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España incautó 370 toneladas de droga en 2025: más hachís y menos cocaína

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado intervinieron cerca de 370 toneladas de hachís, cocaína, marihuana y heroína en España durante 2025, según la Estadística Anual sobre Drogas del CITCO que Europa Press difundió el 19 de agosto de 2026. El hachís subió un 29% y las pastillas de éxtasis un 41%, mientras la cocaína cayó un 38% y las detenciones por delitos contra la salud pública bajaron un 9%.

Renato · 19 de agosto de 2026 · nacional

Lancha semirrígida oscura con el rótulo «Guardia Civil» navegando a velocidad en mar abierto, con dos tripulantes a bordo y una larga estela blanca a popa.
Imagen de archivo: lancha semirrígida del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, uno de los cuerpos cuyas incautaciones recoge la estadística anual del CITCO. Fotografía tomada el 30 de mayo de 2009, sin relación con las operaciones citadas en esta noticia. (Foto: Outisnn, CC BY-SA 3.0 (Wikimedia Commons))

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado —Policía Nacional y Guardia Civil— se incautaron durante 2025 de cerca de 370 toneladas de hachís, cocaína, marihuana y heroína en España. La cifra sale de la Estadística Anual sobre Drogas que elabora el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), el organismo del Ministerio del Interior que centraliza los datos de crimen organizado, y la publicó Europa Press el 19 de agosto de 2026. Sumadas las cuatro sustancias, el total exacto es de 369.880,8 kilos.

Esta redacción no ha podido leer el informe original. La web del Ministerio del Interior devolvió un error HTTP 403 —acceso denegado— en todos los apartados consultados el 19 de agosto de 2026, la misma barrera que ya encontramos con el informe quincenal de inmigración irregular y con los datos de VioGén. Todas las cifras que siguen proceden, por tanto, de una única fuente periodística que cita al CITCO.

El hachís vuelve a subir; la cocaína se hunde

El hachís siguió siendo, con diferencia, la droga más intervenida en peso: 257.283 kilos, frente a los 199.221 de 2024, un 29,1% más. Aun así, la cifra queda lejos de los máximos recientes de la serie: 357.906 kilos en 2023, 318.961 en 2022 y 672.678 en 2021. (Europa Press escribe «toneladas» en esa enumeración; es un lapsus de unidades evidente, porque son los mismos registros con los que compara los kilos de 2024 y 2025.)

Interior explica el repunte por un cambio de método de las mafias: han alternado los desembarcos a pie de playa con camiones y otros vehículos, ante los controles desplegados en el litoral. El ministerio recuerda dos medidas adoptadas contra ese tráfico: la prohibición de las llamadas «narcolanchas» en 2018 y la penalización del «petaqueo», incorporada al Código Penal en abril.

El petaqueo consiste en almacenar y suministrar combustible líquido en garrafas para abastecer a las embarcaciones del narcotráfico. La reforma es la Ley Orgánica 1/2026, de 8 de abril, publicada en el «BOE» del 9 de abril: su preámbulo dice expresamente que se modifica el artículo 568 del Código Penal «para dar respuesta a la práctica conocida comúnmente como petaqueo», y el nuevo apartado 2 castiga con tres a cinco años de prisión el depósito o tenencia de sustancias inflamables cuando se trata de combustible líquido. La misma ley añadió un apartado al artículo 255 para penar el enganche ilegal de electricidad destinado a plantaciones de droga.

En sentido contrario evolucionó la cocaína: de 123.842 kilos en 2024 a 77.010 en 2025, una caída del 37,8%. El ministerio lo atribuye a la presión policial sobre las redes de gran escala, sobre todo en las rutas atlánticas, y cita las operaciones sobre buques mercantes, lanchas rápidas y contenedores en puertos españoles —el tipo de intervención de la operación Mondragón entre Ecuador y España o del portacontenedores abordado frente a las Azores. Es la explicación de Interior, no un hecho comprobado: una estadística de incautaciones mide lo que la policía encuentra, no lo que entra.

