Bruselas avala pagar 661 millones a Países Bajos del fondo de recuperación
La Comisión Europea dio el 7 de septiembre de 2026 su visto bueno preliminar a la cuarta solicitud de pago de Países Bajos con cargo al fondo europeo de recuperación de la covid, por 661 millones de euros. El dinero no sale de Bruselas hasta que dictamine el comité económico del Consejo; con él, La Haya habrá cobrado 3.730 millones, el 68,6% de su plan nacional.
La Comisión Europea evaluó favorablemente el 7 de septiembre de 2026 la cuarta solicitud de pago de Países Bajos con cargo al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, el fondo central de NextGenerationEU, el programa con el que la Unión Europea se endeudó en común para financiar la salida de la crisis de la covid. Están en juego 661 millones de euros en subvenciones, según la nota de prensa de la Comisión.
El dinero no ha salido todavía de Bruselas. La evaluación es preliminar: la Comisión la ha remitido al Comité Económico y Financiero del Consejo —el órgano que reúne a altos funcionarios de los Estados miembros, del Banco Central Europeo y de la propia Comisión—, que dispone de cuatro semanas para dictaminar. Solo después la Comisión adopta la decisión de pago. La Haya presentó la solicitud el 2 de julio de 2026: dos meses de examen.
Nueve hitos y quince objetivos
Bruselas concluye que Países Bajos ha completado de forma satisfactoria los nueve hitos y los quince objetivos de este tramo. En la jerga del fondo, los hitos son pasos cualitativos —aprobar una ley, poner en marcha un programa— y los objetivos, metas medibles: cuántas viviendas, cuántos megavatios. Unos y otros están fijados uno a uno en la decisión de ejecución del Consejo que ampara el plan neerlandés: sin ellos no hay pago.
Qué hay detrás de esos veinticuatro compromisos, según la Comisión: inversión en energía renovable y eficiencia energética, con la eólica marina y más de 820.000 mejoras de ahorro de energía en viviendas de todo el país; proyectos de investigación y demostración para impulsar el hidrógeno verde; iniciativas para mejorar la educación digital y recualificar a personas en paro; y dos reformas de calado fiscal y económico —cerrar agujeros tributarios y sostener la transición al nuevo sistema de pensiones—.
Un plan de 5.440 millones, todo en subvenciones
El plan neerlandés no lleva préstamos: se financia íntegramente con 5.440 millones de euros en subvenciones. El Consejo lo aprobó el 4 de octubre de 2022 y se actualizó el 24 de octubre de 2023 para incorporar el capítulo REPowerEU, la respuesta europea a la sacudida del mercado energético que provocó la invasión rusa de Ucrania. Reúne 28 líneas de inversión y 22 reformas; el 55% de su importe se destina a objetivos climáticos y el 26% a la transición digital, según la ficha del plan que publica la Comisión.
Con este desembolso, Países Bajos acumulará 3.730 millones cobrados, el 68,6% de todos los fondos de su plan, frente a unos 3.069 millones recibidos hasta ahora. La cifra de dinero va por detrás de la de deberes hechos: el 81,1% de los hitos y objetivos del plan ya están cumplidos. Para comparar, Suecia rondaba el 90% de su plan cobrado tras el pago de 1.470 millones que Bruselas avaló en julio.
Tres semanas para la última factura
El calendario aprieta a los Veintisiete. El plazo para ejecutar los hitos y objetivos de los planes nacionales venció el 31 de agosto de 2026, y los Estados miembros tienen hasta el 30 de septiembre para presentar sus últimas solicitudes de pago con todas las pruebas documentales; la Comisión se ha comprometido a completar todos los pagos antes del 31 de diciembre de 2026, según el balance que publicó ese mismo 31 de agosto. Lo que no esté hecho para entonces no se cobra.
España llegó a esa fecha con 25.862 millones aún por solicitar de un plan de 102.000 millones, casi veinte veces el neerlandés. La nota sobre Países Bajos no aclara si su cuarta solicitud será también la última.