Indra y el Ejército del Aire usan gafas holográficas para reparar cazas desplegados
Indra y el Ejército del Aire y del Espacio anunciaron el 5 de agosto de 2026 que ya emplean un asistente remoto con gafas de realidad virtual y mixta con el que los mecánicos desplegados fuera de España piden ayuda en directo a especialistas situados a miles de kilómetros. Es, según la compañía, el primer sistema de su clase que cumple la normativa española de aeronavegabilidad militar.
Un mecánico del Ejército del Aire y del Espacio destacado en una base extranjera se pone unas gafas holográficas, mira la avería y, a cientos o miles de kilómetros, un especialista ve exactamente lo mismo y le dibuja encima las instrucciones. Ese es, en corto, el asistente remoto que el Ejército del Aire y del Espacio ha desarrollado junto a Indra y que ya utiliza para mantener sus cazas en misiones internacionales, según anunció la compañía el 5 de agosto de 2026 en un comunicado (nota de prensa en PDF) que recogió Europa Press.
El sistema se apoya en unas gafas de realidad virtual y mixta —el operador sigue viendo el avión real y el sistema le superpone información digital sobre lo que tiene delante—. Con ellas, quien está en zona de operaciones comparte en tiempo real lo que ve; el especialista que asiste desde otro punto puede hacer anotaciones e introducir instrucciones que el mecánico visualiza sobreimpresas en los sistemas en los que trabaja, «como si se encontrasen en el mismo lugar», describe la nota.
Aeronavegabilidad militar y red aislada
La pieza clave, según Indra, no es el aparato sino el permiso: es el primer sistema de este tipo preparado para prestar asistencia en el entorno PERAM (Publicación Española de Requisitos de Aeronavegabilidad Militar), el marco que fija qué condiciones debe cumplir una reparación para que un avión militar español pueda volver a volar. Sin ese encaje normativo, la tecnología sería una demostración de feria: con él puede usarse en misiones reales.
La transmisión, añade la compañía, se hace en un entorno aislado y sin conexión a internet. Es la respuesta al problema evidente de retransmitir en directo las tripas de un caza en operaciones.
El argumento económico y logístico lo resume la propia empresa: el sistema «contribuye a reducir al mínimo la huella logística en los despliegues» —el volumen de personal, repuestos y transporte que hay que mover para sostener una misión— y evita, «siempre que sea posible», que la aeronave tenga que volver a su base en España para ser reparada. Un caza parado a la espera de un especialista es capacidad militar que no vuela, y cada traslado de vuelta cuesta horas de vuelo y dinero.
Lo que el comunicado no dice
La nota de Indra no precisa desde cuándo está en uso el sistema, en qué despliegues concretos, sobre qué modelos de aeronave, con cuántos equipos ni a qué coste para el Ministerio de Defensa. Tampoco hay, de momento, una comunicación propia del Ejército del Aire y del Espacio ni del ministerio que detalle esos extremos: la información disponible procede del anuncio de la empresa, que es parte interesada en su propio desarrollo. Las valoraciones sobre las ventajas del sistema son suyas y así quedan atribuidas; el hecho de que ambas organizaciones lo hayan desarrollado y lo den por operativo lo acredita el propio comunicado.
Contexto
Indra, que se presenta como «la multinacional española de referencia» en defensa, tráfico aéreo y espacio, cotiza en el Ibex 35; su grupo matriz cerró 2025 con 5.457 millones de euros de ingresos, según los datos que la propia empresa incluye en la nota. La compañía, presidida por Ángel Simón, gana peso al calor del aumento del gasto militar: el 29 de julio de 2026 el Ministerio de Defensa presentó 15 nuevos Programas Especiales de Modernización que elevan su cartera a 95 programas en curso. En bolsa, Indra fue uno de los valores que empujó al Ibex 35 por encima de los 20.000 puntos el 4 de agosto de 2026, con una subida del 1,74% esa sesión.
La asistencia remota con realidad aumentada no es nueva como tecnología; lo que Indra reivindica aquí es haberla llevado a un entorno militar certificado y sin depender de internet.
Fuente única: esta pieza se sustenta en el comunicado de Indra del 5 de agosto de 2026, verificado en la sala de prensa de la compañía, y en la información de Europa Press que lo recoge. No hay confirmación independiente del Ministerio de Defensa.