La marihuana también bajó, de 42.294 a 35.458 kilos (-16,2%), y la heroína se quedó prácticamente igual, con 129,8 kilos (+0,8%). A esas cuatro sustancias se suman 875.061 plantas de cannabis intervenidas, un 17,7% menos que el millón largo de 2024 (1.063.553). Andalucía concentró 461.796 plantas, más de la mitad del total nacional, por delante de la Comunidad Valenciana (87.476) y Cataluña (82.442).

Éxtasis al alza, con dos comunidades acaparando el mapa

Las pastillas de MDMA-éxtasis pasaron de 467.712 en 2024 a 658.443 en 2025, un 40,8% más. El reparto territorial es muy desigual: la Comunidad Valenciana sumó 375.474 unidades, el 57% de todo lo intervenido en España, seguida de Murcia (129.180) y Baleares (79.113). El MDMA en cristal creció de 473 a 678,5 kilos, alrededor de un 43% más, y ahí manda Cataluña, con 592 kilos, el 87% del total nacional.

No todos los estimulantes subieron. El sulfato de anfetamina cayó un 35,7% (de 1.001 a 644 kilos) y la metanfetamina en polvo o roca se desplomó un 69,2% (de 1.864 a 574 kilos), aunque la metanfetamina contabilizada en unidades casi se triplicó, de 122.207 a 340.698.

El CITCO añade una lista de sustancias emergentes con porcentajes espectaculares que conviene leer con cuidado, porque parten de bases muy pequeñas: el óxido nitroso creció un 208,5%, hasta 440.957 centímetros cúbicos; la ketamina en polvo o cristal un 70,9%, hasta 187.044 gramos; y el tusi —mezcla de ketamina y MDMA— un 2.781%, hasta 153.366 gramos. También crecieron con fuerza fármacos desviados al mercado ilegal: 286.175 unidades de clonazepam (+152,6%), un ansiolítico y anticonvulsivante; 59.294 de anabolizantes y esteroides (+1.356,3%); 26.798 de alprazolam (+39,2%), para ansiedad y crisis de pánico; y 25.107 de pregabalina (+206,3%), para dolor neuropático, epilepsia y ansiedad. Interior sostiene que el volumen global de estos decomisos sigue siendo reducido, y dice vigilar especialmente su penetración entre los más jóvenes.

Menos detenidos, casi las mismas denuncias

La otra mitad de la estadística mide actividad policial, y ahí la tendencia es distinta. En 2025 hubo 21.918 detenciones por delitos contra la salud pública —el capítulo del Código Penal que castiga el tráfico de drogas—, frente a 24.012 en 2024: un 8,7% menos. Andalucía encabezó la lista con 5.267 detenidos, casi empatada con Madrid (5.238) y por delante de la Comunidad Valenciana (3.968).

Las denuncias, en cambio, se movieron apenas: 375.124 frente a 373.567, un 0,4% más. Andalucía registró 86.926, la Comunidad Valenciana 86.852 y Madrid 68.477. Conviene no leer esa cifra como delitos: la información difundida no precisa cuántas de esas denuncias son penales y cuántas son sanciones administrativas por consumo o tenencia en lugares públicos, la infracción grave que recoge el artículo 36.16 de la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana.

Interior remata su balance afirmando que el trabajo de inteligencia, la cooperación policial y la prevención han permitido actuar contra las principales rutas de entrada. Es la lectura del ministerio sobre sus propios datos. Lo que la estadística permite afirmar con seguridad es más modesto: qué cantidad de cada sustancia acabó decomisada, dónde y con cuántos detenidos —cifras que en los últimos meses hemos visto materializarse en operaciones concretas, como la red de hachís entre Marruecos y Madrid con 57 detenidos.

Fuentes