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La Policía se contradice sobre si el informe de Ceuta señala a Marruecos

El director general de la Policía, Francisco Pardo, trasladó el 2 de septiembre de 2026 al ministro del Interior que "no existe informe policial alguno" que atribuya a las fuerzas de seguridad marroquíes la entrada masiva de migrantes en Ceuta del 30 y 31 de julio. Horas después, Europa Press y El Confidencial accedieron por separado al informe que la Policía envió a la Audiencia Nacional, que sí habla de "guiado activo de la masa" y "planificación previa" por parte de esas fuerzas.

Renato Davila · 3 de septiembre de 2026 · nacional

Retrato de Francisco Pardo Piqueras, director general de la Policía, con traje oscuro y corbata granate, las manos entrelazadas
Imagen de archivo: el director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, en octubre de 2019. (Foto: Pool Moncloa/Fernando Calvo, licencia de atribución de La Moncloa, vía Wikimedia Commons)

El mismo miércoles 2 de septiembre de 2026 en que el director general de la Policía aseguró al ministro del Interior que ningún informe policial señala a Marruecos por la entrada masiva de migrantes en Ceuta, dos medios accedieron al texto del informe policial que sí lo hace. Las dos versiones salen del mismo cuerpo, y esta redacción no puede resolver cuál se sostiene: solo constatar la contradicción y atribuir cada parte a quien la firma.

Por la mañana: “no existe informe policial alguno”

El director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, respondió por escrito a la carta en la que Fernando Grande-Marlaska le pedía verificar “a la mayor brevedad” el documento del que había hablado el diario ‘El Español’. Su respuesta, según publicó eldiario.es citando una nota del Ministerio del Interior, fue tajante: “no existe informe policial alguno que atribuya a las Fuerzas de Seguridad marroquíes la planificación o ejecución de lo sucedido”.

Pardo añadió una explicación de por qué él mismo no conocía el contenido del documento: la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón “dio órdenes a los investigadores de no facilitar a sus superiores información alguna sobre la elaboración y contenido” del informe que ella les había encargado. Esa misma tarde, siempre según la nota de Interior recogida por eldiario.es, la jueza levantó el candado y autorizó al equipo investigador a enseñar el informe a sus mandos.

La nota se refería también a un aviso policial anterior, del 29 de julio —la víspera de la entrada masiva—, que Pardo describió como “una alerta de riesgo frecuente que no incluyó alusión alguna a una posible entrada masiva el día siguiente”.

Por la tarde: el informe habla de “guiado activo de la masa”

Horas después, Europa Press publicó extractos del ‘Informe sobre la entrada masiva irregular en Ceuta’, el documento que el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) —la unidad de inteligencia de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional— remitió a la jueza Tardón. El Confidencial publicó ese mismo día las mismas citas literales y afirma tener el atestado en su poder: dos accesos independientes al mismo documento.

Según esos extractos, el CENIF atribuye a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos “el guiado activo de la masa hacia los lugares de paso” y sostiene que hubo “planificación”, tanto “previa” como “táctica”. Lo ocurrido, escriben los agentes, “no se trata de algo incidental cuya generación pueda asociarse a un factor ocasional o espontáneo”, sino que responde a “una autoría intelectual anterior y otra material simultánea que supone funciones de seguimiento y control”.

El informe describe a agentes marroquíes uniformados dando “indicaciones a las personas que cruzan irregularmente la frontera para superar obstáculos” y organizando el paso de vehículos de gran tonelaje cargados de migrantes. Y habla de “agentes dinamizadores sobre el terreno no uniformados”, varones de “complexión fuerte o atlética” cuyo comportamiento “no encaja con la dinámica” del resto: “en algunos casos se les ha detectado impartiendo instrucciones al personal uniformado desplegado sobre el entorno”, con “actitudes de control, liderazgo y dirección de la situación”.

Los redactores del informe comparan lo del 30 y 31 de julio con las entradas de 2021 y 2024 en Ceuta y encuentran “elementos concurrentes en todos ellos”, más “un componente de experiencia previa” que en 2026 lo convirtió en “una acción mucho más compleja y elaborada”. Su conclusión de fondo es que la “finalidad migratoria aparente” fue “solo una cobertura formal”: lo argumentan en que “el perfil de la mayoría de los inmigrantes no busca permanecer en territorio español (solo permanece aproximadamente un 10%)” y en que la siguiente convocatoria de cruce, la del 15 de agosto, “fue absolutamente controlada por la estructura de seguridad marroquí”, la misma que “estuvo inoperante” durante las más de 48 horas del 30 y el 31 de julio.

El documento va más lejos y habla de una “dirección estratégica” detrás de la viralización de mensajes y la desactivación de perfiles en redes sociales, y de una “especialización de alto nivel” que, dice, “no está al alcance de ninguna estructura criminal de las conocidas por la Policía en esa zona”. Califica el episodio, en sus conclusiones, como “una acción de contra-inteligencia ofensiva de manual”.

La segunda discrepancia: qué decía la alerta del 29 de julio

El Confidencial publicó también el texto del aviso que el CENIF emitió el 29 de julio y que se adjuntó como anexo al informe entregado a la jueza. Según esa transcripción, el centro informó de “un riesgo potencial de entradas irregulares en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, previsto para el día 30 de julio 2026”, obtenido a través de su grupo de investigación en fuentes abiertas —es decir, información accesible públicamente, como redes sociales— y apoyado en la sentencia del Tribunal Supremo 814/2026, de 29 de junio, sobre accesos irregulares por vía marítima. El aviso establecía un cuadro de escenarios en el que las entradas a nado y el salto de la valla “de forma coordinada” figuraban con “riesgo extremo”.

El matiz importa: en ese mismo cuadro, la probabilidad asignada a ese escenario era “media-baja”. Fuentes policiales consultadas por El Confidencial distinguen entre ambas cosas —la probabilidad es táctica; el riesgo, estratégico—. Aun con ese matiz, el aviso mencionaba explícitamente una posible entrada masiva el día siguiente, que es justo lo que Pardo negó que contuviera.

Qué se investiga y qué no afirma esta pieza

El informe del CENIF nació de un encargo judicial. La jueza Tardón instruye en la Audiencia Nacional unas diligencias previas —la fase inicial de una investigación penal, en la que aún no hay nadie procesado— abiertas tras una denuncia de Iustitia Europa, y en agosto pidió a la Policía y a la Guardia Civil que le aclararan si la entrada fue “una acción concertada” y si alguien había avisado antes. La entrada masiva del 30 y 31 de julio dejó decenas de muertos: la Delegación del Gobierno confirmó 75 el 4 de agosto.

Esta redacción no ha visto el informe del CENIF ni la alerta del 29 de julio: ninguno de los dos documentos es público en esta fase del procedimiento. Reproduce lo que Europa Press y El Confidencial dicen haber leído en ellos, y lo que eldiario.es publicó sobre la respuesta de Pardo a partir de una nota de Interior. No da por probado que Marruecos organizara la entrada masiva —eso lo sostiene un informe policial que un juzgado deberá valorar—, ni que el director general de la Policía falte a la verdad. Constata que dos versiones salidas del mismo aparato policial, el mismo día, dicen cosas contrarias.

Fuentes