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Letonia sitúa en Bielorrusia la entrada del dron derribado el viernes

El ministro de Defensa letón, Raivis Melnis, afirmó el 17 de agosto que el dron que los cazas de la OTAN abatieron el viernes 14 sobre el municipio de Balvi entró en el país desde Bielorrusia. Su origen no está confirmado oficialmente: el ministro lo atribuye, con reservas, a un aparato ucraniano desviado por la guerra electrónica rusa.

Renato · 17 de agosto de 2026 · internacional

Raivis Melnis, ministro de Defensa de Letonia, de traje oscuro y corbata azul, ante un cuadro rojo en el Parlamento letón
Imagen de archivo: el ministro de Defensa de Letonia, Raivis Melnis, en una sesión del Saeima (Parlamento letón) el 28 de mayo de 2026. (Foto: Laura Zaula / Saeima, CC BY-SA 4.0)

El dron que cazas aliados destruyeron sobre el noreste de Letonia la madrugada del viernes 14 de agosto entró en el espacio aéreo del país desde Bielorrusia. Lo dijo el ministro de Defensa letón, Raivis Melnis, en una entrevista emitida la mañana del lunes 17 de agosto por la televisión pública letona (LTV), recogida por Europa Press y por el portal del grupo público letón LSM.

De quién era el aparato no está establecido. Los restos aparecieron en el municipio de Balvi y los peritos siguen trabajando con ellos; el origen del aparato no ha sido confirmado oficialmente, subraya LSM, aunque lo más probable, según el ministro, es que se trate de un dron ucraniano que atacaba objetivos en Rusia y que acabó en Letonia empujado por la guerra electrónica rusa —el uso de emisiones radioeléctricas para cegar o engañar los sistemas de navegación del adversario—. «Existen riesgos de que entren drones. Ucrania, en defensa propia, sigue lanzando drones contra territorio ruso, mientras que Rusia está tomando contramedidas», declaró Melnis, que insistió en que Riga seguirá derribando cualquier aparato que se cuele en su cielo: es, dijo, una cuestión de seguridad de los residentes y de sus bienes.

Cincuenta minutos de alerta

La cronología oficial la fijaron esa misma madrugada las Fuerzas Armadas letonas (NBS) y el Ministerio de Defensa. A las 04.00 hora local (01.00 UTC) del viernes se declaró amenaza en el espacio aéreo de cinco municipios del este —Augšdaugava, Preiļi, Rēzekne, Balvi y Alūksne— y se activaron los cazas de la misión de patrullaje aéreo del Báltico, el turno permanente con el que los socios de la OTAN vigilan el cielo de los tres países bálticos. Sobre la parroquia de Rugāji, en el municipio de Balvi, los aviones aliados derribaron «un dron extranjero que había entrado en Letonia como resultado de la guerra electromagnética ejecutada por Rusia», según el parte del Ministerio de Defensa. A las 04.50 la alerta se levantó en los cinco municipios.

Los cazas no eran letones: los tres países bálticos carecen de aviación de combate propia, y de ahí que los aliados se turnen para cubrir su cielo. La OTAN confirmó a LSM que despegaron dos Eurofighter italianos desde la base de Šiauliai (Lituania) y dos F-16 turcos desde la de Ämari (Estonia), y que fue uno de los aviones italianos el que neutralizó el aparato una vez identificado, en coordinación con el centro de operaciones aéreas aliado en Alemania y el Mando Aéreo Aliado de Ramstein. El dron cayó en una zona de bosque y turbera a unos 20 kilómetros de la ciudad de Balvi. Melnis explicó que se optó por derribarlo porque era la respuesta más segura: «Los drones, cuando entran en territorio de Letonia, pueden poner en peligro a nuestros residentes, por eso hay que destruirlos», dijo, y descartó que hubiera más de un aparato, como circulaba en redes sociales; el ruido que inquietó a los vecinos, sostuvo, era el de los propios cazas.

El aparato llevaba componentes potencialmente explosivos. La Guardia Nacional (Zemessardze, la reserva territorial del Ejército letón) peinó el terreno hasta dar con los restos y los artificieros hicieron voladuras controladas la tarde del viernes y la mañana del sábado 15 de agosto en Rugāji; a las 10.10 del sábado las NBS dieron por destruidas las partes potencialmente explosivas y por terminados los trabajos. No se descarta que algún fragmento cayera al lago cercano.

La alerta pilló a Letonia en plena peregrinación de Aglona, la gran cita católica del país por la Asunción, que culmina los días 14 y 15 de agosto: los peregrinos recibieron el aviso a las cuatro de la madrugada y bajaron a un sótano, informó LSM. Desde el 23 de mayo de 2026 las NBS avisan a la población con mensajes de difusión celular de dos niveles —aviso amarillo, informativo; aviso naranja, con instrucciones de buscar refugio bajo el «principio de las dos paredes»—.

La frontera, mal equipada

El propio ministro admitió el lunes lo que el episodio deja a la vista: los equipos antidrón desplegados en la frontera «siguen siendo insuficientes». Letonia mantiene el plan de instalar sistemas de fabricación nacional a lo largo de toda la linde con Rusia y Bielorrusia antes de finales de septiembre. «Vamos avanzando según lo previsto. Hoy me reuniré con representantes de las Fuerzas Armadas Nacionales, revisaremos la situación actual y evaluaremos si sigue siendo necesario algún ajuste en este plan», dijo Melnis.

El detalle incómodo lo aportó él mismo, preguntado en LTV: los drones interceptores de la empresa letona Origin Robotics, en pruebas y en compra desde finales de 2025, se adquirieron sin cabezas de guerra explosivas, y el concurso para comprarlas sigue en marcha. Interrogado sobre si eso fue una negligencia, respondió que no: «Quizá faltó discusión y entendimiento entre el ministerio y las Fuerzas Armadas». La dotación antidrón se ha convertido en materia de disputa política en Riga desde que un dron alcanzó un depósito de combustible vacío en Rēzekne el 7 de mayo de 2026 —dos, en realidad, según determinó después la Policía—, un episodio tras el que dimitió el anterior titular de Defensa, Andris Sprūds, según LSM.

Un flanco este que se acostumbra a disparar

«Mientras continúe la agresión de Rusia en Ucrania, la repetición de casos en que un dron extranjero entre o se aproxime al espacio aéreo de Letonia es posible», avisan las NBS en sus partes, que aseguran haber reforzado la defensa antiaérea de la frontera oriental con unidades adicionales. No es un problema solo letón: el 16 de agosto un F-18 español de la misión aliada derribó un dron sobre Rumanía, el cuarto abatido en cielo rumano por aviones de la OTAN desde julio, y el 4 de agosto apareció un dron con explosivos junto a la pista del aeropuerto alemán de Leipzig/Halle. La diferencia con Rumanía está en el origen que se sospecha: allí la OTAN y la presidencia rumana han apuntado a aparatos rusos, sin conclusión oficial cerrada; aquí, a un dron ucraniano perdido por las contramedidas de Rusia.

Fuentes

Notas de transparencia: el origen ucraniano del dron es la hipótesis del ministro de Defensa, no una conclusión de la investigación, que sigue abierta; los partes oficiales letones solo hablan de «un dron extranjero». Europa Press situó el aparato «en el oeste de Letonia»; los partes del Ministerio de Defensa y de las NBS y la información de LSM lo sitúan en el noreste, en la parroquia de Rugāji (municipio de Balvi), y esta redacción se atiene a los documentos oficiales. Las traducciones del letón y del inglés son de esta redacción.