Un terremoto de magnitud 5,9 deja 37 heridos en la región de Tokio
Un seísmo de magnitud 5,9 sacudió el sur de la prefectura japonesa de Ibaraki a las 02.00 hora local del domingo 23 de agosto de 2026 —las 17.00 UTC del sábado— y dejó 37 heridos en cinco prefecturas de la región de Tokio, la mayoría por caídas dentro de casa. La Agencia Meteorológica de Japón descartó el riesgo de tsunami.
El temblor llegó a las dos de la madrugada, con media región durmiendo. Un terremoto de magnitud 5,9 sacudió el este de Japón a las 02.00 hora local del domingo 23 de agosto de 2026 —las 17.00 UTC del sábado 22—, con el foco en el sur de la prefectura de Ibaraki, al noreste de Tokio, y a unos 68 kilómetros de profundidad. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA), que activó para este seísmo su alerta sísmica temprana —el aviso automático que salta al detectar las primeras ondas, antes de que llegue la sacudida fuerte—, descartó cualquier riesgo de tsunami en su primer comunicado.
El balance de heridos es de 37 personas en cinco prefecturas: 15 en Tokio, nueve en Saitama, ocho en Kanagawa, cuatro en Chiba y una en Ibaraki, según datos de funcionarios prefecturales y de la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres —el organismo estatal que coordina a los bomberos y publica los partes oficiales de daños— recogidos por el diario japonés Yomiuri y difundidos por Europa Press. Casi ninguno se lesionó por un derrumbe: la mayoría cayó al suelo o chocó con muebles y puertas al levantarse deprisa de la cama, asustada y a oscuras. Entre ellos, un joven y una mujer de unos 70 años en Saitama, al norte de la capital, y tres personas en Kawasaki, al sur de Tokio, según los bomberos locales.
Un 5 débil sobre la mayor concentración urbana del mundo
La sacudida alcanzó el grado 5 débil en la escala japonesa de intensidad en Ibaraki, Saitama, Chiba y los 23 distritos centrales de Tokio. Esa escala no mide la energía liberada por el terremoto —eso es la magnitud, un número único para todo el seísmo—, sino cuánto se movió el suelo en cada punto, y tiene diez grados: del 0 al 4, luego 5 débil, 5 fuerte, 6 débil, 6 fuerte y 7. El terremoto de Kumamoto del 28 de julio, que dejó 18 muertos en su primer balance, llegó al 7, el tope.
Los municipios que registraron ese 5 débil dibujan el mapa del susto: Toride, Tsukuba, Ryugasaki, Koga, Joso, Ushiku o Tsukubamirai en Ibaraki; Kawaguchi, Warabi y Toda en Saitama; Urayasu e Inzai en Chiba, y el distrito tokiota de Adachi. El temblor se notó desde Miyagi, en el noreste, hasta Shizuoka, y llegó apagado —grado 1— hasta Aomori, Aichi o Hyogo. Que un seísmo de intensidad moderada deje 37 heridos se explica por dónde ocurrió: bajo la periferia norte del área metropolitana de Tokio viven decenas de millones de personas.
Los organismos no coinciden del todo en las cifras del foco. La JMA le asigna magnitud 5,9 en su propia escala y sitúa el hipocentro a 68 kilómetros de profundidad, tras revisar los parámetros a las 04.00 hora local. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) calcula magnitud de momento 5,8 con datos de 119 estaciones y coloca el foco algo más arriba, a 61 kilómetros, cuatro kilómetros al nornoroeste de la ciudad de Toride. Ninguna de las dos es «la escala de Richter», en desuso técnico desde hace décadas para terremotos de este tamaño.
Trenes parados, una tubería rota y ninguna alarma nuclear
JR East y otros operadores ferroviarios retrasaron el arranque de varias líneas mientras revisaban vías y estructuras, el protocolo habitual en Japón tras una sacudida de este grado. En el distrito tokiota de Koto reventó una tubería principal de agua; las autoridades metropolitanas investigan si la rotura guarda relación directa con el terremoto.
Los operadores de las centrales nucleares de la zona no comunicaron incidencias: ni la de Tokai número 2, en la propia Ibaraki, ni las de Fukushima Daiichi y Fukushima Daini, en el noreste del país.
La primera ministra, Sanae Takaichi, informó de que el Gobierno abrió una sala de contacto en el Centro de Gestión de Crisis de la residencia oficial inmediatamente después del seísmo, con instrucciones de recabar daños e informar a la población. En su comunicado inicial, difundido cuando aún no había datos de heridos ni de viviendas afectadas, subrayó que no existía «preocupación por tsunamis».
La JMA pidió mantener la precaución los días siguientes y señaló como periodo sensible las 48 a 72 horas posteriores, en las que no descarta otro temblor de intensidad parecida.
Un verano de emergencias
Es la tercera catástrofe seria que Japón encaja este verano. El 28 de julio, un terremoto de magnitud 7,1 golpeó la prefectura de Kumamoto, en el suroeste, y dejó 18 muertos en su primer balance; casi un mes después, sus efectos siguen sobre la mesa del Gobierno: Takaichi anunció el viernes 21 de agosto fondos públicos para reparar los pozos de agua privados dañados en Yatsushiro, donde persisten los problemas de abastecimiento. Entre medias, entre el 13 y el 14 de agosto, un temporal de lluvia récord mató a diez personas en la prefectura de Chiba, al este de Tokio: la misma prefectura que este domingo volvió a temblar, con cuatro heridos.
Fuentes
- Agencia Meteorológica de Japón: información de epicentro e intensidad del seísmo del 23 de agosto de 2026 a las 02.00 hora local (boletines VXSE5k n.º 2 y actualización de parámetros del hipocentro de las 04.00 hora local).
- Servicio Geológico de Estados Unidos: ficha del terremoto M 5,8 a 4 km al norte de Toride, Japón, solución revisada.
- Europa Press: «Un terremoto de magnitud 5,9 sacude la región de Tokio y deja más de una treintena de heridos», 23 de agosto de 2026, con datos del diario Yomiuri, de funcionarios prefecturales y de la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres.