Actualidad Libre Buscar

Actualidad Libre

Información sin ataduras

El fondo soberano noruego propone vender 110.000 millones en deuda pública

Norges Bank recomendó al Ministerio de Finanzas de Noruega, en una carta del 1 de septiembre de 2026, bajar del 70% al 50% el peso de los bonos de Estados en el índice de renta fija del mayor fondo soberano del mundo. El cambio supondría desinvertir unos 110.000 millones de euros en deuda pública, 65.000 de ellos en bonos del Tesoro de Estados Unidos, pero la decisión final es del Gobierno noruego.

Renato Davila · 4 de septiembre de 2026 · economia

Entrada del edificio de Norges Bank en Bankplassen 2 de Oslo, con puertas de cobre bajo la inscripción «Norges Bank» y bolardos negros en la acera.
Imagen de archivo: sede de Norges Bank en Bankplassen 2 (Oslo), fotografiada el 20 de noviembre de 2021. (Foto: Premeditated, CC BY-SA 4.0 (Wikimedia Commons))

El banco central de Noruega quiere que su fondo soberano tenga menos deuda de Estados y más de todo lo demás. Norges Bank Investment Management (NBIM), la entidad que gestiona el Fondo Global de Pensiones del Gobierno de Noruega —el mayor fondo soberano del mundo—, recomendó el 1 de septiembre de 2026 al Ministerio de Finanzas noruego rebajar del 70% al 50% el subíndice de deuda pública dentro de su índice de renta fija, es decir, dentro de la cartera de bonos con la que el fondo equilibra sus inversiones en bolsa. La carta está publicada íntegra por el propio banco, que difunde una versión en inglés de su original noruego.

«Una proporción del 50% en bonos de Estados será suficiente para cubrir las necesidades de liquidez, incluso en periodos de turbulencia en los mercados financieros», sostiene el banco en esa carta. El índice de referencia —la cesta teórica de bonos contra la que se mide la gestión del fondo— se compone hoy de un 70% de deuda soberana y un 30% de deuda corporativa.

Cuánto dinero hay detrás

La cartera de renta fija del fondo rondaba los 563.058 millones de euros al cierre del primer semestre, de los que aproximadamente el 70% —390.403 millones— estaba en deuda pública. Bajar ese peso al 50% supondría desinvertir unos 110.000 millones de euros en bonos estatales y dejar esa parte de la cartera en unos 280.000 millones, según los cálculos de Europa Press sobre las cifras publicadas por el fondo. El informe semestral de NBIM sitúa el valor total del fondo en 22,68 billones de coronas noruegas al cierre de junio de 2026, con la renta fija en el 25,8% del total.

El país más afectado sería Estados Unidos. El fondo tiene 192.000 millones de euros en bonos del Tesoro estadounidense, aproximadamente la mitad de toda su cartera de deuda pública, y el cambio implicaría reducir esa posición en unos 65.000 millones, mientras que la deuda del Gobierno japonés aumentaría en unos 17.000 millones, según datos de Bloomberg recogidos por Europa Press.

Conviene leer esa cifra con la propia carta delante: no describe una huida del dólar. Norges Bank calcula que, en el índice que propone, el dólar seguiría siendo con diferencia la divisa dominante, «con un peso de algo más del 50%», porque la caída de los bonos del Gobierno estadounidense quedaría compensada «por un aumento aproximadamente equivalente en otros bonos estadounidenses». Lo que cambia no es el país, sino el tipo de papel.

Qué más propone la carta

La recomendación va bastante más allá del titular del 70 al 50. Norges Bank pide también:

  • Ponderar por valor de mercado y no por PIB. Hasta ahora, los países con economías grandes en relación con su deuda pesan en el índice más de lo que les correspondería por el tamaño de sus emisiones. El banco sostiene que ese criterio ya no protege mejor frente al riesgo de impago, porque «una deuda pública elevada es hoy un rasgo general de las economías desarrolladas y no la peculiaridad de unos pocos países».
  • Incorporar titulizaciones hipotecarias —bonos respaldados por paquetes de hipotecas, las llamadas agency MBS estadounidenses—, que pasarían de no estar en el índice a rondar el 13%.
  • Ampliar la deuda cuasi-pública (emisores ligados a Estados) del 4% al 11% aproximado.
  • Acercar el índice al Bloomberg Global Aggregate, el índice amplio de bonos de mercados desarrollados, dejando fuera a los mercados emergentes.

El resultado sería una cartera más repartida. La distribución por divisas apenas se movería, salvo el yen japonés, que subiría de en torno al 5% al 8%.

Por qué el banco cree que puede permitírselo

El Ministerio de Finanzas asigna tres funciones a los bonos del fondo: reducir las oscilaciones del conjunto de la cartera, dar liquidez para poder vender sin mover el mercado y capturar primas de riesgo. Norges Bank concluye que las tres siguen siendo válidas, pero que pueden pesar de otra manera.

Sobre la liquidez, el banco simuló la regla de reequilibrio del fondo —la que obliga a vender bonos para recomprar bolsa cuando esta cae— entre 1973 y 2025: de media, el fondo necesita vender bonos por alrededor del 5,5% de su valor en cada episodio, y hasta el 11% en el 5% de periodos más exigentes. Con esos números, escribe, «las simulaciones indican que un subíndice gubernamental del 40% bastaría para cubrir las necesidades de liquidez». Recomienda el 50% precisamente para dejar margen: mantener más deuda pública de la estrictamente necesaria «representa un coste implícito en forma de una rentabilidad esperada algo menor», pero un colchón amplio reduce el riesgo de mover los precios en un momento de tensión.

La decisión no es suya

Norges Bank aconseja; quien decide es el Ministerio de Finanzas, que fue quien pidió el análisis en una carta del 25 de febrero de 2026. Además, un grupo de expertos nombrado por el ministerio en 2025 trabaja sobre un encargo más amplio —incluida la propia finalidad del fondo y la tolerancia al riesgo de su dueño, el Estado noruego— y debe entregar su informe antes del 25 de enero de 2027. El banco advierte de que su consejo parte del marco actual y que otras premisas sobre esa tolerancia al riesgo podrían cambiar la respuesta.

La propuesta llega con los rendimientos de la deuda en máximos de años. El bono estadounidense a 30 años repuntó hasta el 5,31% en las dos semanas anteriores al 4 de septiembre, su nivel más alto desde 2007; el bono alemán a diez años alcanzó el 3,32%, máximo desde 2011, y el español se situó el martes 1 de septiembre en el 3,80%, según datos de Bloomberg recogidos por Europa Press. Ese repunte ya empujó en agosto al Tesoro de Estados Unidos a duplicar sus recompras de bonos a largo plazo.

En España, el fondo noruego gestiona 6.425 millones de euros de deuda española, de los que 36 millones corresponden a la Comunidad de Madrid y el resto al Estado, según Europa Press.

Fuentes

Fuente única en el registro del medio. Solo Europa Press (confianza alta) figura en fuentes.yaml; el documento primario se ha verificado directamente en la web de Norges Bank, que no es fuente registrada.