre los hutíes tomaron localidades estratégicas junto a Bab el Mandeb el mismo día en que un ataque desde Irak obligó a Arabia Saudí a parar el oleoducto Este-Oeste, la vía con la que Riad esquiva el estrecho de Ormuz. Los distritos que más población expulsan —Mauza, Maqbaná, Yabal Habashi— están precisamente en la franja que lleva de Taiz al puerto de Moca, en esa misma costa.
Los combates vienen de una semana de golpes cruzados: el 7 de septiembre los hutíes denunciaron siete muertos en un bombardeo de la coalición contra una cárcel de Al Jauf y al día siguiente atacaron territorio saudí, con al menos 73 heridos según Riad. El sábado 12 de septiembre el portavoz militar hutí, Yahya Sari, cifró en 129 las “incursiones” de la aviación saudí en 48 horas sobre Taiz, Marib, Hodeida, Al Jauf, Saada, Amran y Haya, y esa misma noche anunció un ataque con misiles y drones contra instalaciones militares saudíes en Sharurá, cerca de la frontera según recogió Europa Press. Ninguna autoridad saudí ha confirmado esos dos balances.
Sobre estas cifras: todos los recuentos de desplazados de esta pieza proceden de la OIM —su comunicado del 12 de septiembre de 2026 y los datos de la DTM— y de la información de Europa Press que los recoge. Actualidad Libre no ha podido contrastarlos con un censo independiente sobre el terreno: en zona de guerra, las cifras de desplazamiento son estimaciones que se revisan a medida que los equipos llegan a más localidades.
Fuentes
- OIM, comunicado del 12 de septiembre de 2026: «IOM: Yemen Displacement Tops 76,000 as Fighting Intensifies»
- OIM, comunicado del 11 de septiembre de 2026: «Displacement in Yemen Alarmingly Surges Past 46,000 Amid Escalating Fighting»
- OIM, Matriz de Seguimiento de Desplazamientos (DTM) de Yemen
- Europa Press: «El número de desplazados en Yemen se duplica tras la ofensiva hutí en el suroeste del país»