Portugal y España interceptan un portacontenedores con cinco toneladas de cocaína
La Polícia Judiciária portuguesa, la Policía Nacional española y la agencia británica NCA abordaron en pleno Atlántico un buque de más de 260 metros con cerca de cinco toneladas de cocaína y detuvieron a tres personas, según las notas oficiales difundidas el 5 y el 6 de agosto de 2026. El mercante fue escoltado hasta el puerto portugués de Sines y los tres arrestados ingresaron en prisión.
Un portacontenedores de más de 260 metros de eslora navegaba hacia Europa con 163 fardos de cocaína escondidos entre su carga: cerca de cinco toneladas. Agentes de la Policía Nacional española, de la Polícia Judiciária portuguesa —la policía de investigación criminal de Portugal— y de la National Crime Agency (NCA) británica lo abordaron en alta mar, lo escoltaron hasta el puerto de Sines, al sur de Lisboa, y detuvieron a tres personas, que ingresaron en prisión. La operación, bautizada «Skydrop» por los investigadores portugueses, la anunciaron la Polícia Judiciária el 5 de agosto de 2026 y la Policía Nacional el día 6, a través de Europa Press.
Escaladores en alta mar
Según la versión española, una organización criminal de origen colombiano eligió ese mercante para meter la droga en Europa mediante el método de los «micos» o «trepadores»: varios miembros de la red suben clandestinamente al buque en alta mar con escalas artesanales y ocultan los fardos en contenedores previamente seleccionados. Después, otros integrantes recuperan la mercancía durante la travesía —lo que en la jerga policial se llama «drop off»— y la echan al mar o la pasan a embarcaciones rápidas. Las pesquisas apuntan a que dos lanchas de tipo «go fast» —planeadoras de gran potencia— iban a salir desde España para recoger el cargamento y remontar con él el río Guadalquivir, según los datos que la Policía Nacional facilitó a Europa Press. La Polícia Judiciária dice haber incautado a bordo material de navegación y objetos usados para arrojar la droga al agua y transportarla.
La clave, cuenta la Policía Nacional, fue el análisis de inteligencia de la Unidad de Droga y Crimen Organizado (Udyco) Central, que identificó el buque y localizó los contenedores «contaminados» entre los más de 20.000 que transportaba. La investigación arrancó, según la nota portuguesa, con información compartida en el MAOC-N, el centro internacional con sede en Lisboa — cofinanciado por la Unión Europea— que coordina la persecución del narcotráfico marítimo. El abordaje lo ejecutó la Unidad Nacional de Combate al Tráfico de Estupefacientes portuguesa con medios navales y aéreos de la Marina y la Fuerza Aérea de Portugal, en unas condiciones que la policía portuguesa califica de «extremas» y la española, de «gran complejidad», por el tamaño del barco y el estado de la mar.
Las dos versiones oficiales no sitúan el abordaje en el mismo punto del Atlántico. La Policía Nacional lo coloca a 600 millas náuticas —unos 1.110 kilómetros— de las Azores; la Polícia Judiciária, a unas 640 millas náuticas de Lisboa, «el equivalente a 1.185 kilómetros», y precisa que el barco venía de un país de América Latina. Ninguna de las dos notas da el nombre del mercante ni su bandera.
Un «notario» y un polizón
Ya en Sines, los agentes inspeccionaron la carga y sacaron los 163 fardos. La red tenía a bordo, según la Policía Nacional, a un «notario» encargado de supervisar la operación y dar fe de ella ante los jefes de la organización, y a un polizón de nacionalidad colombiana que viajaba para garantizar que la droga se extraía con éxito. Los dos fueron detenidos; después cayó un tripulante presuntamente vinculado a la red. La Polícia Judiciária los describe como dos extranjeros que viajaban clandestinamente y un miembro de la tripulación, también extranjero, arrestado tras las primeras diligencias en tierra. Los tres pasaron a disposición judicial como presuntos autores de delitos de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal, y se decretó su ingreso en prisión. Ninguno ha sido juzgado: les ampara la presunción de inocencia.
La Policía Nacional presenta la intervención como la mayor incautación lograda en un barco mediante el método de los «micos», una afirmación que no consta en la nota portuguesa ni ha podido contrastarse con un registro independiente. Es el segundo golpe grande al narcotráfico marítimo anunciado por las policías españolas en una semana: el 5 de agosto la Guardia Civil cerró la operación Mondragón, contra una red que camuflaba cocaína en contenedores entre Ecuador y los puertos de Málaga, Algeciras y Valencia.
Fuentes
- Polícia Judiciária (Portugal), «Operação “SKYDROP”: Intercetado porta-contentores com cinco toneladas de cocaína» (publicada el 5 de agosto de 2026, actualizada el 6).
- Europa Press, «Intervenidas cinco toneladas de cocaína y tres detenidos en un portacontenedores frente a las Azores» (6 de agosto de 2026, 09.20 UTC), con los datos facilitados por la Policía Nacional. La sala de prensa de la Policía Nacional no había publicado esta nota al cierre de esta información (6 de agosto, 10.30 UTC): su última entrada era del 5 de agosto.
- MAOC-N (Maritime Analysis and Operations Centre — Narcotics), para la identificación del centro citado por la policía portuguesa.