El Parlamento de Uganda autoriza enviar tropas a Gaza en la fuerza internacional
La Cámara ugandesa aprobó el jueves 6 de agosto de 2026 una moción del ministro de Defensa, Kiryowa Kiwanuka, para desplegar soldados en la Franja de Gaza dentro de la Fuerza de Estabilización Internacional. La oposición llamó «emboscada» a la votación y el vicepresidente de la Cámara admitió que la moción no estaba en el orden del día por un descuido suyo.
El Parlamento de Uganda aprobó el jueves 6 de agosto de 2026 el envío de un contingente de sus Fuerzas Armadas a la Franja de Gaza como parte de la Fuerza de Estabilización Internacional (ISF, por sus siglas en inglés), el contingente multinacional impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para tutelar el alto el fuego en el enclave palestino. Lo publicó Europa Press a las 20.07 (hora peninsular española) y lo confirma la crónica de la sesión que publicó el propio Parlamento ugandés ese mismo día.
La moción la presentó el ministro de Defensa y Asuntos de Veteranos, Kiryowa Kiwanuka, y la Cámara la despachó en un pleno presidido por el vicepresidente del Parlamento, Thomas Tayebwa. Ni la agencia ni el Parlamento dan el número de soldados que Uganda enviará, ni el resultado de la votación, ni una fecha de despliegue.
Una votación con prisa y sin orden del día
El trámite fue lo que más ruido hizo. La moción no figuraba en el orden del día —el Order Paper, el guion de asuntos que la Cámara debate cada sesión— y Tayebwa asumió la responsabilidad: «El ministro de Defensa trajo esta moción mucho antes, él hizo su parte. Así que fue un descuido por mi parte no ponerla en el orden del día», dijo, según la crónica del Parlamento (traducción propia, como el resto de las citas tomadas de esa fuente). El vicepresidente añadió que el asunto era urgente porque se esperaban decisiones sobre la misión internacional «durante el fin de semana».
El jefe de filas de la oposición, Paul Mwiru, que hablaba en nombre del líder opositor, pidió aplazar el debate: «Me pregunto si no sería procedimentalmente correcto que levante la sesión, nos dé algo de tiempo para dedicar nuestra atención a la moción y también para que nuestros técnicos revisen los despliegues anteriores que hemos hecho».
El diputado Joseph Ssewungu (Plataforma de Unidad Nacional, NUP) fue más lejos y votó en contra: «A veces vuestro empaquetado es un problema. No apoyo vuestra moción, porque es una emboscada contra nosotros», le dijo al Gobierno. Reclamó además datos sobre el bienestar de la tropa, los beneficios de la misión y el apoyo a las familias de los soldados antes de decidir.
Otros dos diputados de la misma formación pidieron freno. John Baptist Nambeshe apoyó la participación ugandesa en misiones de paz, pero exigió que el Gobierno rinda cuentas antes de las que ya tiene abiertas en República Centroafricana, República Democrática del Congo, Somalia y Sudán del Sur, y avisó de que Gaza es un caso aparte: «Es guerra urbana y se vuelve muy difícil distinguir entre combatientes y civiles». Patrick Nsamba pidió no correr con «un asunto de vida o muerte»: «Enviar a nuestros soldados a un lugar muy arriesgado como Gaza, donde Israel ataca cada dos por tres, no se puede aprobar aquí a la ligera».
Qué prometió el Gobierno
Kiwanuka defendió que el despliegue encaja en las obligaciones constitucionales de Uganda y en sus compromisos internacionales. Según el texto de la moción citado por el Parlamento, «el contingente de las UPDF —las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda— permanecerá neutral, cumplirá el derecho internacional humanitario, protegerá a los civiles sin tomar partido en disputas políticas y operará únicamente bajo el mandato de la misión de estabilización».
Europa Press recoge además un argumento que no aparece en la crónica parlamentaria: que el envío de efectivos «contribuirá a prevenir nuevos conflictos en la región» y «a la eliminación de las células terroristas que han contribuido significativamente al terrorismo internacional». La agencia sitúa el respaldo legal de la moción en el artículo 38 de la ley de las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda, que exige autorización del Parlamento para cualquier despliegue en el extranjero en misiones de paz; el Parlamento, en su versión, habla de la Constitución y de la ley de las UPDF sin citar artículo, y apela al Objetivo XIII de los principios rectores de la política estatal ugandesa, que encomienda al país promover la paz y la seguridad regionales e internacionales.
