Trump anuncia el control mayoritario de EEUU sobre 65.000 millones de barriles venezolanos
Donald Trump anunció el viernes 28 de agosto por la noche, en su red social, un acuerdo con el Gobierno de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, que da a Estados Unidos el «control mayoritario» de una quinta parte de las reservas venezolanas de crudo. Ninguna de las dos partes ha publicado el texto del pacto.
Estados Unidos ha obtenido el «control mayoritario» de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo en Venezuela —las que la industria da por recuperables con razonable certeza en las condiciones técnicas y económicas actuales—, según anunció el presidente estadounidense, Donald Trump, en su cuenta de Truth Social a las 22:47 UTC del viernes 28 de agosto. Es, escribió en mayúsculas, «el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial».
«Bajo mi dirección, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, en estrecha colaboración con la muy respetada presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y mediante una asociación con el sector privado, han conseguido que Estados Unidos obtenga el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo en Venezuela, sin coste alguno para el contribuyente estadounidense», dice el mensaje. La operación, sostiene Trump, «más que duplica» las reservas estadounidenses y rebajará «sustancialmente» el precio de la gasolina.
Las cifras y su base
Venezuela declara unas reservas probadas de más de 300.000 millones de barriles, las mayores del mundo, por delante de Arabia Saudí. Los 65.000 millones del anuncio son, por tanto, alrededor de una quinta parte del total venezolano. Sumados a las reservas probadas de Estados Unidos —unos 38.000 millones de barriles según la cifra que maneja Europa Press, unos 46.000 millones según la que da The Wall Street Journal—, el volumen bajo control estadounidense pasaría, en efecto, del doble.
El matiz importa: los barriles siguen bajo suelo venezolano. Lo que cambia, según el anuncio, es quién controla su explotación, no dónde están. Y ese petróleo, hoy, apenas sale: pese a tener las mayores reservas del planeta, Venezuela produce en torno a 1,1 millones de barriles diarios, cerca del 1% de la producción mundial, muy lejos de los tres millones diarios que bombeaba antes del derrumbe de su industria. Analistas del sector citados por The Wall Street Journal calculan que recuperar aquel nivel llevaría más de una década, con infraestructura deteriorada, suministro eléctrico inestable y pasivos ambientales heredados.
Qué dice cada parte
El secretario de Estado, Marco Rubio, celebró en X «una gran victoria» para ambos países: el acuerdo, afirmó, asegura «reservas estables y petróleo de bajo coste en nuestro hemisferio» y bajará el precio de la gasolina en Estados Unidos. Rubio cifró en cerca de 100.000 millones de dólares (unos 86.000 millones de euros) la inversión privada que traerá el pacto.
Caracas confirmó horas después. En un comunicado de la Presidencia recogido por Europa Press y La Vanguardia, Delcy Rodríguez habló de «un hito histórico en las relaciones bilaterales» y detalló el desarrollo de «17 campos estratégicos, con un potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo, una inversión de más de 100.000 millones de dólares y más de 209.000 millones de dólares en tributos para el Estado» —unos 180.000 millones de euros—.
Los términos concretos de la operación no han salido de ninguna de las dos administraciones. Según un funcionario estadounidense citado por The Wall Street Journal y traducido por El Mundo, Rodríguez habría concedido a una sociedad conjunta del Gobierno de Estados Unidos con un operador privado venezolano un arrendamiento de 100 años sobre los yacimientos; Washington tendría el 55%, repartido entre participación accionarial y producción, y parte del crudo iría a reponer la Reserva Estratégica de Petróleo estadounidense. Esa descripción procede de una sola fuente, anónima y de parte: ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado han publicado documento alguno.
Las objeciones
La Constitución venezolana establece que los yacimientos pertenecen al Estado y no pueden transferirse a otro propietario, un obstáculo legal de partida para cualquier acuerdo que entregue su control a un Gobierno extranjero, señala The Wall Street Journal. El economista de Harvard y exfuncionario venezolano Ricardo Hausmann lo resumió en X: «Un gobierno interino ilegítimo con una ley de hidrocarburos ilegítima no tiene legitimidad para cerrar este acuerdo inconstitucional». Sectores de la oposición venezolana, que llevan meses pidiendo a Washington que presione a Rodríguez para convocar elecciones, reaccionaron con críticas al conocerse las conversaciones.
A eso se añade la fragilidad del vínculo: es un pacto a 100 años firmado por un Ejecutivo interino y por una Administración estadounidense con fecha de caducidad. Nada garantiza que un futuro presidente de Estados Unidos lo respalde ni que sobreviva a un vuelco político en Caracas. La Vanguardia apunta además que Rodríguez lleva 55 días más de los 180 que fija como máximo el periodo de una presidencia interina en Venezuela.
El contexto
Rodríguez, entonces vicepresidenta, asumió el poder en enero de 2026 tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, en lo que coinciden Europa Press, El Mundo y La Vanguardia. Desde entonces Washington ha reabierto su embajada en Caracas y ha pasado a tutelar la industria petrolera del país. Ese mismo Gobierno notificó en julio a la ONU su retirada del Estatuto de Roma, el tratado fundacional de la Corte Penal Internacional. Venezuela también empezó a vender crudo de nuevo a España: 286.000 toneladas en junio de 2026, el 6,6% del total importado, frente a ninguna en junio de 2025, según los datos de Cores.
El anuncio llega con la gasolina cara en Estados Unidos por la guerra de Irán —Trump declaró en agosto la «guerra económica» a Teherán—. El precio medio del galón de gasolina regular se situó en 4,09 dólares el jueves 27 de agosto, más de un tercio por encima del nivel previo al conflicto, y la Reserva Estratégica de Petróleo está en torno al 41% de su capacidad, su nivel más bajo en más de cuatro décadas, según los datos citados por Europa Press. Trump tiene previsto reunirse el martes 1 de septiembre con directivos de las grandes petroleras estadounidenses, según adelantó la agencia Bloomberg.
El sector se mueve. Chevron, segundo productor estadounidense, negocia sumar dos yacimientos de crudo pesado a sus operaciones en Venezuela, según informó The Wall Street Journal; Halliburton negocia llevar equipos a los productores venezolanos, y las compañías SLB y Hunt Oil ya firmaron contratos con el Gobierno venezolano este mismo mes. ExxonMobil y ConocoPhillips, en cambio, se mantienen al margen: piden garantías de seguridad y una reforma del marco jurídico antes de entrar. Bloomberg reveló horas antes del anuncio que Caracas estudia abandonar la OPEP —la Organización de Países Exportadores de Petróleo, que Venezuela ayudó a fundar en 1960—, un paso que ningún socio fundador ha dado nunca.
Fuentes
- Donald Trump, publicación en Truth Social, 28 de agosto de 2026, 22:47 UTC (documento primario).
- Europa Press, «EEUU adquiere del “control mayoritario” de una quinta parte de las reservas de petróleo de Venezuela», 29 de agosto de 2026.
- El Mundo, «EEUU tomará el control de gran parte de las reservas petroleras de Venezuela», 29 de agosto de 2026 — contenido con licencia de The Wall Street Journal, información original de Colin Eaton.
- La Vanguardia, «Trump anuncia un acuerdo petrolero con Venezuela que duplicará las reservas de EE.UU.», 29 de agosto de 2026.