Actualidad Libre Buscar

Actualidad Libre

Información sin ataduras

Las concentraciones por Ceuta llenan las plazas y se vuelven contra el Gobierno

La convocatoria de la Federación Española de Municipios y Provincias reunió el miércoles 2 de septiembre de 2026, Día de Ceuta, a decenas de miles de personas ante ayuntamientos de toda España, con el respaldo de PP y Vox y el rechazo de la dirección del PSOE. En Madrid, la Delegación del Gobierno contó 50.000 asistentes y el Ayuntamiento 150.000; una concentración distinta ante el Congreso terminó con cuatro policías heridos y cuatro detenidos.

Renato Davila · 3 de septiembre de 2026 · nacional

Fachada del Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid, vista desde la plaza de Cibeles en un día despejado.
Imagen de archivo: el Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid, ante el que se celebró la mayor de las concentraciones del 2 de septiembre de 2026. (Foto: Carlos Delgado, CC BY-SA 3.0 (Wikimedia Commons))

Las plazas de los ayuntamientos españoles se llenaron la tarde del miércoles 2 de septiembre de 2026, Día de Ceuta, en la mayor movilización desde que empezó la crisis migratoria de la ciudad autónoma. La convocatoria, impulsada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) —la asociación que agrupa a ayuntamientos y diputaciones, presidida por la alcaldesa de Jerez de la Frontera, María José García-Pelayo, del PP—, nació como acto de apoyo a Ceuta y acabó siendo, en casi todas las ciudades, una protesta contra la gestión del Gobierno: así lo describen tanto eldiario.es como La Vanguardia. La Vanguardia cifra en más de 700 los puntos del país donde se celebró; el 29 de agosto eran más de 260 los municipios que habían confirmado su participación.

Cuántos fueron, y quién los cuenta

La cifra depende de quién la dé, y las horquillas son enormes.

En Madrid, la concentración desbordó la glorieta de Cibeles hasta la Gran Vía y la Puerta de Alcalá. La Delegación del Gobierno la cifró en 50.000 personas y el Ayuntamiento en 150.000: tres veces más. Ambas cifras las recogen por igual eldiario.es y La Vanguardia, y ninguna administración ha explicado la diferencia. Allí coincidieron el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo; el líder de Vox, Santiago Abascal; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, que leyó el manifiesto.

En Andalucía, la Policía Nacional estimó más de 160.000 asistentes en las ocho capitales, según fuentes de la Delegación del Gobierno andaluza citadas por Europa Press. El desglose provincial que publica esa agencia y que confirma eldiario.es —también atribuido a la Policía Nacional— da 50.000 personas en Málaga, 40.000 en Sevilla, unas 23.000 en Córdoba, 14.000 en Granada, más de 10.000 en Almería, 10.000 en Jaén, alrededor de 8.000 en Cádiz y 6.500 en Huelva. La suma de esas ocho cifras se queda en unas 152.000, por debajo del total de «más de 160.000» que da la misma fuente: la propia Delegación no detalla qué incluye en el resto.

Zaragoza es el otro caso de cifras que no casan. El Ayuntamiento contabilizó 32.500 personas en la plaza del Pilar con las cámaras de conteo de la plaza, según eldiario.es; La Vanguardia habla de «unas 23.000» sin atribuir el dato a nadie. En Murcia, el consistorio estimó más de 8.000 asistentes. Europa Press cifró en cerca de 70.000 los concentrados en las capitales de Castilla y León, donde la Plaza Mayor de Valladolid —aforo de 18.000— se llenó y los rezagados se quedaron en la calle Santiago.

Barcelona fue la excepción. Allí la concentración por Ceuta, celebrada en la plaza Sant Jaume con un cordón de los Mossos d’Esquadra partiendo la plaza en dos, reunió «apenas unos cuantos centenares de personas por bando», según La Vanguardia. En Tarragona, la Guardia Urbana cifró en más de mil los asistentes a la protesta por Ceuta en la plaza de la Font.

En la propia Ceuta, miles de personas marcharon desde el Patio de Armas de las Murallas Reales hasta el Palacio Autonómico. Los medios locales la describieron como la manifestación más multitudinaria de la historia reciente de la ciudad, según recoge La Vanguardia.

Qué decía el manifiesto

El texto leído en las plazas —redactado por la FEMP, aunque no consensuado en su seno— exige al Gobierno «financiación extraordinaria» para los costes de la emergencia, refuerzo de los medios del Estado en Ceuta y «el retorno efectivo y con garantías de todos los que entraron ilegalmente en nuestro país: esa es la única forma de recuperar la normalidad». Reclama también una respuesta europea, porque «Ceuta es frontera exterior de Europa», y sostiene que «lo ocurrido no es un problema migratorio»: «Cuando se pone bajo presión una frontera española, se pone bajo presión a toda España».

