Rusia convoca al embajador japonés por la visita de Putin a las Kuriles
El Ministerio de Exteriores ruso citó para el martes 18 de agosto de 2026 al embajador de Japón en Moscú, Akira Muto, por las críticas de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, al viaje de Vladimir Putin a la isla de Iturup, en las Kuriles, el 13 de agosto. Tokio ya había llamado antes al embajador ruso por el mismo motivo.
El embajador de Japón en Moscú, Akira Muto, tenía que presentarse este martes 18 de agosto de 2026 en el Ministerio de Exteriores ruso. Le esperaba una protesta formal por las críticas de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, al viaje del presidente Vladimir Putin a la isla de Iturup, en el archipiélago de las Kuriles, según informó Europa Press el 17 de agosto.
Convocar a un embajador —citarlo en la sede del ministerio para entregarle una queja en persona— es el escalón habitual de protesta entre países que no quieren romper relaciones. Bucarest lo hizo en julio con el embajador ruso en Rumanía por la caída de drones en su territorio. Esta vez ha ocurrido en ambas direcciones: Japón citó al embajador ruso en Tokio el jueves 13 de agosto, el mismo día del viaje de Putin, y Moscú respondió llamando a Muto.
Cuatro días para cruzar Moscú
Lo llamativo es lo que tardó. La portavoz del ministerio ruso, Maria Zajárova, explicó que Muto había sido convocado «de inmediato» —el mismo jueves— pero que no acudiría hasta el martes. Zajárova achacó la «ausencia» del diplomático al «pretexto de una enfermedad» y aseguró que «se encuentra repentinamente mejor».
El ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, contó la misma espera con más detalle: «La Embajada [japonesa] no nos daba mucha claridad; dudaban y luego explicaban que no podría venir el viernes 14 ni el lunes 17 de agosto porque o no estaba en Moscú o no se encontraba bien». Y añadió: «En cualquier caso, hemos convocado al señor embajador: debe acudir al Ministerio de Exteriores y hablaremos del comportamiento de las autoridades japonesas en relación con la visita del presidente Putin a la isla rusa de Iturup».
Takaichi había calificado el viaje de «absolutamente inaceptable». Tokio había pedido en varias ocasiones a Putin que se abstuviera de ir, alegando que las Kuriles —Territorios del Norte, en la denominación japonesa— son «parte inherente» del país. Moscú tildó esas palabras de «ofensivas, sumamente indignantes e inaceptables». Los términos son de Europa Press: el Ministerio de Exteriores japonés no ha podido consultarse de forma directa para esta pieza (sus webs oficiales devuelven un error 403 desde España, comprobado el 18 de agosto de 2026).
Qué hizo Putin en Iturup
La visita, la primera de Putin en persona a esa isla, está documentada por el propio Kremlin. Según el parte oficial de la Presidencia rusa, el 13 de agosto el presidente recorrió el complejo de procesado de pescado «Yasny», el hospital central del distrito Kurilski —que atiende a los vecinos de ese distrito de la región rusa de Sajalín— y el colegio de secundaria que lleva el nombre del Héroe de Rusia E. D. Norpolov, antes de reunirse con el gobernador de Sajalín, Valeri Limarenko. Una agenda de política interior en un territorio que otro Estado reclama: ahí está el mensaje.
Y no llegó solo. Los dos días previos, Putin estuvo en el mismo escenario con uniforme de fondo. El 12 de agosto siguió a bordo del crucero lanzamisiles Variag la fase final de unas maniobras de la Flota del Pacífico, donde habló de «proteger los intereses de nuestro país, su seguridad en la región de Asia y el Pacífico en su conjunto». El 13, ya en la zona, presidió una reunión sobre la seguridad de las fronteras orientales con el comandante de la Flota del Pacífico, Víktor Liina, y el jefe del servicio de fronteras del FSB —el servicio de seguridad ruso— en Sajalín.
Un contencioso de ochenta años
Las cuatro islas del sur del archipiélago, Iturup entre ellas (Etorofu para Japón), están bajo control ruso desde el final de la Segunda Guerra Mundial y las administra Moscú como parte de la región de Sajalín. Tokio nunca ha aceptado esa soberanía, y el litigio ha bloqueado durante décadas cualquier tratado de paz entre los dos vecinos.
El pulso llega en un momento malo. Japón se ha sumado a las sanciones internacionales contra Rusia por la guerra de Ucrania —la Unión Europea aprobó su 21º paquete el 23 de julio— y ha acelerado su propio rearme: a finales de julio disparó por primera vez misiles antibuque de casi 1.000 kilómetros de alcance, lo que Europa Press describió entonces como el inicio de una nueva fase militar. Sus maniobras junto a Estados Unidos en el Pacífico se han intensificado. El viaje de Putin a Iturup, con la Flota del Pacífico desplegada al lado, es la respuesta rusa escrita en el mismo idioma.
Fuentes
- Europa Press, «Rusia convoca al embajador de Japón por las críticas a la visita de Putin a las islas Kuriles» (17 de agosto de 2026, actualizado a las 18.30 CEST), con declaraciones de la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajárova, y del ministro Serguéi Lavrov.
- Presidencia de Rusia, «Vladímir Putin visitó la isla de Iturup» (13 de agosto de 2026), «Ejercicios de la Flota del Pacífico» (12 de agosto) y «Reunión sobre la seguridad de las fronteras orientales de la Federación Rusa» (13 de agosto).
Nota de transparencia: la convocatoria del embajador y las declaraciones de Zajárova y Lavrov proceden de una sola fuente periodística, Europa Press (confianza alta). Actualidad Libre ha verificado por su cuenta, en los partes oficiales del Kremlin, la fecha y el contenido de la visita de Putin a Iturup y el despliegue naval de los días previos. La posición japonesa se recoge tal como la relata Europa Press: las webs del Gobierno de Japón no han sido accesibles desde España al preparar esta pieza (error 403, comprobado el 18 de agosto de 2026).