Del lado militar, dos generales defendieron la operación en el hemiciclo. El mayor general Henry Masiko negó que la fuerza no esté preparada: «Deberíais estar muy, muy orgullosos como ugandeses de que las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda sean vistas como el ancla de la estabilidad en un mar de turbulencias, regional y ahora globalmente». El mayor general David Gonyi apeló a una obligación «moral y diplomática».
La moción cita una resolución de la ONU que no es la de Gaza
Hay un detalle que no cuadra. La crónica del Parlamento resume que Uganda contribuiría a la paz en Oriente Próximo «a través de una fuerza multinacional establecida tras la resolución 2788 (2025) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas». Esa resolución existe, pero no crea ninguna fuerza para Gaza: adoptada el 22 de julio de 2025, trata del arreglo pacífico de controversias y la diplomacia preventiva, y no menciona la Franja (texto en PDF). La que creó la Fuerza de Estabilización Internacional es la resolución 2803 (2025), adoptada el 17 de noviembre de 2025 (PDF), como Actualidad Libre verificó al informar de que Israel aprobó la entrada de esa fuerza en Gaza. No hay forma de saber, con lo publicado, si el desliz está en el texto de la moción o en el resumen que difundió la Cámara: el texto íntegro de la moción no es público en la web del Parlamento (comprobado el 6 de agosto de 2026 a las 22.00 UTC).
Dónde encaja esa fuerza
La ISF es el contingente multinacional que la resolución 2803 autorizó a los Estados que trabajan con la Junta de Paz para Gaza, con mandato para asegurar las fronteras del enclave, desarmar a los grupos armados, proteger a la población civil, adiestrar a una nueva policía palestina y vigilar el alto el fuego. Su mandato caduca el 31 de diciembre de 2027 salvo prórroga del Consejo de Seguridad. Europa Press la enmarca en la propuesta estadounidense para el futuro de la Franja que Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) aceptaron en octubre de 2025; la resolución 2803 incorpora como anexo el plan integral para poner fin al conflicto de Gaza del 29 de septiembre de 2025.
El despliegue, sin embargo, sigue sin producirse. El gabinete de seguridad israelí aprobó la entrada de la fuerza en la Franja el 26 de julio de 2026, sin fecha ni comunicado oficial. Desde entonces, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, rechazó el borrador del plan de desarme que la Junta de Paz anunció el 30 de julio y afirmó que no retirará sus tropas «hasta que Hamás haya sido completamente aniquilado». Y este mismo 6 de agosto, los ministros de Exteriores de ocho países musulmanes acusaron a Israel de socavar el plan y pidieron al Consejo de Seguridad medidas para forzarle a cumplir la 2803.
Uganda lleva dos décadas exportando soldados a misiones de paz —Somalia, Sudán del Sur, República Centroafricana— y ese historial fue el principal argumento del Gobierno en el debate. También fue el que la oposición quiso auditar antes de firmar el siguiente destino.
Fuentes
- Europa Press, «Uganda autoriza el envío de tropas a Gaza como parte de la Fuerza de Estabilización Internacional», 6 de agosto de 2026.
- Parlamento de la República de Uganda, «UPDF deployment in Gaza gets green light», 6 de agosto de 2026 (consultado el 6 de agosto de 2026 a las 22.00 UTC).
- Consejo de Seguridad de la ONU, resolución 2803 (2025) (PDF), adoptada el 17 de noviembre de 2025.
- Consejo de Seguridad de la ONU, resolución 2788 (2025) (PDF), adoptada el 22 de julio de 2025.
De las fuentes vigiladas en contenido/fuentes.yaml solo Europa Press ha dado
esta noticia. Los hechos centrales —la aprobación, el autor de la moción, la
fecha y las objeciones de la oposición— están corroborados por la crónica
oficial del propio Parlamento de Uganda, que no es una fuente independiente de
los hechos que narra: es parte en ellos.