España cierra el plazo del Plan de Recuperación con 25.862 millones por solicitar
El plazo europeo para tener ejecutado el Plan de Recuperación español venció el lunes 31 de agosto de 2026 con 78.000 de los 102.000 millones ya cobrados. El Gobierno tiene hasta finales de septiembre para pedir el séptimo y último desembolso, que cifra en 25.862 millones y aún no ha presentado.
El reloj del mayor plan de inversión pública de la democracia española se paró el lunes 31 de agosto de 2026. Esa era la fecha tope que fija el calendario europeo para que los Veintisiete tengan ejecutados todos los hitos y objetivos de sus planes nacionales de recuperación —los compromisos concretos, con fecha y con prueba documental, que cada país debe acreditar para cobrar cada tramo del dinero—. La Comisión Europea lo repite en cada pago: los Estados deben cumplirlos «a más tardar el 31 de agosto de 2026 y presentar sus últimas solicitudes de pago a finales de septiembre de 2026» (resumen de noticias diarias del 23 de julio de 2026). Lo que no esté hecho para entonces, no se cobra.
España llega a esa raya con 78.000 millones de euros ingresados, el 76,5% de los 102.000 millones que vale su Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y con el 60% de los hitos y objetivos del plan dados por cumplidos por la Comisión. Las tres cifras son de Bruselas, que las publicó el 11 de agosto de 2026 al ordenar el sexto pago (Noticias diarias, en inglés). El Gobierno cifra en 338 los hitos y objetivos cumplidos hasta ahora, según los datos que trasladó a Europa Press.
Un último desembolso que todavía no se ha pedido
Queda el séptimo y último tramo. El Ejecutivo debe solicitarlo antes de que acabe septiembre y, según sus propias previsiones difundidas por Europa Press, la petición someterá a evaluación 148 hitos y objetivos más para acceder a 21.462 millones en transferencias y 4.400 millones en préstamos: 25.862 millones en total. Si Bruselas la aprueba, España habrá cobrado más de 100.000 millones antes de que termine 2026.
Conviene leer esos 25.862 millones por lo que son: la cuenta de quien va a pedir el dinero, no la de quien lo paga. Ni la solicitud está presentada ni la Comisión ha evaluado un solo hito de ese paquete. La experiencia reciente aconseja prudencia: en la sexta petición, Bruselas dio luz verde solo parcial.
El 2 de julio de 2026 la Comisión avaló 51 hitos y 22 de los 25 objetivos (en inglés) de esa sexta solicitud y dejó tres fuera: inversiones en formación profesional bilingüe, servicios de teleasistencia y proyectos para colectivos vulnerables, emprendedores y microempresas. No los rechazó; no pudo cerrar su evaluación porque faltaba claridad sobre cómo se demuestra que la inversión se ha ejecutado. España anunció entonces que pediría reformularlos, y el Consejo de Ministros aprobó el 28 de julio la Adenda de Cierre del plan, que reescribe 121 hitos y objetivos y 101 medidas. Esos tres deberes atrasados viajarán ahora, mediante una adenda técnica, dentro de la solicitud del séptimo pago.
El sexto desembolso llegó el 11 de agosto de 2026: 6.230 millones netos de prefinanciación, de los que 5.970 millones correspondían a la sexta solicitud —4.962 en transferencias y 1.008 en préstamos, según el desglose del Gobierno— y 265 millones a dos hitos del quinto tramo que estaban suspendidos y quedaron desbloqueados, uno sobre digitalización de entidades locales y autonómicas y otro en materia tributaria. La Comisión certificó con ese pago 73 nuevos hitos y objetivos.
De 160.000 millones a 102.000: la letra pequeña son los préstamos
Next Generation EU nació en julio de 2020, cuando el Consejo Europeo acordó un instrumento excepcional de 750.000 millones de euros para toda la Unión ante el desplome económico de la pandemia —el producto interior bruto español cayó más del 10% en 2020—. A España le correspondían inicialmente unos 160.000 millones para el periodo 2021-2026, repartidos casi a partes iguales entre transferencias directas, que no se devuelven, y préstamos, que sí.
