Irán reivindica nuevos ataques contra bases de EEUU en Kuwait y Emiratos
El Ejército de Irán reivindicó el jueves 3 de septiembre de 2026 ataques contra la base kuwaití de Ahmed al Jaber y la emiratí de Al Minhad, en respuesta a los últimos bombardeos estadounidenses sobre suelo iraní. Kuwait denunció a primera hora un ataque y dijo que sus defensas antiaéreas hacían frente a misiles y drones iraníes; ni Emiratos ni Estados Unidos se habían pronunciado.
Irán volvió a llevar su guerra con Estados Unidos a las monarquías del golfo Pérsico. El Ejército iraní reivindicó este jueves 3 de septiembre de 2026 ataques contra «bases de Estados Unidos» en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, que presentó como una nueva fase de su respuesta a los últimos bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní. Lo dijo en un comunicado difundido por IRIB, la radiotelevisión pública iraní, y lo recogió Europa Press.
El texto militar detalla dos blancos. En la base aérea de Ahmed al Jaber, en el sur de Kuwait, Teherán afirma haber alcanzado «sistemas de comunicación por satélite», «almacenes de equipamiento» y «nidos de cazas» —los refugios acorazados donde se guardan los aviones de combate—, con «daños y pérdida de sistemas de comunicaciones y hangares». «La base de Ahmed al Jaber juega un papel clave en la preparación y apoyo del Ejército de Estados Unidos en Oriente Próximo y ha tenido un gran impacto sobre sus operaciones aéreas y de vigilancia», sostiene el comunicado. El segundo objetivo son «sistemas de radares» estadounidenses en la base de Al Minhad, al sur de Dubái, descrita como «uno de los centros importantes para el apoyo aéreo y el traslado de fuerzas extranjeras».
El Ejército iraní enmarcó la operación como una «venganza por la sangre pura de los inocentes y los valientes hombres de las Fuerzas Armadas» muertos en los bombardeos de Washington, y avisó de que su réplica «será dura y devastadora, y continuará hasta la victoria final y el castigo del agresor».
Kuwait confirma un ataque; Emiratos y Washington callan
De los dos ataques reivindicados, solo uno tiene eco en el país señalado. Las autoridades kuwaitíes denunciaron a primera hora del jueves, antes de que llegara el comunicado iraní, un ataque contra su territorio, y explicaron que sus sistemas de defensa antiaérea estaban haciendo frente a misiles y drones lanzados desde Irán. No detallaron daños ni víctimas. El Gobierno de Emiratos Árabes Unidos no se había pronunciado al cierre de la información de Europa Press, y tampoco Estados Unidos, que no ha reconocido impacto alguno en sus instalaciones.
Ese silencio no es menor en el caso de Al Minhad. La base emiratí ya figuró entre los objetivos que Irán dijo haber golpeado el 31 de agosto, cuando el Ejército iraní habló de «decenas de drones» sobre ella: entonces Emiratos desmintió que la base hubiera sido alcanzada y calificó de «falsas» esas informaciones, y admitió únicamente haber respondido a un dron detectado sobre sus aguas territoriales. Kuwait, por su parte, lleva desde julio anunciando intercepciones: el 24 de ese mes sus baterías antiaéreas repelieron una oleada de drones mientras la Guardia Revolucionaria reivindicaba un ataque contra la base de Alí al Salem, sin que el emirato confirmara ningún impacto.
El detonante: los bombardeos del 1 y 2 de septiembre
La reivindicación llega dos días después de la última ofensiva estadounidense. El 1 de septiembre el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM, el mando que dirige las operaciones de Washington en Oriente Próximo) anunció una nueva oleada de bombardeos contra la Guardia Revolucionaria iraní, con explosiones en Bandar Abbas y otros puntos del sur del país; horas después Teherán atacó una base de la Marina estadounidense en Jordania. Aquellos bombardeos dejaron al menos 18 muertos y alrededor de 150 heridos, según el balance que recoge Europa Press sin atribuirlo a una fuente concreta. Ningún organismo independiente lo ha verificado; en los episodios anteriores de esta guerra, las cifras de víctimas en suelo iraní procedían de las propias autoridades del país.
La guerra entre Estados Unidos e Irán empezó el 28 de febrero de 2026 y ha convertido el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz en su campo de batalla. Su rasgo constante es que Irán responde a los ataques sobre su territorio golpeando las bases que Washington utiliza en terceros países —Jordania, Bahréin, Irak, Kuwait, Emiratos—, gobiernos que ni participan en los bombardeos ni suelen reconocer daños.
Trazabilidad y límites. Esta noticia se apoya en una sola cabecera, Europa Press (confianza alta en las fuentes vigiladas de este medio), y todo su contenido procede de comunicados de las partes: el del Ejército de Irán, vía IRIB, y el anuncio de las autoridades kuwaitíes. Nada de lo que Teherán dice haber destruido está confirmado por los países atacados, por Estados Unidos ni por ningún tercero independiente. Por eso cada afirmación va atribuida a quien la hace.
Fuentes
- Europa Press: «Irán reivindica ataques contra “bases de EEUU” en Kuwait y EAU tras los últimos bombardeos estadounidenses», publicada a las 09.45 UTC del 3 de septiembre de 2026 —11.45 en Madrid— y actualizada a las 15.52 UTC, con el comunicado del Ejército de Irán recogido por IRIB y el anuncio de las autoridades kuwaitíes.