El mismo manifiesto rechaza expresamente «cualquier forma de odio, racismo o enfrentamiento». El texto íntegro lo publicó Europa Press.

Lo que se coreó en las plazas fue otra cosa. Entre los lemas se repitieron «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende», «invasores, expulsión», «Pedro Sánchez dimisión» e insultos directos al presidente del Gobierno, según ambas cabeceras. En Cibeles, Feijóo afirmó que Ceuta «ha sido ocupada» y que «se va a saber por qué invadieron Ceuta»; Abascal dijo que lo que pasa en Ceuta «es el futuro de lo que sucederá en muchos barrios, pueblos y ciudades españolas» si España no se «levanta para remediarlo». Son declaraciones de parte: ninguna investigación ha establecido todavía quién organizó la entrada masiva.

Cuatro policías heridos y cuatro detenidos ante el Congreso

La jornada dejó un episodio violento, y no fue en las plazas de los ayuntamientos. Ante el Congreso de los Diputados se celebró una concentración aparte, convocada por ceutíes residentes en Madrid, a la que se sumaron personas de extrema derecha. Hacia las 21.20 (19.20 UTC) un grupo de asistentes lanzó objetos contra los agentes, que dispersaron a la gente con gases lacrimógenos y pelotas de goma. El balance fue de cuatro policías nacionales heridos y cuatro detenidos, dos de ellos menores de edad, según el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, citado por Europa Press. Martín condenó «los actos violentos» y agradeció su trabajo a los agentes.

En esa misma concentración un grupo de personas increpó a periodistas e intentó quitarles el micrófono. En Pamplona, un equipo de TVE fue acosado mientras cubría la protesta, según eldiario.es, que registró reproches a la prensa también en Madrid y León.

Las contramanifestaciones

En paralelo se celebraron concentraciones antirracistas en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Bilbao, Vitoria, Pamplona, Santiago de Compostela, Gijón y Valladolid, entre otras ciudades, con presencia policial para mantener separados a unos y otros. En la plaza de Callao de Madrid, la protesta «Paremos los pies al racismo» reunió a cientos de personas con el respaldo de Podemos, Anticapitalistas y organizaciones sindicales y estudiantiles; entre los asistentes estaban la líder de Podemos, Ione Belarra, y la eurodiputada Irene Montero. En Barcelona, la Guardia Urbana cifró en unas 700 personas la concentración antirracista del otro lado del cordón, según Europa Press.

La jornada transcurrió sin incidentes reseñables en esos puntos, salvo en Tarragona, donde una mujer de 35 años fue detenida por un presunto delito de desórdenes públicos tras un enfrentamiento entre antirracistas y participantes en la protesta por Ceuta.

El contexto

La convocatoria llegó fracturada. El PSOE emitió un comunicado interno pidiendo no secundarla, pero varios ayuntamientos socialistas la apoyaron —Gandia, Sagunto, Mérida, Almendralejo, Moguer o Mazarrón, entre otros—, y el alcalde de León, José Antonio Diez, participó en la de su ciudad alegando que la había convocado «la sociedad civil». De las ocho capitales andaluzas, solo el alcalde de Jaén, Julio Millán (PSOE), se descolgó, por «no contar con el consenso de las fuerzas políticas». Días antes ya se habían desmarcado IU y el PSOE andaluces; en Canarias, la federación autonómica de municipios calificó la convocatoria de «partidista».

Todo ello, en un día cargado. Por la mañana, unas 500 personas se habían concentrado ante el Parlamento Europeo en Bruselas, en un acto sin discursos ni siglas. Y de fondo pesaba el informe policial que, según adelantó El Español, atribuye a fuerzas de seguridad marroquíes un papel en la entrada masiva del 30 y 31 de julio: el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, pidió el mismo 2 de septiembre que se verificara, y el director general de la Policía respondió después que ningún informe culpa a Marruecos. Ese documento está en manos de la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón y no hay conclusión judicial alguna. Feijóo, que hasta la semana pasada evitaba señalar a Rabat, reclamó ese miércoles llamar a consultas al embajador español en Marruecos.

Fuentes

Sobre las cifras. Ninguna de las cifras de asistencia de esta noticia procede de un recuento independiente: todas son estimaciones de la administración, del ayuntamiento o de la policía que las facilitó, y así se atribuyen una por una. Cuando dos fuentes discrepan —Madrid, Zaragoza, Andalucía— se dan ambas y se dice quién sostiene cada una.