El plan que ahora se cierra vale bastante menos: 102.000 millones, de los que 79.000 son subvenciones y 23.000 préstamos, según la ficha oficial del plan español de la Comisión (en inglés). Casi todo el recorte está en los créditos: el Gobierno renunció a la mayor parte porque España se financia hoy en los mercados más barato de lo que le costaría el préstamo europeo. Al aprobar la adenda de cierre, el Ejecutivo justificó el ajuste con el diferencial de financiación frente a la Comisión, que en 2021 «rondaba los 70 puntos básicos» y «hoy se ha reducido prácticamente a cero».
El balance del que gestiona el dinero
El Gobierno acompaña el final del plan de un balance propio: dos de cada tres euros dedicados a la transición verde y digital, 1,5 millones de beneficiarios —el 68%, pymes y microempresas—, 921.962 pymes y autónomos acogidos al Kit Digital y 400.000 nuevas plazas de formación profesional. Son cifras del gestor del dinero sobre su propia gestión, sin auditoría independiente publicada que las respalde: la única evaluación con consecuencias es la que hace la Comisión hito a hito, y a 11 de agosto llevaba certificado el 60% del plan.
El propio Ejecutivo ofrece un dato que mide mejor la distancia entre anunciar y ejecutar. Según la plataforma pública Elisa, citada por Europa Press, hasta el 30 de junio de 2026 se habían convocado más de 95.000 millones, asignado casi 80.000 y resuelto algo más de 70.000. La velocidad de gasto ha sido, en todo momento, el punto débil del plan.
El cierre no es un caso español. El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia expira a finales de 2026 para los Veintisiete, y otros socios apuran el calendario en las mismas fechas: Suecia, por ejemplo, recibió en julio 1.470 millones en su penúltimo tramo. En España, los ministerios llevan semanas firmando certificados de cumplimiento contrarreloj, como los del plan de competencias digitales docentes, rubricados el 20 de agosto, once días antes del cierre.
Para lo que venga después, el Gobierno prepara el fondo soberano España Crece, dotado con 10.500 millones procedentes del propio Plan de Recuperación y gestionado por el Instituto de Crédito Oficial, con el que aspira a movilizar 120.000 millones con dinero privado. Esa cifra es, por ahora, un objetivo declarado.
Fuentes
- Comisión Europea, «Commission disburses €7.13 billion to Czechia and Spain under NextGenerationEU», Noticias diarias del 11 de agosto de 2026 (en inglés): importe del sexto desembolso, 78.000 millones cobrados, 76,5% de los 102.000 asignados y 60% de hitos cumplidos.
- Comisión Europea, «Commission partially greenlights Spain’s sixth payment request for €5.7 billion under NextGenerationEU», 2 de julio de 2026 (en inglés): hitos avalados y los tres objetivos sin evaluar.
- Comisión Europea, ficha del plan de recuperación y resiliencia de España (en inglés): valor del plan (102.000 millones: 79.000 en subvenciones y 23.000 en préstamos) y plazo de ejecución de agosto de 2026.
- Comisión Europea, Noticias diarias del 23 de julio de 2026: redacción literal del calendario de cierre (31 de agosto y finales de septiembre de 2026).
- Europa Press, «El Plan de Recuperación de España llega este lunes a su fin con más de 25.000 millones por solicitar», 31 de agosto de 2026: cifras del séptimo desembolso, desglose del sexto, balance del Gobierno, datos de la plataforma Elisa y fondo España Crece.
Nota sobre una cifra: Europa Press sitúa los 265 millones desbloqueados del quinto tramo dentro de los 4.962 millones de transferencias del sexto. La Comisión Europea los presenta aparte (5.970 millones del sexto pago más 265 del quinto, 6.230 en total); esta redacción sigue el desglose de la Comisión, que es quien ordena el pago.